MONKY COFFEE

MONKY COFFEE

Monky Coffee

Marcando tendencia en Talca

• Hace cuatro años que esta cafetería de especialidad entrega la mejor calidad y atención a sus clientes. A poco andar el sueño de su creador se convirtió en un referente, y uno de los puntos de encuentro más importantes para los amantes del buen café

Una apuesta arriesgada, atención cercana y materias primas de primera calidad, son algunas de las características que han convertido a Monky Coffee en una de las cafeterías más reconocidas de Talca. Todo gracias a la perseverancia de su creador, José Martínez, quien desde que abrió el primer local buscó perfeccionarse y mantenerse fiel a la creencia que un producto bien hecho iba a tener buenos resultados, en una ciudad donde, hasta ese momento, no se conocía el café de especialidad.

Todo comenzó hace cuatro años, cuando José se quedó sin trabajo y debió buscar algo distinto a lo que había estudiado. Siempre fue amante del café, buscaba aprender cosas nuevas a través de Internet, y en su casa practicaba preparando café para todo quien llegara a visitarlo. Fue entonces que decidió dedicarse a lo que hasta ese momento era sólo una afición, y entró como barista a una cafetería. Pronto tuvo la oportunidad de emprender solo, y gracias a un fondo al cual postuló, comenzó en un espacio arrendado dentro de un bar-restaurante.

EL SECRETO DEL NEGOCIO

Sus preparaciones elaboradas de manera correcta, a temperatura adecuada, servicio amigable y orientado a explicar la magnitud del producto que ofrecía, hicieron que José se convirtiera rápidamente en una celebridad del café en Talca. Hasta ese momento otro lugar había tratado de ofrecer un producto de calidad, pero debió cerrar a los pocos meses. Monky triunfó, de tal forma que al poco tiempo estaba en condiciones de independizarse por completo, e instalar su propia cafetería en Uno Oriente 1385. “Mi lógica era que los clientes nos iban a seguir, estamos a cinco cuadras de donde estábamos antes, y así fue. El objetivo cuando comenzamos era servir tazas de café bien hechas, preparadas por baristas que supieran lo que estaban haciendo, que conocieran el café que ocupaban, y que al mismo tiempo la gente nos reconociera por nuestro servicio cordial”, recuerda Martínez.

Además de hacer lo que le gusta, para él la cafetería tiene un trasfondo orientado al comercio del café, que según cuenta, es bastante injusto para quienes tienen un rol fundamental en el comienzo de la cadena. “Es la realización del sueño de ofrecer a la gente lo que me gusta hacer. También me interesa aportar para salir del sistema neoliberal que incumbe al café, porque el valor del café comercial se transa en la bolsa de comercio, entonces lo que reciben los agricultores es prácticamente nada. Con el café de especialidad uno se asegura que el pago es más decente que lo que tienen los cafés comerciales”.

La satisfacción por el trabajo se nota en el equipo. Siempre hay una sonrisa para recibir a los clientes, y mejor aún es la dedicación con la que explican de qué se trata cada preparación, qué significa un café de especialidad, y cuáles son las opciones con las que se  puede combinar cada bebida. Un detalle más que importante, porque quizá ese ha sido el problema de otros lugares que no logran transmitir al público su sello. “Estoy enamorado del café y trato de entregar eso a mi equipo. Que ellos sientan el café así, que se den cuenta que una de las cosas que pueden hacer en el día, preparar o tomarse un café, se puede convertir en algo sublime. Es difícil romper el paradigma, mostrar que el café no es amargo, que tiene sabores increíbles, que el tueste importa mucho, también el agua con el que se prepara, detalles que muchos no logran percibir o que olvidan. Pero nosotros insistimos en hacerlo bien, y eso transmitirlo al público”.

Con toda esa experiencia y siguiendo sus instintos de docente, que es su profesión oficial, José realiza algunos talleres dentro de su cafetería, para aficionados que quieran aprender más del fascinante mundo del café. Cada cierto tiempo anuncia algunas temáticas, para la gente que se quiera inscribir y participar en cada una de estas clases.

EL GRANO

Por supuesto que uno de los requisitos fundamentales para un café de especialidad, es la elección del grano y su tueste. En Monky Coffee bien lo saben, y por eso buscan nuevos sabores y orígenes, manteniendo siempre la calidad. Han trabajado con diferentes tostadores, pero hace dos años el café es de 3841 Coffee Roasters, un grupo de emprendedores, amantes del café, con quienes hicieron sinergia de inmediato. “Vinieron a Talca cuando nadie lo hacía, llegaron con una maleta y nos mostraron su negocio. Eso para mí es importante, hicieron lo que yo intento hacer con mis clientes, preocuparme, recomendarles, conversarles. Desde ahí que estamos con ellos”, cuenta José.

