The Chefs Formula: La receta del conocimiento

The Chefs Formula: La receta del conocimiento

BENJAMÍN Y RODRIGO FORTUNY | fundadores de Cursos de Cocina y The Chef's Formula
Durante años, la gastronomía entendió el éxito como una suma de horas, servicio y presencia física. Mientras la inteligencia artificial, las plataformas digitales y la economía del conocimiento están cambiando la forma en que aprendemos, los hermanos Benjamín y Rodrigo Fortuny proponen una pregunta distinta: ¿y si la mayor riqueza de un chef ya no estuviera solamente en lo que cocina, sino que en todo lo que sabe?

La lógica que atraviesa prácticamente todos los oficios del rubro y que rara vez se cuestiona, aquella que dicta que para ganar más hay que trabajar más, y que forma parte de una cultura donde el esfuerzo físico y la presencia permanente han sido históricamente sinónimo de compromiso, prestigio y éxito, es debatible. Al menos así parece al conversar con Benjamín y Rodrigo Fortuny, quienes tras más de una década construyendo Cursos de Cocina y formando a más de 100.000 alumnos en Latinoamérica, buscan enseñar a los profesionales del rubro a convertir la experiencia en un activo capaz de trascender.

Ambos empezaron a mirar con otros ojos algo que siempre había estado ahí y que la mayoría de los profesionales suele pasar por alto: que el verdadero patrimonio de un chef no son sólo sus recetas, sino que la experiencia acumulada tras cientos de servicios, errores enmendados y años resolviendo problemas que alguien, en otra parte del mundo, todavía no sabe enfrentar.

LA RECETA DEL ÉXITO

Tradicionalmente aquel bagaje sólo podía transmitirse de forma presencial, ocupando tiempo, desplazamientos y una agenda que inevitablemente tiene un límite. «El foco es decirle al rubro gastronómico que su conocimiento tiene valor y que es factible de monetizarse en internet», dice Benjamín. «Muchas veces lo que puedes enseñar no son solamente recetas. También es gestión, operación, liderazgo. Un restaurante funciona no solo porque cocina rico; también hay un equipo que sabe cómo hacerlo funcionar”.

Al conversar con Benjamín y Rodrigo Fortuny, quienes tras más de una década construyendo Cursos de Cocina y formando a más de 100.000 alumnos en Latinoamérica, buscan enseñar a los profesionales del rubro a convertir la experiencia en un activo capaz de trascender.

La historia de los Fortuny comenzó mucho antes de que la pandemia obligase a medio mundo a digitalizarse. En 2012, cuando hablar de educación gastronómica online todavía parecía una apuesta lejana, compraron un dominio que resumía exactamente lo que buscaban: cursosdecocina.cl ¿La razón? Benjamín había detectado que esa era una de las búsquedas más frecuentes en Google y entendió que, tarde o temprano, habría una oportunidad detrás de ella.

Tres años más tarde, su hermano Rodrigo regresó a Chile desde Estados Unidos tras haberse desempeñado en Prevención de Riesgos. Benjamín, por su parte, había estudiado Administración Gastronómica en INACAP y trabajaba en distintos proyectos. Ambos compartían la sensación de que la gastronomía ofrecía mucho más de lo que el mercado parecía dispuesto a reconocer. Recuperaron una antigua casa perteneciente a su familia, la reacondicionaron y comenzaron impartiendo talleres para grupos pequeños, con la convicción de que había espacio para hacer algo diferente. Al poco tiempo superaban cincuenta clases distintas y había semanas donde más de cien alumnos pasaban por la escuela. Lo que había comenzado como emprendimiento comenzaba a consolidarse como uno de los referentes de educación gastronómica en Santiago.

TIEMPO DE COCCIÓN

Cada nuevo alumno exigía más horas de trabajo, más profesores, más insumos, más coordinación. «La gastronomía es un rubro bonito, romántico, pero también muy sacrificado», reflexionan. «Se trabaja de pie, muchas horas, los fines de semana, los festivos. Eso tiene un costo en la familia, en la salud y también en el cuerpo. La energía que tengo hoy no es la misma que tenía hace diez años, y tampoco será la misma dentro de diez años más». Entonces, la pregunta clásica del rubro apareció casi de manera inevitable: ¿Cómo seguir creciendo cuando el tiempo no alcanza?

Tradicionalmente aquel bagaje sólo podía transmitirse de forma presencial, ocupando tiempo, desplazamientos y una agenda que inevitablemente tiene un límite. "El foco es decirle al rubro gastronómico que su conocimiento tiene valor y que es factible de monetizarse en internet", dice Benjamín.

