Turismo, entre la vida y la muerte


A fines de 1990, las autoridades del turismo chileno, rodeados de periodistas y con una botella de champaña, le daban la bienvenida en el aeropuerto al pasajero número un millón que llegaba a nuestro país. En menos de treinta años, el 2017, Chile recibía 6,5 millones de turistas extranjeros al año.  

Desde los hechos de violencia del 18 de octubre, el panorama del turismo en general, y de la hotelería en particular, ha cambiado radicalmente.

Hoy, la industria turística pasa por una profunda crisis, la que podría ser terminal si no se impulsan medidas de salvataje urgente. Es la cuarta industria más importante en Chile, aporta un 3,4% al PIB y genera más de 600 mil trabajos directos, los que llegan a 1.000.000 si sumamos los indirectos.

Pese a la importancia económica y social de los establecimientos turísticos, de los cuales el 99% son MiPymes y Pymes, la autoridad sigue indiferente y sin implementar acciones concretas que ayuden a minimizar los efectos de la pandemia. Ésta ha provocado, por ejemplo, el cierre temporal de la mayoría de los 9.000 hoteles y hostales del país y el despido de miles de trabajadores. Muchos de los establecimientos turísticos que hoy están cerrados probablemente no podrán volver a abrir; así como la mayoría de los empleos puede que no se recuperen.

Pese a que la autoridad presentó un paquete de ayuda a las pequeñas y medianas empresas, éste es insuficiente y su materialización ha sido muy lenta.

Entre las medidas de sobrevivencia que la industria necesita en forma urgente están la extensión de la “Ley de Protección al Empleo”; el perfeccionamiento y prolongación de créditos Covid-19 y beneficios tributarios; la rebaja en las cuentas de servicios básicos para establecimientos turísticos; entre otras.

Una vez superada la coyuntura, se necesitarán acciones que aseguren la reactivación de la industria como aumentar el presupuesto de la promoción nacional e internacional de Chile como destino turístico; subsidios para protocolos de higiene y seguridad sanitaria; tax free para turistas extranjeros; entre otras.

En los últimos 30 años, el turismo ha mostrado Chile al mundo y ha sido clave en la construcción de una imagen país sólida y respetada. Hasta la irrupción del Covid-19, anualmente millones de chilenos y extranjeros recorrían nuestro país.

El Estado ha invertido millones de dólares en esta industria por considerarla clave para la diversificación de la matriz productiva del PIB, una gran generadora de empleos y un polo de atracción de inversiones nacionales e internacionales.

Lamentablemente, el gran olvidado de esta crisis sanitaria es el turismo. Enfrentamos un estado de catástrofe, con un alto riesgo de que la mayoría de sus actores quiebren y otros se vean obligados a abandonar esta industria y destinar sus instalaciones a un giro distinto.

Estamos en la UCI, y si no se toman las medidas requeridas, pronto entraremos a la UTI. Y de ahí al cementerio.

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Andrés Fuenzalida - COVID-19 - Hotelería - MiPymes - Opinión - Pymes - Turismo




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