PUERTO CLARO

PUERTO CLARO

Puerto Claro

La nueva apuesta en cerro Concepción

Inspirados en la virgen Nuestra Señora de Las Mercedes de Puerto Claro, título que en 1802 el Rey de España Carlos IV otorgó a Valparaíso, surgió el nombre para este restaurant y departamentos, que apuesta por realzar el nivel de la ciudad, en uno de los principales polos gastronómicos del puerto

chef Antonio Moreno

A LA EMPRESARIA INMOBILIARIA VIÑAMARINA VALERIA SORUCO, y su hijo el ingeniero comercial Christian Welsch, se les dio la oportunidad en 2014 de comprar una casona que data de 1850, ubicada entre las calles Papudo y Concepción, en Valparaíso. Si bien ya tenían otras propiedades en la ciudad, esta les gustó por su vista, por ser un edificio patrimonial y por su ubicación, a pasos del Paseo Atkinson, de la Fundación Lukas, y de un polo gastronómico importantísimo.

Tres años tardaron en restaurar y remodelar la casa. Aprovecharon sus techos altos, las maderas nobles de pino oregón, raulí y roble, el ladrillo de la obra original, detalles en adobe, las terrazas, y el patio interior con abundante luz natural. Se mantuvo la calamina exterior, típica porteña y patrimonial, y la entrada por dos calles, pensando luego en arrendarla para habitaciones. Sin embargo en el camino los planes cambiaron, y el rumbo derivó a tener un restaurant y sólo dos departamentos.

Así Valeria, como socia directora, y Christian como gerente general, tomaron las riendas del restaurant y se asociaron con el chef Antonio Moreno, quien nació en La Serena pero estudió cocina en Culinary Viña del Mar. Su primera práctica la hizo en el restaurant La Gloria, en Perú, donde se quedó un año. Regresó para organizar su segunda práctica en El Cingle, Barcelona, España, junto a la chef Montse Estruch, poseedora de una estrella Michelin. Se tituló y entró al Oporto, en Santiago. No obstante no alcanzó a estar un mes cuando recibió el llamado de El Cingle. Partió a España para quedarse tres años en dicho restaurant, donde llegó a ser jefe de cocina. También estuvo un tiempo trabajando en Francia, en un château en Toulouse. A fines de 2011 llegó al restaurant NoSo, de Hotel W, donde estuvo tres meses, hasta que le ofrecieron dar vida al restaurant Montealegre, del Hotel Casa Higueras en Valparaíso. Allí se quedó cinco años.

Pesca del día: cítricos, corvina o pescado del día, tratado como ceviche, con leche de tigre, cebolla y vegetales frescos de temporada ($8.800)
Rossejat de langostinos, socarrat de langostinos, almejas y choritos ($12.500)
Cordero y betarraga: paleta de cordero confitado 18 horas, con cremoso de betarraga con miso y espolvoreado kale ($13.800)
Arroz caldoso de verduras, zucchini, kale, betarraga y cebollín ($8.900)

RESTAURANT

Los socios, que abrieron en enero de 2018 escogieron el nombre Puerto Claro, haciendo referencia a la “Ciudad de Nuestra Señora de las Mercedes de Puerto Claro”, título que en 1802 el Rey de España Carlos IV otorgó a Valparaíso. “Esta noticia sin embargo, recién llegó a Chile en 1811, donde ya corrían vientos de independencia. Aun así, el Cabildo de Valparaíso tomó conocimiento y dispuso que los mejores artistas fueran comisionados para bordar y pintar el escudo y estandarte real, que desde luego incluía a la Virgen”, explicó Christian. De hecho en el restaurant destaca un mural en honor a esta virgen, “pintada por la artista nacional Claudia Peña, en una interpretación libre y un homenaje a esta historia, con tatuajes de inspiración indígena en el brazo, el copihue en la frente y el Sagrado Corazón de Jesús. Este último con la leyenda Eudaimonia. Según Aristóteles, el objetivo de la vida es la Eudaimonia (felicidad o bienestar). La felicidad se alcanza mediante una vida bien vivida, haciendo bien las cosas, con valentía, compasión y excelencia, pero también con familia y amigos que nos quieren. A esto es lo que aspiramos en Puerto Claro”, indicó Pablo Schwarzkopf, encargado de marketing y RR.PP de Puerto Claro.

Indis Pensable, con absolut syrup de manzana, cardamomo, limón y vermouth ($5.000)
Karaage de pejerrey con curry tailandés ($9.200)
Pesca del día: corvina con cítricos, acompañada de kale y miel, ñoquis de zapallo y limón con caldo de almejas ($14.000)
Colegial miel-limón ($3.200)
Chocolate-frutos rojos con sorvette de mango ($3.200)

El restaurant, con capacidad para 50 comensales posee tres ambientes: Salón Virgen, Terraza y Salón Bar, decorados por la capitalina Katherine Rahal. El primero es de estilo ecléctico, y tiene todo el glamour de los años ‘50, cuidando los detalles de la construcción, dotándolo de elementos como lámparas y juegos de luces. El salón bar, con una barra con taburetes mantiene la misma línea, y la terraza, para fumadores, tiene un jardín vertical interior y una chimenea exterior.

