PANADERÍA PAN PARÍS

PANADERÍA PAN PARÍS

Panadería Pan París, Rancagua

La renovación de un clásico

Nació en 1945, y desde entonces mantiene recetas y tradiciones, incluso algunos de los panaderos que partieron con la primera generación de este negocio. Luego de años de trabajo, hoy, junto a Empresas Maquipan, decidieron adaptarse a los nuevos tiempos y hacer una renovación profunda para ofrecer a sus fieles clientes una nueva experiencia de compra, con productos de calidad, como siempre…

ES CONOCIDO COMO UNO DE LOS LUGARES más tradicionales de la ciudad de Rancagua, no sólo por sus años de existencia, sino también por sus deliciosos productos que encantan a los locales y turistas que pasan por la zona. Sin ir más lejos, su marraqueta fresca, crujiente por fuera, con una blanca y suave miga por dentro, es la razón principal por la cual muchos clientes vuelven día tras día. “Nos caracterizamos por el pan, sobre todo la marraqueta. Es un clásico que la gente valora y disfruta, y vemos como todos los días están esperando la hora justa para que salga calentita, recién horneada. También tenemos el pan de completo, molde integral, sin sal, y otras variedades propias, todas elaboradas en nuestro local y de muy buena calidad. Ese es el sello de nuestra panadería”, explica Maricarmen llzauspe, administradora de Panadería Pan París, hija de Tomás llzauspe, fundador del negocio.

Maricarmen llzauspe, administradora de Panadería Pan París

Él llegó desde España para trabajar en lo que se pudiera. Comenzó en una panadería en Santiago, y por su buen desempeño lo enviaron a cargo de un nuevo local en Rancagua. Con el tiempo juntó cada peso para comprar finalmente el negocio, heredándolo para la familia. Actualmente Pan París tiene cuatro tiendas en la zona, y cada una funciona de forma exitosa gracias a Maricarmen, quien está hoy a la cabeza luchando en un rubro en el que las mujeres no abundan.

Buscando siempre nuevos desafíos, con el fin de mantenerse vigentes y marcar tendencia, es que en 2017 decidieron comenzar con uno de los cambios más profundos en su historia, y remodelar por completo la casa matriz y primer local ubicado en calle Cuevas 537.

Gracias a un completo servicio que ofrece Empresas Maquipan a clientes que buscan más que un diseño, también crearon un concepto, eficiencia y calidez en la atención, y ajustar ciertos procesos de elaboración para que nada quede al azar. “Ellos supieron interpretar a la perfección lo que quería hacer, me escucharon y lo implementaron en términos de estilo, pero además lograron que toda la sala de venta fuera eficiente, un plus para los clientes y su comodidad”, cuenta Maricarmen.

Además de la funcionalidad, fue muy importante el estilo y diseño que tendría la nueva panadería. Darle una cara más moderna con líneas simples que otorgaran elegancia, pero sin quitarle protagonismo a los productos, fueron algunos de los lineamientos que siguieron los expertos de Maquipan junto a Maricarmen. Fue así como los tonos madera se impusieron, y su logo con negro y naranjo muestra una clara renovación. Las vitrinas cuadradas estilo italiano otorgan una visión más limpia para exponer pasteles, galletas y otras delicias que parecen verse aún más irresistibles con esta nueva modalidad. “Incluso me han preguntado si cambié la pastelería, pero son los mismos productos que hemos elaborado siempre. Sin embargo, la forma de exponerlos hace que luzcan mucho más”. Claro, porque además de pan, una de las líneas que más destaca en este negocio es la pastelería chilena: berlines, chilenitos, alfajores, pan de huevo, y otros irresistibles dulces que tanto gustan a los rancagüinos.

La idea es implementar esta mejora en el resto de los locales, ya que los resultados sólo han sido positivos. “Por una parte somos tradicionales, ya que nuestras recetas estrella, como el caso de las marraquetas, sigue tal cual. Buscamos los mejores insumos, y muchos de los panaderos son personas que comenzaron trabajando con mi padre. Por otro lado queremos innovar y demostrar que tenemos nuevas ideas. Por eso quisimos cambiar la cara y dar una identidad que pudiera ser reconocida dentro de la industria”.

A simple vista destaca un mural que se extiende por toda la cuadra de la propiedad, una obra de arte que refleja un oficio noble, de mucha tradición, con tintes modernos y protagonista para aportar también a la estética de la región. De esta forma, en Pan París están dando un ejemplo que muchos quieren imitar, un negocio que no sólo se mantiene, sino que ha crecido gracias a la constancia y amor por la panadería y pastelería.

Panadería Pan París