A fines de 2019 decidieron grabar todas las clases con el propósito de entregar material complementario a los asistentes. Pocos meses después, debido al estallido social primero y la pandemia después, terminarían cambiando por completo las reglas del juego y, mientras muchos negocios gastronómicos luchaban por sobrevivir, ellos ya contaban con una biblioteca completa de contenidos lista para salir al mundo digital.

«Pensábamos que era una forma de hacer un poco de caja para pagar el arriendo mientras pasaba la pandemia. Pero ese primer mes vendimos más que en cualquier otro de los seis años anteriores”. Y la sorpresa no fue solamente económica, fue geográfica.

SHOCK DEL FUTURO

De un día para otro, su alcance pasó de ser meramente local a tener un sentido latinoamericano. Ventas desde lugares como Isla de Pascua, Punta Arenas, México, Perú y Colombia llegarían, con el tiempo, a sumar 45 cursos online y una comunidad de más de 100.000 alumnos.

Lo importante no fue descubrir que podían vender cursos por internet, sino entender por qué funcionaban. Conceptos como estrategia, comunicación, marketing, tecnología, narrativa, construcción de ofertas, plataformas y publicidad eran un lenguaje que, hasta ese momento, parecía pertenecer a otro mundo.

De un día para otro, su alcance pasó de ser meramente local a tener un sentido latinoamericano. Ventas desde lugares como Isla de Pascua, Punta Arenas, México, Perú y Colombia llegarían, con el tiempo, a sumar 45 cursos online y una comunidad de más de 100.000 alumnos.

«Nos dimos cuenta de que nadie en gastronomía estaba enseñando esto. Entonces fuimos a buscar la información a otros rubros y empezamos a adaptarla». Comenzó ahí una segunda etapa que explica a cabalidad donde todo desemboca. Cuando buena parte de la industria seguía intentando volver a la normalidad y la presencialidad, los Fortuny hicieron exactamente lo contrario: viajaron a Estados Unidos para aprender de importantes referentes del marketing digitalJuan Lombana, Russell Brunson y Jeff Walkere invirtieron en adquirir herramientas determinantes para su futuro.

THE CHEFS FORMULA

«Fuimos el primer caso de éxito nosotros mismos», reconoce Rodrigo. «Aquí hay una experiencia y un aprendizaje que hoy le puede ahorrar años a otros profesionales”. The Chefs Formula adopta la forma de una mentoría intensiva de 90 días, donde cada participante trabaja sobre su propio proyecto para identificar aquello que realmente puede enseñar, estructurarlo y transformarlo en una propuesta de valor.

«Nosotros nunca le vamos a decir a alguien que renuncie a su restaurante o que deje su trabajo», sentencia Benjamín. «Lo que decimos es que puede crear algo paralelo. Que no tenga que esperar un aumento de sueldo o buscar un segundo empleo para generar más ingresos. Que puede construir un activo propio».

"Aquí hay una experiencia y un aprendizaje que hoy le puede ahorrar años a otros profesionales”. The Chefs Formula adopta la forma de una mentoría intensiva de 90 días, donde cada participante trabaja sobre su propio proyecto para identificar aquello que realmente puede enseñar, estructurarlo y transformarlo en una propuesta de valor.

Más que aprender herramientas digitales, el objetivo es construir un negocio completo basado en la experiencia. Un curso grabado puede ser el punto de partida para construir un ecosistema propio: mentorías, masterclass, ebooks, comunidades de suscripción o programas especializados de alcance mundial. La fórmula de los Fortuny es entregar herramientas para que cada profesional pueda desarrollar ese ecosistema, desde la definición de su propuesta de valor y la comunicación de su experiencia hasta el uso estratégico de plataformas digitales.

En un panorama donde la inteligencia artificial parece capaz de responder cualquier pregunta, lo que es imposible de emular es el criterio de quien pasó veinte años perfeccionándose. Por eso los hermanos Fortuny insisten tanto en una idea que atraviesa toda la conversación: romper con las propias creencias limitantes y cuadrarse con una de las transformaciones más profundas que haya vivido la gastronomía en el último tiempo.

Libertario Coffee

Siguiendo la libertad

Vicenzo Cucina

El restaurante de barrio con alma italo-rioplatense

Ángela Núñez

Proteína e innovación aplicada

Hotelga 2026

Con más de 15.600 visitantes superando todas las expectativas

Culligan Chile

El nuevo estándar de la hotelería: cuando la hidratación 360 se convierte en experiencia sustentable

Culinary Lab

En la ruta de la permanente innovación

APL

Ocho razones para adherir Acuerdo de Producción Limpia de Gastronomía Sustentable

Soprole Food Professionals

Vuelve a Espacio Food & Service 2026 con su propuesta 100% interactiva

Puratos

La mesa del 18 según los chilenos: tradición, sabor y una masa madre que gana terreno

iAlimenta

Reúne a referentes de IA y gastronomía en su segundo seminario