Una convocatoria histórica marcó la decimocuarta versión de Espacio Food & Service, que durante tres jornadas congregó a 50.817 visitantes en Espacio Riesco. La cifra confirma el sostenido crecimiento de la feria y ratifica su posición como el principal encuentro de la industria alimentaria en el país y un referente obligado para el sector en Hispanoamérica, reuniendo a productores de materias primas, distribuidores, chefs consolidados, tecnología de punta y emprendedores de todo Chile.
Francisco Sotomayor, CEO de GL events Chile, realizó un balance de las tres jornadas y valoró la respuesta del público y de las marcas participantes. “Haber reunido 50.817 asistentes en estos tres días refleja la confianza absoluta que la industria deposita en este encuentro. Espacio Food & Service es un encuentro en el que, según los propios expositores, la calidad de los visitantes representan toda la amplia cadena de valor del sector alimentario: desde las tiendas de conveniencia y los supermercadistas hasta la esfera corporativa y el canal HORECA. Todo eso confirma que nos hemos convertido en una cita imperdible para todos ellos”.
El dinamismo de la feria también se reflejó en sus competencias y escenarios temáticos. Como ya es tradición, se llevó a cabo la esperada final de la mejor marraqueta, certamen gremial que convocó a destacados maestros panaderos de distintos puntos de la Región Metropolitana en torno a la evaluación minuciosa de la crocancia, textura de miga, fermentación, aroma y sabor, por supuesto. A esta instancia se sumó la definición del concurso Cheesemonger 2026, donde los mayores especialistas en el servicio, corte y cuidado del queso compitieron frente a un jurado técnico en pruebas de conocimiento de piezas maduradas y técnicas de presentación.
La actividad culinaria en vivo se mantuvo encendida a lo largo de las tres jornadas con el desarrollo de la Copa Culinaria Carozzi, torneo que desafió la destreza y creatividad técnica de brigadas de cocineros en distintas categorías. Asimismo, la feria fue el marco para una nueva entrega de los Premios Fuego, galardón que distinguió trayectorias y aportes significativos a la cultura gastronómica de Chile, coronando una versión que ratificó la vigencia y proyección de toda la cadena alimentaria nacional.
