Montaña de cuatro estaciones

Montaña de cuatro estaciones

Periodista y Socia-Fundadora de Traslación.
Ex Asesora de Gabinete de la Subsecretaría de Turismo, a cargo de la vinculación regional e interministerial.

Estamos en plena temporada de esquí, la que suele llegar al menos hasta inicios de la primavera o tal vez un poco más, pero la verdad nunca se sabe hasta cuándo y se disfruta mientras dura la nieve. Se trata de una actividad que genera entre 100 y 200 millones de dólares al año, que es foco de atención de chilenos y también de muchos extranjeros, especialmente brasileños, pero que es vulnerable al clima.

Es por esta razón,  que ya hace algunos años, nuestros cerros están siendo un atractivo que trasciende la temporada invernal y el desafío para un turismo sostenible de montaña es romper estacionalidad entre otro tipo de visitantes que llegan a andar en bicicleta, hacer trekking o simplemente a disfrutar de la altura y la naturaleza.

El turismo de montaña de cuatro estaciones está demostrando ser un motor económico potente y diversificado en Chile. Destinos como los Nevados de Chillán son ejemplos emblemáticos de cómo combinar naturaleza, deporte, cultura y eventos para atraer visitantes todo el año, generar ingresos, empleo y bienestar para comunidades locales.

Este destino atrae anualmente a medio millón de visitantes.

En 2026 albergará el Mundial Master UCI de Mountain Bike, se esperan más de 1.000 competidores de 25 países, una inversión proyectada de US$10 millones y cerca de 3.000 visitantes estimados solo para esa competencia, generando un fuerte impulso a la economía local de la región del Ñuble.

Es tal vez, Nevados de Chillán el lugar de Chile que más ha logrado activar la montaña todo el año, seguido por Portillo y Farellones que empieza a sumarse a la oferta, pero todavía no a niveles que permitan decir que cuentan con un turismo de montaña cuatro estaciones. Corralco en la región de la Araucanía tiene una oferta interesante que cuenta con salones para hacer eventos corporativos y una escapada a la montaña para planificaciones estratégicas por ejemplo, no suena nada de mal.

Entre las claves para activar la montaña todo el año es poder diversificar con experiencias distintas a la nieve, como el avistamiento de aves, la fotografía, el astroturismo y contar con infraestructura flexible que funcione en invierno y verano como los andariveles, teleféricos, así como senderos y rutas de fácil acceso.

Hay varios ejemplos en el mundo de turismo de montaña. Podemos encontrar por ejemplo cerca de Ottawa, un pueblo de montaña que se llama Mont Tremblant , el cual me tocó visitar en verano donde tenía tanta actividad como si estuviera repleta de esquiadores. En su defecto había música al aire libre, juegos para niños, personas haciendo senderismo y usando tirolesas.

Otro lugar atractivo de montaña es Chamonix en Francia, que además de Trail running, cuenta con actividades de parapente y turismo científico, ya que existe un glaciar muy cerca. En ese mismo país, en Morzine, pueblo de montaña de los Alpes franceses, se realizó el año 2024 una carrera de spartan race en pleno verano.

También en Queenstone, Nueva Zelandia durante el verano se puede practicar rafting, mountain bike, senderismo y se hacen eventos como maratones, triatlones y festivales gastronómicos.

Y en un lugar más cercano como es Bariloche, esa ciudad cuenta con actividades todo el año que permite disfrutar además de la nieve, de la gastronomía, los chocolates y la vida del lago Nahuel Huapi.

Según ONU turismo, este segmento de turismo de montaña representa entre el 9 y 16% del total de la industria, la que podría ir creciendo dado la mayor oferta, así como el interés de las personas por la naturaleza.

Ya decía Gabriela que nuestra cordillera de los Andes se impone como una diosa,  “Madre yacente, madre que anda, que de niños nos enloquece y hace morir cuando nos falta”. Por eso, la invitación es a aprovechar la montaña todo el año.