LAS LEÑAS VITACURA

LAS LEÑAS VITACURA

Las Leñas Vitacura

Un viaje al sur

• Las maderas recicladas que dan vida a cada rincón de Las Leñas, evocan la calidez del sur de Chile. Gonzalo Olmedo, uno de los socios, fue quien estuvo detrás de todo, supervisando hasta el más mínimo detalle para conseguirlo

EN OCTUBRE CUMPLIERON UN AÑO DESDE SU APERTURA, y están muy contentos con la recepción que han tenido. Debido a que cuentan con un área especial de juegos para niños su clientela es bastante ecléctica, eso les permite generar un espacio donde todos disfrutan, en plena avenida Vitacura. “Se ha generado una segmentación natural: en la terraza se aglutinan los más jóvenes, y en el interior las familias se toman el espacio con sus niños y se pueden divertir tranquilamente”, explica Gonzalo Olmedo, uno de los socios de Las Leñas.

El desafío gastronómico que se propusieron fue entregar comida rica en porciones generosas, con un servicio cercano, para que cada persona que llegue viva una experiencia en formato de fuente sureña. Por ello, la carta de Las Leñas abarca una amplia variedad de alternativas: entrantes: Crudos, Entraña americana, Bruschetta de jamón serrano, Tartar de atún y Tiraditos de salmón curado. También chorrillanas en diversas versiones, donde destaca la Patagonia: costillar de cerdo deshilachado con queso mantecoso, cebolla caramelizada y barbecue.

En sandwichs, la mechada inspira varias opciones, como El Desmechado, con pan ciabatta y carne deshilachada, papas hilo, tomate, palta y mayo olivada; y El Carnalito, con cebolla estofada, queso mantecoso, ají oro, tomate, tocino BBQ y mayo al ajo. También hay de milanesa, churrasco y costillar de cerdo.

Lo que se ha robado las preferencias son las pizzas napolitanas. Se preparan en un horno “que es un verdadero Ferrari”, dice Olmedo, traído especialmente desde Nápoles, con capacidad para preparar seis en simultáneo, que llega a los 500 grados – se hacen en un máximo de 1.30 minutos –, con ingredientes italianos de primera calidad y una masa delgada y crujiente. Hay 17 opciones con entretenidos nombres, como La Cabra loca, De La Vega, La Sureña y Vicentico.

Y para los que buscan algo más liviano, hay ensaladas de jamón serrano, pollo, atún fresco, y una especial bautizada como Las Leñas: mix de lechugas, mechada, pesto de albahaca, bocconcino apanado, tomate cherry, pepino, chips de camote y rabanitos.

RESTAURANTE DE BARRIO

El proyecto nació en una conversación con amigos, con los cuales Olmedo tenía ganas de tener un restaurante de barrio, un punto de encuentro al cual pudieran llegar distintos tipos de público.

La primera oferta que tenían en Las Leñas fue de pizzas y sandwichs, pero debido a la demanda y a los pedidos del público, agregaron pescados y otros platos, y una gran carta de gelatería artesanal.

Los helados, cuenta Olmedo, surgieron por necesidad, ya que no los habían considerado dentro de la carta en un inicio. “Como venían tantos niños, era lo que más pedían. Así que nos enfocamos en la fabricación artesanal, compramos las máquinas y diseñamos la carta con recetas propias”. Hoy ofrecen 16 sabores, desde los más tradicionales como chocolate y vainilla, hasta pistacho con mantecol, oreo y snickers.

Las Leñas abre continuado, de 12.30 a 01.00 horas, de lunes a domingo. Para aprovechar el horario am, van a incluir en la carta desayunos, junto al desarrollo de su propia panadería. “La idea es que nuestros vecinos vengan a comprar el pan diario a Las Leñas”, dice el dueño.

La pipiripipi: pan ciabatta con milanesa de vacuno, jamón, queso mantecoso, cebolla morada, pepinillo dill, huevo frito, BBQ y palta ($9.990), y shop Stella Artois ($3.300)
Costillar de cerdo 450 gramos, con salsa BBQ y pimientos asados ($11.590)

MADERA Y MÁS

Casi la totalidad de los materiales empleados en la refacción de Las Leñas – anteriormente funcionaba otro local – son reciclados, destacando la madera que complementa todos los espacios.

El proyecto general y el interiorismo lo lideró Olmedo. “Fue mi idea, y en los dos meses que nos demoramos, fui un maestro más. Lo armamos con todo el cariño del mundo”. La creatividad lo llevó a hacer cuadros con los despuntes de los pedazos de madera que adornan varios muros de Las Leñas.

Pizza La sureña, con mozzarella, bocconcini, champiñones, pimientos y rúcula ($9.490), y shop Kunstmann Bock ($3.890)
Tártar de atún, con pequeños cubos de atún, ciboulette, palta, jengibre, mostaza dijon, soya, aceite de sésamo, alcaparras y manzana verde ($8.200), y copa de vino blanco ($2.900)
Ceviche de salmón, con salsa de soya, maní confitado, ciboulette, pepino, palta, chips de camote y maíz cancha ($8.500)
Helados de snickers, pistacho mantecol, oreo y limón de pica. Los venden en dos sabores (160 grs.) a $2.400, y de tres (240 grs.) a $3.200

La capacidad es de 230 personas, siendo el proyecto más grande en el cual ha estado involucrado Olmedo, quien tiene trayectoria en el rubro. “Mi primer paso en la industria fue en el Conchas Negras, en el Paseo El Mañío. Llegué como chef ejecutivo, y cuando supe que lo vendían, lo compré”, cuenta. También estuvo en In Vitro. Posteriormente fue chef ejecutivo y socio de Sol de Máncora, “nos fue bastante bien, era una cocina peruana moderna para la época”. Después de abrir Bar Mercado, trabajó en diversos proyectos en Zapallar. “Me encanta abrir restaurantes, partir de cero”, dice, confirmando el perfil de chef-empresario que lo tiene atento a posibles negocios.

Torta de chocolate ($4.200)

Para Olmedo, el sello de Las Leñas es la diversidad. “No hay muchos restaurantes que tengan de todo. Nosotros queremos lograr eso, estar abiertos desde temprano con un rico desayuno, con comida rica hasta la noche, donde todos lo pasen increíble”.

Y tal como dice una de las frases que acompaña uno de los murales: “Aquí se come como en casa, sin tener que lavar los platos”