Con más de 10 mil clientes a lo largo de Chile y una operación que moviliza alrededor de 180 camiones multitemperatura cada día, Bidfood se prepara para uno de los períodos de mayor movimiento para el rubro foodservice: las Fiestas Patrias. La compañía cuenta con un óptimo nivel de stock para responder a la alta demanda de septiembre, destacando en su catálogo cuatro cortes finos de vacuno: filete, lomo vetado, lomo liso y asiento. Pero más allá de aquello, la multinacional avanza en una estrategia que busca incorporar progresivamente productos con valor agregado. Al mismo tiempo, fortalece alianzas con compañías que le permiten desarrollar categorías más complejas de comercializar y ampliar así las alternativas que brinda.

“Queremos darle valor a nuestros clientes: funcionalidad, diferenciación y bajar costos”, enfatiza Gabriel Abramovicz, gerente de Bidfood Chile. El esquema, según explica, busca que la relación con quienes confían en ellos se fortalezca: “Eso nos va dando mayor relato con nuestros clientes, más allá de vender un litro de leche, que igual lo vendemos”.
Son cinco las categorías en las que actualmente está concentrada esta apuesta: lácteos de alto valor; café y complementos; productos elaborados a partir de proteínas; pescados y mariscos; bollería y panificación. Como es usual en la empresa, esta selección considera demanda de los propios clientes y la observación de lo que ocurre en los distintos mercados.
En lácteos, Bidfood cerró un acuerdo con Lactalis, empresa francesa y uno de los mayores grupos lácteos del mundo. La alianza permitirá trabajar insumos como quesos, mantequillas y cremas, incluyendo marcas como La Vaquita y Président. En tanto en el segmento del café, la propuesta contempla a Kimbo, pero no se limita a la venta del producto: Bidfood también proporciona las máquinas, su instalación y el servicio técnico preventivo y correctivo. Y junto al café incorpora complementos como Monin, marca francesa de jarabes para cócteles y otras preparaciones.
La multinacional avanza en una estrategia que busca incorporar progresivamente productos con valor agregado. Al mismo tiempo, fortalece alianzas con compañías que le permiten desarrollar categorías más complejas de comercializar y ampliar así las alternativas que brinda.
La tercera línea está relacionada con las proteínas. Bidfood es un importante importador de vacuno, pollo y cerdo. Aproximadamente el 20% de esas importaciones pasa por procesos de elaboración en plantas nacionales; la materia prima es procesada y luego vuelve a la empresa porcionada o con algún grado de elaboración. En esta categoría trabaja con marcas como Frango Bello y JBS. Con esta última, dentro de su campaña de proteínas, Bidfood acordó el desarrollo de la marca Swift, con cuatro cortes finos de vacuno, todos con buena relación de precio y calidad. “Por primera vez le ponemos nombre al corte de carne: lomo vetado de carne Swift”, recalca Abramovicz.

La apuesta por pescados y mariscos sigue en la misma línea. Bidfood importa una parte importante de los productos que comercializa desde distintos lugares del mundo, entre ellos Oriente y Ecuador. La oferta, que incluye camarones en diferentes calibres y formatos, se está ampliando con productos como tilapia, atún y pangasio. En Chile, en tanto, trabaja con Patagones Fríos, planta que desarrolla las personalizaciones solicitadas por la empresa: fileteado o porcionado.
La quinta línea es la de bollería y panificación, donde se combina una oferta premium con alternativas más económicas. En la primera categoría trabaja con marcas españolas, francesas y belgas, entre ellas Bridor, Van de Moortele y Palacios, específicamente con productos congelados. Para una oferta más económica cuenta con productos de Molino Cañuelas, fabricante argentino.
Son cinco las categorías en las que actualmente está concentrada esta apuesta: lácteos de alto valor; café y complementos; productos elaborados a partir de proteínas; pescados y mariscos; bollería y panificación.
Estas cinco categorías tienen una característica en común: corresponden a productos de mayor valor agregado para las necesidades del foodservice y no necesariamente se encuentran en supermercados, al menos no en los mismos formatos ni con la estructura de precios que requiere un cliente profesional para la rentabilidad de su negocio.
La apuesta amplía el portafolio de Bidfood, que ya maneja más de 3.500 SKU, entre productos de la oferta habitual, desarrollos específicos para determinados clientes y artículos exclusivos. La cobertura cubre cerca del 80% de los requerimientos del mercado, en el marco de un catálogo dinámico, donde productos entran y salen de acuerdo con las necesidades y tendencias del mercado.
Clave en la oferta de la compañía es Smart Choice, la marca propia de la compañía, cuyo portafolio incluye, entre otros, pescados y mariscos, abarrotes, frutas y verduras, pulpas y quesos crema. La empresa selecciona los productos y exige que cumplan con los requisitos necesarios para incorporarlos a su marca, construyendo así una propuesta que ha encontrado un nicho y buena aceptación entre clientes.
En lácteos, Bidfood cerró un acuerdo con Lactalis, empresa francesa y uno de los mayores grupos lácteos del mundo. La alianza permitirá trabajar insumos como quesos, mantequillas y cremas, incluyendo marcas como La Vaquita y Président.
DESDE EL MUNDO PARA TODO CHILE
Bidfood nació en Sudáfrica, en 1988. Actualmente está presente en 35 países y tal extensión global le permite establecer relaciones directas con distintos mercados, así como conocer productos y soluciones que pueden trasladarse a los países donde tiene sede. También facilita acceder a productos de nicho y aprovechar una cadena de eficiencia internacional. Ejemplo de esto es el container de productos italianos de alta calidad que, directamente desde las bodegas de Bidfood en Italia, se gestionó para arribar a Chile. Aunque se trate de productos de mayor precio, la posibilidad de utilizar la propia red internacional permite que lleguen a nuestro mercado con un precio más competitivo. “Como Bidfood es muy grande en todos esos países, puede obtener esos productos y puede transmitir a sus clientes esa cadena de eficiencia”, señala el gerente de la compañía en Chile.

