Mucho más que nieve: el impacto del turismo de invierno en Chile

Mucho más que nieve: el impacto del turismo de invierno en Chile

Presidente Hoteleros de Chile

Las proyecciones para la temporada de invierno 2026 son alentadoras. Alcanzar niveles de ocupación hotelera cercanos al 90% en los principales destinos de nieve del país no solo representa una buena noticia para nuestra industria, sino que también confirma la consolidación de Chile como un destino atractivo para quienes buscan experiencias vinculadas a la montaña, la naturaleza y los deportes invernales.

Durante los últimos años hemos observado una evolución significativa en las preferencias de los viajeros. Hoy, quienes visitan nuestros destinos no buscan únicamente alojamiento, sino experiencias integrales que combinen gastronomía, bienestar, actividades al aire libre, cultura local y servicios de calidad. Esta transformación ha impulsado a la industria hotelera a innovar constantemente, elevando sus estándares y diversificando su oferta para responder a una demanda cada vez más exigente.

El turismo de invierno se ha convertido en un motor económico fundamental para numerosas comunas y regiones del país. Detrás de una alta ocupación hotelera existe una extensa cadena de valor que involucra a restaurantes, operadores turísticos, centros de esquí, transportistas, emprendedores locales, comercio y múltiples servicios asociados. Cada visitante que llega a un destino de nieve genera un impacto positivo que trasciende al sector hotelero y contribuye directamente al desarrollo de las economías locales.

Este efecto es especialmente relevante en zonas de montaña, donde la actividad turística representa una fuente importante de empleo e inversión. Una temporada exitosa permite fortalecer la actividad económica, generar nuevas oportunidades para las comunidades y potenciar el crecimiento sostenible de los territorios.

Asimismo, estas cifras reflejan el creciente interés tanto de turistas nacionales como internacionales por descubrir la diversidad de experiencias que ofrece Chile durante el invierno. Desde centros de esquí de nivel internacional hasta destinos emergentes que combinan naturaleza, termas, gastronomía y turismo de aventura, nuestro país cuenta con una propuesta capaz de atraer distintos perfiles de viajeros.

Sin embargo, el desafío no termina con alcanzar buenas cifras de ocupación. Como industria debemos seguir trabajando en la promoción de los destinos, en la mejora de la conectividad, en la formación de capital humano y en la incorporación de prácticas sostenibles que permitan resguardar los entornos naturales que constituyen uno de nuestros principales atractivos.

La competitividad del turismo chileno dependerá de nuestra capacidad para generar experiencias memorables, mantener altos estándares de servicio y fortalecer la colaboración entre el sector público y privado. Solo así podremos transformar el éxito de una temporada en una oportunidad de desarrollo permanente para las regiones y para el país.

Las perspectivas para este invierno son positivas. Pero, sobre todo, nos recuerdan que el turismo es mucho más que una actividad económica: es una herramienta de desarrollo territorial, generación de empleo y promoción de Chile ante el mundo.