Invertir en turismo para crecer

Invertir en turismo para crecer

Secretaria general de Achet

Chile enfrenta un desafío que ya no admite diagnósticos, sino decisiones. Durante la última década, nuestra economía ha crecido en torno al 2% anual, muy por debajo de lo que el país necesita para generar empleo, aumentar los ingresos de las familias y recuperar el dinamismo que durante años caracterizó nuestro desarrollo. Las proyecciones para este año tampoco son alentadoras (bajo el 2%) y confirman que el crecimiento actual sigue siendo insuficiente para responder a las necesidades de millones de chilenos.

En un contexto donde Chile busca nuevas fuentes de expansión y ser competitivo, el turismo representa una de las alternativas más rápidas y efectivas para reactivar la economía. Sin embargo, tal como ha sucedido en otros sectores, los ajustes de carácter tributario, la reforma de pensiones y la adecuación de la legislación laboral a 40 horas, han impactado también en el sector, y el gobierno lo sabe.

En ese escenario, es legítimo preguntarse dónde están las oportunidades capaces de impulsar un nuevo ciclo de crecimiento en el corto plazo. La respuesta es en la actividad turística.  Por ello es trascendental que se concreten las iniciativas impulsadas por el Ejecutivo, de contar con un Estatuto Laboral y aumentar el 100% de los fondos para promoción internacional.

Los niveles de desempleo femenino y de jóvenes son elevados, superando el 10% en el caso de las mujeres, y por ello, mirar la industria del turismo, es una ruta que debemos considerar aceleradamente, para que en un plazo razonable los indicadores que hoy juegan en contra de la economía del país, cambien de tendencia.

El turismo debe tener un tratamiento de política de Estado, donde precisamente el Estatuto Laboral para el sector, el presupuesto permanente para promoción internacional, incentivo a la inversión, y certezas en la aplicación de las Ley SBAP, son algunos de los factores clave.

Eso implica tener una estrategia de promoción internacional, mejorar la conectividad aérea y terrestre, modernizar la infraestructura turística, reforzar la seguridad del país y avanzar en una mayor coordinación público-privada.

La experiencia internacional demuestra que cuando un país apuesta decididamente por el turismo, los resultados llegan, casi en tiempo real, cuestión que por lo general, no ocurre con otros sectores económicos.