Las alianzas con grandes empresas internacionales son un factor clave. La relación con Lactalis, por ejemplo, abre la posibilidad de trabajar en nuestro país con productos provenientes de distintos orígenes, como quesos italianos, españoles o franceses. Sin embargo, la propuesta de Bidfood no se sostiene solamente en el catálogo, pues su modelo combina producto y servicio, adaptándose al tipo de cliente. Sabe que hoteles, restaurantes, casinos de empresas y cafeterías tienen necesidades diferentes, y es por eso por lo que organiza su oferta considerando tanto el tipo de establecimiento como el tipo de cocina que desarrolla. Es tanto así que en su sistema no existe un mínimo de entrega en dinero o unidades, contempla que establecimientos pequeños muchas veces no cuentan con espacio suficiente para almacenar productos ni con capital disponible para mantener grandes inventarios. Bidfood, por lo demás, puede realizar despachos varias veces por semana, de lunes a sábado, y dentro de 24 horas, principalmente en las zonas cercanas a sus centros de distribución. En Chile, cuenta con ocho centros de distribución de primer nivel y de este modo cubre las necesidades de todo el país. Hay centros de distribución en Antofagasta, La Serena, Viña del Mar, Santiago Concepción, Temuco, Puerto Montt y Punta Arenas. Cada uno cuenta con capacidad de almacenamiento para productos congelados, refrigerados y secos. Asimismo, se trabaja con equipos comerciales que desarrollan la operación en sus respectivas zonas. En conjunto, la red permite llegar al 90% de la población chilena y la trazabilidad de las entregas está asegurada. Tanta eficiencia no es casualidad: Bidfood lleva 15 años de operación en Chile y cuenta con más de 400 trabajadores.
La apuesta amplía el portafolio de Bidfood, que ya maneja más de 3.500 SKU, entre productos de la oferta habitual, desarrollos específicos para determinados clientes y artículos exclusivos. La cobertura cubre cerca del 80% de los requerimientos del mercado.
La relación con los clientes también se ha ido optimizando. Algunos tienen sus sistemas de órdenes de compra conectados directamente con Bidfood, mientras otros utilizan myBidfood, aplicación que concentra actualmente alrededor del 70% de las transacciones de la compañía. A ello se suma una fuerza de ventas especializada, los equipos comerciales de los centros de distribución y el call center. A su vez, en la búsqueda de una relación más cercana y eficiente, la compañía está dando un importante paso: junto a su equipo de inteligencia de negocios, creó una agente de inteligencia artificial llamada Sofía que comenzará a operar en los próximos meses. La intención es que cada cliente tenga su propio agente virtual y que con este instrumento digital obtenga información sobre promociones, resuelva problemas administrativos y reciba ayuda en los pedidos. “Esperamos que sea una herramienta de trabajo para nuestros clientes y podamos ir agregándole elementos de valor”, adelanta Abramovicz respecto de esta IA. La aspiración es que, incluso, anticipe necesidades: que un cliente pueda ser alertado de aquello que le falta o podría necesitar antes de realizar su próximo pedido.
Con todo, Bidfood mantiene su liderazgo diferenciándose con servicios que otras compañías no tienen. “Podemos ser un mayor aporte para nuestros clientes, para ayudarlos a hacer cosas distintas”, concluye Gabriel Abramovicz.
