TINTA TINTO

Tinta Tinto Viña Garage Algarrobo

Tinta Tinto Viña Garage Algarrobo

VIÑA GARAGE EN ALGARROBO


• JAVIERA FUENTES Y ROBERTO CARRANCÁ LLEVAN CASI UNA DÉCADA PRODUCIENDO VINOS EN VOLÚMENES ACOTADOS QUE SE OFRECEN EN IMPORTANTES RESTAURANTES, HOTELES Y TIENDAS DE LA REGIÓN DE VALPARAÍSO, SANTIAGO Y OTRAS REGIONES, QUE POCO A POCO HAN GANADO PRESTIGIO POR SU ALTA CALIDAD.


EL AÑO 2010 JAVIERA Y ROBERTO DECIDIERON VINIFICAR 600 KILOS DE UVA EN EL GARAGE DE SU CASA. “El plan era vivir la verdadera conexión con el vino y abastecer nuestro consumo familiar, pero como nos gustó tanto el resultado nos fuimos entusiasmando y cada año crecimos un poco. Luego, amigos y parientes nos motivaron a vender. Es ahí cuando se desarrolla la etiqueta y el nombre Tinta Tinto”, recuerda esta pareja que lleva casi una década produciendo vinos a pequeña escala, con alta respuesta en el mercado gastronómico nacional.

Javiera es sicóloga, trabajó en educación y hoy se da tiempo para atender pacientes. Roberto, ingeniero agrónomo, fue enólogo jefe en Viña Indómita. “El sistema de la casi nula intervención sobre la materia prima y el vino, fue un camino que fuimos descubriendo año a año y que hasta hoy seguimos profundizando. Sin maquinaria, todo a mano y a pequeña escala es el sello que nos identifica”, señaló Roberto. 

Sofía Carrancá, Roberto Carrancá, Javiera Fuentes y Francisca Carrancá

“El tinto es la tinta del pensamiento. El nombre proviene del color intenso y profundo de nuestro vino, tan oscuro que parece tinta. Además estamos situados en el Litoral de los Poetas, lugar mágico que ha servido de hogar a autores fenomenales. Así, quisimos ser el combustible para esas plumas alucinantes y ayudar quizá en su proceso de inspiración”, dijo Javiera.

Llegaron a Algarrobo por el trabajo de Roberto en Casablanca (Indómita). El 2007 decidieron echar raíces y eligieron este sector porque les encantaba el clima, el mar y su gente. En el garage de la casa comenzaron la aventura del vino, agregando una razón más para no moverse. “A veces las personas buscamos incesantemente el paraíso, casi siempre un lugar lejano, pero el paraíso es el sector que tú elijes, ser feliz es estar donde quieres estar. Aquí tenemos eso, tranquilidad, aire puro, bonita luz, caminatas y amigos”.

El antiguo garage de la casa lo fueron habilitando y mejorando para darle un mejor espacio al vino. “Todo fue hecho por nosotros, responde básicamente a algo dinámico que va creciendo según lo que el vino va pidiendo. Responde también a las ganas de dar segundas oportunidades a elementos descartados. Hay mucho material de demolición, cosas recicladas, maderas viejas, etc. Hay también una inspiración porteña con el zinc acanalado”, explicó Roberto, quien nació en Santiago, fue cadete naval por dos años y luego se tituló de ingeniero agrónomo en PUC. La práctica la hizo en Viña Carmen, luego Viña San Pedro Molina. De ahí a Cooperativa Agrícola Vitivinícola de Curicó y posteriormente Viña Indómita Casablanca, hasta el 2015, año en que se embarcó en el proyecto familiar.   

Ajayu, Carménere del Valle de Aconcagua
Francisca Carrancá
Roberto Carrancá y Javiera Fuentes

Todos los vinos que producen son parcelares, es decir no están conformados por mezcla ninguna, y la uva cosechada que reciben en Algarrobo es un cuartel único. “Los procesos son naturales, sin aditivos ni intervenciones, y la fermentación es espontánea, con las levaduras que trae la uva desde el campo. No hay filtración, sólo tiempo y respeto a los plazos del vino”, indicó Javiera. En todo esto emplean básicamente cubas de cemento, barricas, huevos flex, una bomba, una despalilladora y una acorchadora.