A nivel culinario, el chef Antonio Moreno ofrece una carta acotada con cocina de autor, basada en productos locales y de estación. Su apuesta, como buen restaurant de puerto, está en los pescados y mariscos, donde destaca de entrada Pesca del día y los cítricos; Crudo de vacuno y encurtidos; Karaage de pejerrey, con curry tailandés; Ostión, Palta, Albahaca, y lengua de cordero con hongos y miel de palma ($8.200 a $9.200). Como principales: Rossejat de langostinos; Cordero y betarraga; Pesca del día; Arroz caldoso de verduras; Costilla de cerdo, marinada en barbecue oriental, y Hamburguesa 100% Black Angus ($8.200 a $14.000). De postre, Chocolate con frutos rojos; Bizcocho con cítricos y crema ácida, y Colegial miel y limón ($3.200). Algunos de estos platos se sirven en losa especialmente diseñada para el restaurant. El chef sostuvo que “no quería repetir lo mismo de otros restaurants, deseaba rescatar mi experiencia internacional y depositarla en esta nueva apuesta, y lo estoy haciendo con sabores que la gente no encuentra en otros lados. Atreverme con los curry, moles, marinadas más fuertes y sabores extranjeros, pero preparados con productos nacionales”. Y añadió: “Los cambios los haré de manera aleatoria, según las temporadas. Hay sabores para cada día, en invierno más untuosos y pesados, y en verano más frescos y casuales”.

Ostión/Palta/Albahaca: ostión magallánico con toques de palta grillada, tomates y mote suflado ($9.200)
Costillas de cerdo, marinadas en barbecue oriental bajo cocción lenta, junto a cremoso de zapallo miel y verduras de temporada ($13.800)

Las Cenas de Maridaje son cada 15 días, con cinco tiempos, cinco vinos y agua ($30.000). Es el caso de la Cena Street Food, con sandwich tailandés con rabo de buey confitado; Otateyaki, bolitas de ostión en masa; Karaage de pollo, langostinos con curry tailandés; Costilla de cerdo con choclo asado, y de postre, Paleta de melón con vino; Cuchuflí barquillo relleno con queso; Cítricos y churro con manjar casero.

Pablo Schwarzkopf, encargado de marketing y RR.PP

La carta de vinos tiene 85 etiquetas, con presencia de valles de todo Chile, y espumantes nacionales y extranjeros. Además se ofrece coctelería de autor, como Indis Pensable y cerveza artesanal Altamira, también presente en las cenas de maridaje. “Queremos posicionar nuestro restaurant como un imperdible de Valparaíso, con una carta concentrada en pescados y mariscos, y una cava con capacidad para 400 botellas. Este es un espacio que se integra a la experiencia del restaurant. La gente escoger su vino en las cenas de maridaje, acompañados del sommelier. En la mesa central se pueden hacer catas de vino, cerveza o espumante y cenas especiales”, explicó Pablo Schwarzkopf. DEPARTAMENTOS Y LE FLÂNEUR CAFÉ

El departamento o loft 1, tiene más de 120 mt2, en una sola planta, terraza con vista al mar, dos habitaciones con camas Queen y King y dos baños, living, comedor y cocina completamente equipada con horno, refrigerador tradicional, vajilla y todos los implementos. Hay lavadora/secadora, baños con tina de baño y ducha, secador de pelo y amenities. El loft 2 tiene una escalera que lleva a la planta del loft, de la misma dimensión, que presenta una habitación en suite con cama Súper King, 1 baño, 1 living con escritorio y una cocina con comedor, tan equipada como la antes mencionada. Ambos departamentos tienen entrada por calle Concepción 235.

Al exterior, por calle Papudo, existen locales que pertenecen a la misma casona. En uno de ellos se instaló la pastelería francesa Sep7ima, en la que destacan muy especialmente los macarons. El otro negocio lo administrarán ellos mismos y será una cafetería próxima a abrirse en abril: Le Flâneur Café del Caminante, que podrá recibir a 20 personas. “Ofreceremos sandwichs al paso, café, huevos benedictinos, omelettes, pastelería alemana y francesa, con boulangerie, patisserie, vienosserie. Está pensada para turistas que no tienen tiempo que perder mientras pasean recorriendo los cerros”, contó el chef. Además estará la tienda Yahgan, con productos gourmet, como pescados ahumados y congelados, sales, mieles, etc.

“Queremos dar alojamiento de lujo, tal como la comida, la bebida, y en la próxima cafetería. Deseamos dar un vuelco al turismo gastronómico de Valparaíso, una propuesta que sea realmente de alto nivel”, señaló finalmente Pablo Schwarzkopf.

Puerto Claro

  • Restaurant y Departamentos
  • Papudo 612 y Concepción 235, Valparaíso
  • Teléfono: (+56-2) 2792 8196
  • Facebook: Puerto Claro Valpo
  • Instagram: @puertoclarovalpo
  • www.puertoclarovalpo.cl

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