Los Lagos busca su identidad

Los Lagos busca su identidad

Periodista gastronómica y consultora en turismo gastronómico
Cambiando paradigmas desde Gastromujeres
Viajamos en Ruta de Los Abastos
Miembro de Mujeres en Turismo

Llego a Puerto Varas, por segunda vez en el año, para explorar su avances -o retrocesos- en materia de gastronomía y turismo. Rodeada de un entorno único —entre lagos y volcanes—la región crece en sus aspiraciones por consolidar su posición de cuarto destino de Chile, objetivo para el que necesariamente debe mirarse hacia dentro para reconocerse y encontrar su identidad, primero, y luego, vencer las brechas que le impiden crecer en la materia.

La imagen fragmentada de la región, con Puerto Varas, Frutillar, Chiloé y Palena promocionándose por separado, sin consolidar una marca regional única y potente; una oferta atomizada, de espacios comunes girando entre pocos atractivos y sin integración de experiencias de alto valor patrimonial, han gestado una

marcada y desfavorable estacionalidad, concentrando a los viajeros en el verano, pudiendo tener productos “todo el año”. En definitiva, es una región que no ha logrado instalar un relato global distintivo, más allá de la postal de lagos y volcanes.

Lo anterior abre una ventana poderosa para promover el turismo gastronómico, una fórmula infalible que actúa como antídoto natural frente a la estacionalidad. apostando por el patrimonio alimentario, la autenticidad e identidad. Mientras el paisaje depende de la estación y las condiciones climáticas, el alimento, la cocina, ofrece experiencias vivas todo el año.

El turismo gastronómico tiene la virtud de articular lo que hoy está disperso: conecta productores locales, mercados, cocineros y comunidades invisibles, ofreciendo al visitante algo más profundo que una postal. Es un turismo que invita a quedarse más tiempo, a viajar en meses menos concurridos y a descubrir la región desde su cultura más profunda, la que parte en la tierra, se cuenta en relatos y termina en la mesa.

Por lo anterior, celebro la iniciativa empujada por el Programa Territorial Integrado de la Carne en los Lagos, de empujar una ruta de la carne que promueva una nueva narrativa para el turismo regional desde uno de sus productos estrella: la carne chilena.

¿Cómo no sería atractivo viajar en torno a un paisaje cultural ganadero? ¿En cuántos lugares del mundo la vaca convive con bosques nativos y bosquetes; volcanes y lagos? La ganadería en Los Lagos es presente, viva, permanente. Constituye una forma arquitectónica del paisaje, una marca, un sello de identidad innegable, que goza de alta representatividad. El ecosistema de actores que componen el universo vinculado a la vaca, lo defienden y lo abrazan, los comensales locales y visitantes, también. ¿Se imagina una nueva ruta de la carne, en la que entender la arquitectura de galpones y formas especiales de un territorio bendecido, accediendo a localidades de naturaleza virgen, para compartir la vida ganadera mediante experiencias llenas de sentido, en torno al paisaje, el producto y el productor?

El campo, el alimento, la carne y la granja y todo lo que lo rodea, pueden hacer de Los Lagos un lugar único y especial todo el año. El patrimonio natural y culinario de las culturas huilliches, chonos, europeas, al pie del fogón, será siempre la mejor invitación para viajar a Los Lagos.