El Sauvignon Blanc se vinifica en una moderna bodega donde arriendan un espacio. “Ahí utilizamos frío, prensa neumática, acero inoxidable, etc. Por eso lleva otro nombre, Big Fish, porque no viene del garage Tinta Tinto”.  

El 2019 marcó el debut de las cubas de cemento que ellos mismos construyeron. “Con ellas esperamos ir disminuyendo la participación de las barricas, apuntando cada vez más a vinos auténticos, honestos y cristalinos”, dijo el enólogo. El etiquetado también se hace en el mismo garage. “Javiera es una artista nata, las etiquetas las pinta ella, una por una. Toma una papa que talla, que le sirve de timbre o tampón, y con la misma tinta tira chorros con los pinceles, por lo que cada etiqueta es distinta. Después me toca a mí escribirlas con la información de cepa y año, además de las palabras Tinta Tinto”. 

VINOS

Hoy producen Sauvignon Blanc Big Fish Casablanca 2018 ($10.000), un vino de aromas herbales y fruta blanca, aroma limpio y envolvente. “En el paladar es ligero, salino, cristalino y muy fresco”, destacó Roberto. Marida con pescados blancos, ceviche, sashimi, ostras, almejas, caviar, hojitas de parra. También es excelente como aperitivo. El Pinot Noir Tinta Tinto Casablanca 2018 ($14.000), “es elegante y seductor, con rica nariz a berries y algunas notas terrosas. En boca destaca su delicado balance, frescura y tensión; es frutado y sabroso. Va ideal con atún, salmón, caldillos, terrinas, conejo, pato, ensaladas de flores y quesos sutiles”, indicó Javiera.

El Syrah Tinta Tinto Casablanca 2017 ($10.000), “con notas a violeta, ciruela, chocolate negro, tocino y fruta negra, posee una maravillosa textura. Es fresco y a la vez atrevido, jugoso, irresistible”, explicó el enólogo. Marida con pato, charcutería, cocina chilena, pastas y carne de pollo, chancho, vacuno y cordero. El Cabernet Sauvignon Tinta Tinto 2017 ($10.000), “es un vino de aromas a fruta roja, paprika y especiado, taninos grandes pero delicados. Es casi femenino y muy balanceado, rojo y largo. Con suavidad a toda prueba, es ideal con quesos maduros, filete, ciervo y fondue”, añadió Javiera.  

La novedad es el vino que está produciendo Francisca, la hija menor (17), quien desde el año pasado elabora Kangu ($5.000). “Es un rosado del Valle del Maipo 2018, y es muy singular. Es puro sentimiento, no hay ninguna preconcepción, sólo intuición e instinto. Marida bien con patés, jamón serrano, frutos secos y otros aperitivos”, dijo ella. Sofía (21), la hermana mayor, también ha participado en la vendimia, en embotellación, etiquetado y distribución durante el desarrollo de Tinta Tinto. 

También venden Ajayu, un vino Carménère del Valle de Aconcagua. En pequeña producción, es elaborado por el hermano de Roberto, Jorge Carrancá, y su mujer Daniela Meruvia. 

En cuanto a premios, Pinot Noir 2016 fue Vino Revelación de Descorchados, y el Syrah tuvo doble medalla de oro en Six Nations of Wine. Además hace cinco años están exportando a Brasil, Reino Unido, Dinamarca y Austria. Dentro de poco se agregará Canadá. “De las 12.000 botellas que tenemos al año, 3.500 se exportan”, dijo Javiera.  

Hoy los vinos de esta familia están presentes en restaurantes como Espíritu Santo, Pasta e Vino, Vinilo, Ápice, Malandrino, Tres Peces, Samsara, Dinamarca, Porto di Vino, Mito, Mar de Amores, Casa Alegre, y tiendas como Artesanos del Vino y Don Gourmet. También en los hoteles Palacio Astoreca, MM 450, Verso, Cirilo Armstrong y Fauna, en Valparaíso; Terra Patagonia en Magallanes; Terra Atacama en San Pedro; y en Santiago Wine Club, Kross Bar, La Calma y BB Vinos, en la capital.

  

Tinta Tinto, Viña Garage Algarrobo

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