Caimara

Una nueva cultura en agua purificada

Una nueva cultura en agua purificada

La venta del elemento envasado alcanza un nivel superior gracias a la gestión de esta empresa que ha hecho de la calidad del producto su principal valor diferenciador. Complementa con un servicio de cuidado trato hacia el cliente que, por lo demás, se luce por su fluidez y eficiencia mediante un sistema totalmente digitalizado que permite estar siempre en línea. Proyectándose en el área Horeca y totalmente preparada para las particulares exigencias de rubros como la cafetería o la cervecería, Caimara también crece hacia una producción sustentable y lo hace a través de la extensión de sus líneas de acción, como es la responsabilidad empresarial con el medio ambiente al reutilizar el bidón

El agua purificada Caimara destaca en el competitivo mercado de este producto gracias al elevado estándar que brinda a sus clientes, y no solo en cuanto a la calidad del elemento, también por servicio y soporte tecnológico.

La empresa se integró a la industria cuando su propietario buscaba diversificar los negocios de su consultora, tomando las ventajas de un commodity que le ofrecía diversos caminos para diferenciarse. Luego de iniciar la empresa en sociedad, actualmente, Raúl Tapia figura como único dueño y junto a un afiatado equipo está proyectando un modelo de negocio que va más allá de la generación de agua purificada.

Raúl Tapia , dueño de Caimara

El horizonte siempre fue entregar un producto de calidad y para eso había que analizar el mercado, atendiendo el hecho de que las firmas dedicadas a este rubro desarrollan los mismos procesos. Asimismo, existe un umbral o una norma, esto es, el agua que se vende debe estar en un rango respecto de la cantidad de partículas por millón (ppm) que contiene, tal como lo explica el dueño de Caimara. “La máquina que nosotros compramos es de muy alto nivel, capaz de llegar a producir agua destilada, lo que significa que las partículas por millón de unidades están bajo las 10 unidades”, precisa el empresario.

Considerando antecedentes de fines de 2021, en Santiago existen poco menos de 150 plantas activas y más del 90% de sus máquinas son las mismas, todas estas operan hasta lograr alrededor de 200 ppm. “Se trata de cifras que están muy lejos de lo que hace nuestra máquina, que deja el agua en 25 o 35 ppm, es decir, agua purificada de verdad”, detalla Raúl Tapia, añadiendo que el proceso de filtración que desarrolla Caimara destaca, entre otros aspectos, por ocupar cuatro membranas con dimensiones 1,5 m de ancho cada una, en tanto las otras plantas cuentan con dos de estas capas, ambas de 60 cm.

Junto a la excelencia en los resultados, destaca la capacidad de producción: en la planta de Caimara, la capacidad de operación es de 300 bidones por hora, lo que equivale a 6.000 l purificados en una línea de llenado de bidones que también soporta 6.000 l.

 

El agua purificada Caimara destaca en el competitivo mercado de este producto gracias al elevado estándar que brinda a sus clientes, y no solo en cuanto a la calidad del elemento, también por servicio y soporte tecnológico.

 

CLAVE DE EFICIENCIA

Distribuidor, cliente directo y empresas son los tres canales de venta en esta purificadora de agua. El primero compra en la planta y, muchas veces, la comercializa con marca propia: compra, recarga y sale a vender.

Al cliente directo se llega gracias a una labor de posicionamiento de la marca con delicado trabajo de marketing. “Lo conseguimos en la calle, con flyers y publicidad tradicional en medios como la radio y la televisión”, comenta Raúl Tapia.

El tercer canal de venta se comenzó a explorar previo a la pandemia, por lo que debió ajustarse a las nuevas condiciones de un mercado donde el trabajo remoto se impuso en las diferentes empresas. A medida que las oficinas y diversos espacios han vuelto a funcionar, también lo ha hecho esta vía de comercialización, avanzando con solidez en el área Horeca.