El tipo de café es 100% arábico, ya que según el barista es el que buscan para ofrecer más variedad de sabores que la robusta. Lo que va cambiando son los orígenes. No trabajan con blends porque la idea es dar a conocer las características propias del lugar y el terroir, tal como se manifiesta en un vino, por ejemplo. Son alternativas que van cambiando cada cierto tiempo, y según las posibilidades que ofrece el proveedor. Hasta hoy las opciones han sido muchas, han probado con granos de Uganda, Etiopía, Burundi, Kenia, Ruanda, Colombia, Perú, Bolivia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá, Indonesia, Vietnam, entre otros.

Con el grano de esta misma empresa, José Martínez participó en el primer Barista Challenge, que se realizó en 2016 y que organizó Café Cultura y Nuova Simonelli. Primero fue una preselección que superó sin problemas, y luego una competencia entre ocho baristas que hicieron su mejor presentación en cuanto a técnica, sabor y conocimientos. Con entusiasmo el dueño de Monky Coffee alcanzó el primer lugar usando un grano de Etiopía, lo que otorgó renombre a la cafetería y a los tostadores que hasta hoy lo acompañan.

Monky Coffee entonces decidió tostar su propio grano, y está ad-portas de cumplir la nueva meta que se ha autoimpuesto. “Queremos aprender y comenzar a tostar con cantidades suficientes para nuestros locales, el de Uno Oriente y otro que abrimos en la Universidad de Talca; es que tenemos harta demanda. El hecho de tostar para nosotros es comercialmente viable. Partir con eso es perfecto, porque el proceso químico que hay que hacer cuando uno pone el café verde y se transforma en tostado es grande, y hay que dedicarle tiempo. Sé mucho de preparaciones y sabores, pero tengo que entender en detalle el tueste, y como tengo estándares altos por haber probado cosas buenas, no puedo bajar el nivel, pero estamos cerca”, dice Martínez.

CARTA

La oferta de Monky Coffee es variada. Comienza con preparaciones de filtro que la gente poco conoce, pero se preocupan de explicar de qué se trata, un sabor distinto pero suave, una buena manera de comenzar para quienes se inician en el mundo del café. Le siguen los tradicionales espressos y lattes, para dar paso a algunas recetas de autor, como el Al Paccino, un espresso con leche, jarabe casero de naranja y chocolate; o el Ginger Spice, espresso con leche, jengibre, miel y chocolate blanco.

También ofrecen bebidas sin café, como chocolate caliente, distintos tés, submarinos, Chai y Matcha Latte. Para los días de sol están las bebidas frías, los Frappés. Una de las más novedosas es la Limonada de Café, elaborada con café filtrado, jarabe de limón casero, jugo de limón natural, hielo, y un secreto de la casa que le da un toque particular.

Súper Bowl: yogurt natural con frutas de temporada, granola, frutos secos, quínoa pop y mermelada sin azúcar ($2.500)
Croissant relleno ($1.600) latte ($2.200) y jugo de naranja ($2.000)
Chemex ($3.500)

Para comer, sin duda, un hit es la pastelería de Monky Coffee, que lejos de sumarse a la masiva tendencia de comprar productos importados y congelados que sólo se calientan en las cafeterías, aquí trabajan en alianza con una pastelería artesanal. La dueña es la suegra de José Martínez, con pasteles y bollería siempre frescos y de la mejor calidad: “Nuestra pastelería, de elaboración propia, también nos ha dado un sello. Es todo artesanal y nos llega recién hecho. La bollería sobre todo, causa furor, como los panes de chocolate o los rollos de canela que se sirven calentitos, crujientes por fuera y cremosos por dentro, muy buenos”.

La carta también ofrece desayunos, variados y contundentes. Además de una muestra de productos veganos y vegetarianos que desean ir ampliando, para dar respuesta a una tendencia ascendente.

Combi perfecta: tostadas de pan multigrano con queso crema, palta y salmón ahumado, semillas y limón ($3.900)

De esta manera, Monky Coffee ha logrado conquistar un espacio importante en Talca, con productos de gran nivel y un servicio personalizado, que busca enseñar con una sonrisa las bondades del café de especialidad. El secreto para mantenerse también está en la perseverancia, y la convicción de que un trabajo bien hecho perdura en el tiempo.

Monky Coffee

  • 1 Oriente 1385, Talca
  • Teléfono: (+56-9) 7447 6310