CHANCHO MUERTO 2018

CHANCHO MUERTO 2018

En Talca

Diez años de Chancho Muerto

Con más de 200 mil asistentes, la fiesta costumbrista celebró su décimo aniversario, donde además participaron alrededor de 50 chefs invitados, quienes estuvieron acompañados por alumnos de la Escuela de Gastronomía de Inacap y el Liceo Técnico de la ciudad de Talca

EN SU PRIMERA VERSIÓN, Chancho Muerto consideró tres mil raciones de comida para los asistentes que tendrían sábado y domingo. El primer día agotaron las porciones y debieron rápidamente cocinar más para seguir con la fiesta al día siguiente. Diez años después, las raciones que se prepararon superaron las 87.500, pues claramente la magnitud del evento ha superado todas las expectativas.

Veinticinco stands con diferentes preparaciones de chancho, 17 de cervezas artesanales, 8 viñas, restaurantes locales, el “Mercadito del Maule” con productores y artesanos de la zona, una sección de panadería, otra para niños y otra para fomentar el deporte y vida sana, son algunas de las actividades que pudieron disfrutar quienes vivieron la nueva versión de esta fiesta costumbrista que se realizó el pasado 11 y 12 de agosto, evento que hace una década se lleva a cabo en la plaza de armas de Talca.

SABORES DE LA SÉPTIMA REGIÓN

Los chefs invitados representan a alguna región o restaurante de la ciudad, se les asigna un corte de chancho, y a partir de eso son libres de presentar un plato con acompañamiento, incorporando, además, algún otro ingrediente típico de la zona que representan. Estas fueron las creaciones que disfrutaron más de 200 mil asistentes que llegaron de distintas zonas del país, para ser parte del famoso Chancho Muerto. “Estoy contento por la participación de la gente. Los talquinos tienen que saber que es la fiesta gastronómica más potente de la región, donde se reúnen no sólo familias del país, también de otras partes. Esta versión es lejos la más organizada, así que me gustaría agradecer a quienes hacen posible esta gran fiesta”, señaló Sergio Vásquez, chef asesor de la Corporación de Cultura de la Municipalidad de Talca.

El cocinero que además es director de la carrera de gastronomía en Inacap Talca, es parte de este evento desde el primer año. Primero participó como expositor, y tras relacionarse con la municipalidad pasó a ser parte de la organización, que año tras año trabaja y se coordina de mejor manera para llevar a cabo una de las instancias más importantes de la región. “Aparte de tener un fin cultural, ayuda a activar la economía local y fomentar el turismo en la ciudad, ya que Talca no siempre es atractivo para los turistas, pero en esta fecha la capacidad hotelera se copa y mucha gente transita por la zona, favoreciendo el comercio en general. Es importante además la enseñanza y la parte académica de los alumnos, no sólo de Inacap, también del Liceo Técnico de la ciudad, con quienes trabajamos desde el primer año y nos han apoyado siempre. Para ellos es un desafío importante y les aporta conocimientos”, indicó Vásquez.

Hay un espacio que se ha consolidado con la panadería de Chancho Muerto. Se trata de un stand encabezado por el cocinero y maestro panadero peruano Andrés Ugaz, quien además de ofrecer panes recién horneados, aporta a la enseñanza para que muchos entendidos o amateurs puedan apreciar y aprender el arte de elaborar pan. “Empecé a trabajar en panadería a partir de la publicación de libros. Tengo uno que ganó como el mejor libro del mundo en Londres. He sido responsable de la panadería de Mistura por nueve años, y en Lima tengo una planta de panadería que abastece hoteles, restaurantes y otros. Es segundo año que vengo a Chancho Muerto, tenemos recetas y estamos aprovechando ingredientes como el zapallo, que se ha vendido mucho. Ha sido bueno que la gente vea el proceso del pan in situ. Les llama la atención el concepto del pan recién salido del horno, así que contento por la recepción del público en esta oportunidad. Mucha gente no sólo viene a comer, también a aprender”, dijo Ugaz.

TRAS BAMBALINAS

Para que todo salga bien, como ha sido esta celebración de los diez años, cuentan con un equipo que viene trabajando semanas, incluso meses. Para abastecer los puestos sábado y domingo, el equipo de cocineros comienza a producir desde el miércoles, reúne brigadas de chefs y alumnos de al menos 15 personas por grupo, con tal de que todo salga a la perfección.

Son 25 cocinas donde se pre elaboran recetas a base de chancho, y una logística que permite que camiones de frío mantengan las carnes en óptimas condiciones antes y después de cada preparación.

Dieciséis toneladas de carne de chancho pone a disposición Coexca, una de las empresas auspiciadoras del evento, más 21 toneladas de acompañamiento. Por la magnitud requiere mucho trabajo y organización, para que la pre elaboración sea de forma ordenada y rigurosa, con tal de llegar de buena manera al fin de semana. “Son 16 toneladas para empezar, pero si a mitad de camino vemos que estamos cortos y necesitamos más, Coexca no tiene problema y la carne está a nuestra disposición de inmediato. Debemos cerrar dieciséis cuadras de la ciudad para instalar todo lo que tenemos hoy, pero vemos como cada año va creciendo”, explicó Vásquez.

UNA FIESTA INCLUSIVA

Para los organizadores, uno de los valores del evento es ser la feria gastronómica más barata de Chile. En esta versión 2018, cada asistente podía comprar un ticket por un valor de tres mil pesos, que incluía un pocillo de greda, dos degustaciones de comida (250 gramos aproximadamente cada una) y dos copas de vino. “Para nosotros es maravilloso ver cómo llega la familia a disfrutar de Chancho Muerto, de todos los rincones de la región, de otras ciudades, incluso de otros países. Nuestros precios permiten incluir a todos, ya que con poco dinero pueden probar varias recetas, además de participar de todas las actividades que son gratuitas, como shows artísticos, un espacio para niños y el baile familiar “Bajando el chancho”, señaló finalmente Vásquez.

Otra característica distintiva de esta fiesta es la alianza que existe hace dos años con la Asociación del Adulto Mayor de Talca. Ellos son parte importante, pues en todos los stands existe una sección preferencial para su atención, además de un espacio techado donde pueden comer cómodamente. También tienen un stand propio, donde canjean cupones y reúnen fondos para sus actividades, una muestra más de que Chancho Muerto desea incorporar a toda la comunidad y ser la feria más inclusiva del país.

La feria va por buen camino. Diez de trayectoria la avalan, y la amplia concurrencia demuestra que el público disfruta y viaja especialmente para vivir un fin de semana en torno al chancho en la Séptima Región.