Felipe Barrera, encargado de administración y marketing en Caimara, cuenta que tienen la intención de entrar con su producto en casinos, restaurantes y hoteles, industrias para las que ofrecen no solo agua en bidones, también dispensadores en comodato.

Vale destacar que, al iniciar su negocio, Caimara se preocupó de comprar estos artefactos en versiones de sobremesa y pedestal. Son aparatos capaces de entregar agua fría, caliente o a temperatura ambiente, y en todos los casos se trata de dispensadores de compresor, modelos que se diferencian respecto de los de tipo aeroventilador por su mayor rendimiento.

Cuando un cliente contrata alguno de los planes de Caimara disfruta un servicio integral que comienza aplicando una fórmula para identificar la cantidad de bidones mensuales que necesita. Entonces, se hace un plan de instalación en proporción a la cantidad de recipientes requeridos y se concreta en una labor sin complicación que solo requiere conexión a la red eléctrica.

 

“La máquina que nosotros compramos es de muy alto nivel, capaz de llegar a producir agua destilada, lo que significa que las partículas por millón de unidades están bajo las 10 unidades”, precisa el dueño de Caimara Raúl Tapia.

 

Para este proceso y también para las posteriores reposiciones de agua, la empresa pone en práctica lo que Raúl Tapia define y destaca como una cultura de trabajo, consecuencia de la buena relación empleador y empleado que surge a partir de un nivel de salario, muchas veces, por sobre la media en complemento con una permanente preocupación por el bienestar del equipo. El cliente lo percibe a través de la cordialidad y buen servicio que entrega el personal de Caimara: el saludo al retirar o entregar bidones, el abandonar las instalaciones previa limpieza del lugar, etc. “Son cosas mínimas, pero que forman parte de un procedimiento de atención. Y aplican porque los colaboradores están conformes con su trabajo. Es como creo que se deben hacer las cosas”, explica el empresario.

EL CICLO COMPLETO

La cobertura de Caimara, por ahora, se acota a la Región Metropolitana, área en la que quieren establecerse fuertemente, según lo recalca Raúl Tapia. Y para optimizar el servicio y la logística, esto último, uno de los principales desafíos del negocio del agua purificada, la firma se ha ocupado de digitalizar los procesos: todo está respaldado por un sistema computacional que, en la práctica, se aprecia, por ejemplo, cuando cada vez que un chofer de la empresa cumple un punto de entrega, se activa un mensaje que llega al siguiente cliente, indicando que el pedido va en camino.

Este modelo ofrece un servicio fluido que ayuda a fidelizar consumidores, eso, aun cuando uno de los principales valores siempre será la calidad del producto. “Si bien la competencia es muy potente, hemos logrado que el consumidor se acostumbre al sabor de nuestra agua”, dice Raúl Tapia.

Por otro lado, rubros que exigen excelencia en este elemento, como cafeterías y cervecerías, están en la mira de la empresa, según lo comenta Felipe Barrera. Y si de proyecciones se trata, Caimara busca cerrar el ciclo de producción de agua purificada, extendiendo líneas de trabajo: haciendo uso del espacio que brinda la planta, el plan es fabricar sus propios bidones. Actualmente, cuentan con la tecnología para crearlos a partir de preformas y la inversión de una línea de inyección para formar ese tubo plástico está en carpeta. Cumplida esa meta, el mismo bidón que hoy termina en la basura una vez cumplida su vida útil podrá transformarse en pellet y volver a ser un envase.

Lo cierto es que adquiriendo la inyectora Caimara puede lograr un proceso autosustentable a través del que se hará cargo de tres negocios, uno de los que, por lo demás, dará solución a la escasez de bidones que, muchas veces, aqueja al rubro de plantas purificadoras de agua.

 

Caimara Agua Purificada

Chef&Hotel es una publicación nacional independiente y objetiva, que desde hace 18 años cubre en forma amplia todas las propuestas del Canal Horeca y Food Service como también el quehacer del mundo hotelero, gastronómico y turístico en Chile y Latinoamérica, con una propuesta fresca y entretenida.

Leer Más