“Hospedaje sin huella, un futuro donde el confort y el respeto por el planeta caminan de la mano”
La descarbonización se refiere a la reducción o eliminación de las emisiones de dióxido de carbono (CO₂) y otros gases de efecto invernadero (GEI), constituyendo actualmente un componente esencial en las estrategias sostenibles del sector hotelero. El propósito fundamental es alcanzar emisiones netas cero o una huella de carbono alineada con el límite de 1,5 °C. Este proceso requiere la transformación de los sistemas energéticos y operativos para minimizar la huella de carbono, dando prioridad al uso de energías renovables y tecnologías limpias (Gössling C Peeters, 2015). En el ámbito hotelero, esto implica la implementación de prácticas y soluciones tecnológicas orientadas a disminuir el consumo energético procedente de combustibles fósiles, optimizar el aprovechamiento de recursos y aplicar criterios ambientales en la gestión rutinaria. De esta manera, la descarbonización en hoteles involucra tanto la reducción directa de emisiones como la integración de la sostenibilidad como principio central dentro del modelo de negocio.
La eficiencia en el sector hotelero ha experimentado una evolución significativa desde la implementación de medidas aisladas en la década de 1980—como la mejora de la iluminación y el aislamiento—hacia el desarrollo de programas integrados de gestión ambiental. Las evidencias más recientes demuestran la viabilidad y rentabilidad de transitar hacia modelos de hotelería sostenible. Estrategias que combinan auditorías energéticas, retrofits tecnológicos y sistemas avanzados de gestión de datos han permitido reducir de manera tangible tanto las emisiones como los costos operativos.
Según The World Sustainable Hospitality Alliance, se estima que la industria hotelera debe reducir sus emisiones absolutas por habitación en un 66% para 2030 y en un 90% para 2050, con el fin de evitar que el crecimiento del sector incremente las emisiones globales. Para 2030, se prevé que el futuro de la hotelería estará influido por la electrificación, digitalización y circularidad. Adoptar servicios eléctricos, integrar energías renovables en los hoteles y digitalizar la gestión energética con el Internet de las Cosas (IoT) y analítica avanzada, no solo mejora la eficiencia, sino que también permite una mejor trazabilidad y reporte ambiental. Además, la estandarización de informes ESG y el vínculo entre financiamiento y objetivos climáticos están transformando el acceso al capital y fortaleciendo la reputación corporativa en la industria hotelera.
La descarbonización en la industria hotelera es un desafío urgente y con múltiples dimensiones. Para lograrla, se necesita integrar tecnologías limpias, aplicar modelos de gestión innovadores, fomentar la colaboración en toda la cadena de valor y comprometerse con la sostenibilidad en todos los niveles de la organización.