
Muchos viajeros buscan experiencias que ofrezcan una conexión genuina con el entorno, donde la sostenibilidad sea protagonista junto a las comunidades locales. Con un mercado global de bienestar que ya supera el billón de dólares, el Apiturismo y el ApiWellness (ApiBienestar) emergen como conceptos que responden a estas nuevas expectativas del turismo de intereses especiales.
Chile, con su diversidad geográfica, endemismo botánico e identidad rural —respaldada por más de 5.600 apicultores y un millón de colmenas registradas—, posee el escenario perfecto. La integración de la apicultura en la oferta de restaurantes, hoteles boutique y viñas representa una oportunidad de desarrollo sostenible a explorar.
Para el sector HORECA, la colmena trasciende la mera extracción de miel; se convierte en parte de un relato territorial (storytelling). La oportunidad radica en ofrecer un encadenamiento productivo visible: menús con mieles de origen «kilómetro cero» con trazabilidad botánica, catas de mieles endémicas maridadas con quesos locales, o la creación de repostería y coctelería que rescate la flora melífera nativa. Es la sofisticación de lo natural.
A nivel internacional, el Apiturismo y el ApiWellness marcan pauta de lo que nuestra industria puede llegar a implementar integrando gastronomía y hospitalidad:
Canadá cuenta con un referente, el Fairmont Waterfront Hotel en Vancouver. Hotel pionero en la apicultura urbana de lujo, manteniendo un colmenar en el jardín de su azotea. Sus abejas no solo polinizan los huertos de la ciudad, sino que producen una miel que el equipo culinario incorpora de manera creativa en la carta de su restaurante, en la coctelería de autor y en su repostería artesanal, cerrando el círculo de la sustentabilidad frente al huésped.
El Api safari en Trinidad y Tobago, es un modelo ecoturístico que ha dado un giro hacia la gastronomía, sumergiendo a los viajeros en rutas donde la miel tropical es el conductor. Los turistas participan en catas donde estas mieles exóticas se maridan con rones caribeños añejos y cacao de la zona, dinamizando los restaurantes locales mediante menús estacionales inspirados en ecosistemas locales.
El círculo de la hospitalidad de lujo se potencia con el bienestar corporal a través del ApiWellness.
En Italia, el Apipura Hotel Rinner releva la apiterapia ofreciendo sesiones donde los huéspedes inhalan de forma segura el aire del interior de la colmena. Esta práctica aprovecha los micro-aromas naturales de la cera y el propóleo para calmar las vías respiratorias y generar relajación.
Por su parte, en España, el resort Mas de L’Aranyo combina estadías rurales de alto estándar con programas inmersivos integrales. Allí, el visitante se viste de apicultor para comprender in situ la importancia de la polinización, culminando la jornada en instalaciones de spa rodeadas de bosque y disfrutando de cenas basadas en la producción de sus propias colmenas, integrando ecoturismo, bienestar y gastronomía de origen.
Haber participado como speaker recientemente en el 6° Seminario Apícola: «Turismo Apícola: Una alternativa productiva» —organizado por la Ilustre Municipalidad de Quillón—muestra que desde lo local ya se está discutiendo el futuro de la «Bee Economy» como oportunidad de diversificación territorial, que apoya el trabajo con productores locales más allá de la colmena. El Apiturismo y el ApiWellness demuestran a nuestra industria turística que es posible crear una oferta innovadora, sofisticada y con propósito, transformando el respeto por la naturaleza en la más exquisita de las experiencias gastronómicas y de hospitalidad.