Gastronomía y Pensamiento Sistémico en el Desarrollo Gastronómico Chileno”

Gastronomía y Pensamiento Sistémico en el Desarrollo Gastronómico Chileno”

Asesor Gastronómico
Chef Director de “Küme-Chile”
www.kume-chile.cl/
@durandcheff

En el extenso horizonte del desarrollo gastronómico chileno, nos enfrentamos a un desafío multifacético, arraigado en la tradición y lleno de incertidumbre sobre su resolución, sin contar con recetas predefinidas que guíen el camino. En este escenario de diálogos paralelos, donde convergen y divergen voces, experimentamos un constante vaivén entre consensos y discrepancias que, en un momento de silencio, nos recuerda que la mesa está dispuesta y no puede esperar más.

Este punto de encuentro es la antesala para explorar cómo la gastronomía no solo puede ofrecer recetas, sino también ingredientes esenciales para nutrir los objetivos del desarrollo sostenible. La intersección entre la gastronomía y el pensamiento sistémico proporciona una perspectiva única, permitiéndonos abordar estos desafíos de manera integral y holística.

En un país agroexportador como Chile, las cadenas agroalimentarias, que engloban el conjunto de acciones y organizaciones que intervienen en la producción primaria, la industria alimenticia, la distribución y la comercialización hasta llegar a los consumidores finales, representan componentes clave de nuestra economía. Más aún, cuando están fuertemente asociadas con otros sectores de la economía creativa y cultural, como el turismo gastronómico, que según estimaciones de la Organización Mundial del Turismo (OMT), constituye el 40% del gasto turístico global.

En un mundo donde los desafíos del desarrollo están intrincadamente entrelazados y son tan complejos como interconectados, la gastronomía emerge como un terreno fértil para la innovación y la transformación. Va más allá de la mera preparación de alimentos, convirtiéndose en una experiencia que teje redes invisibles desde la producción hasta la mesa, conectando a agricultores, chefs, consumidores y otros actores clave.

La sostenibilidad se erige como uno de los pilares fundamentales en esta nueva concepción gastronómica. La adopción de prácticas sostenibles, como la elección de ingredientes locales y estacionales, la gestión eficiente de residuos y la promoción de prácticas agrícolas respetuosas con el medio ambiente, convierte a la gastronomía en una fuerza positiva para la preservación del entorno y la biodiversidad.

La cultura alimentaria, elemento esencial en este festín de posibilidades, se alza como un faro que guía el desarrollo gastronómico. La preservación de tradiciones culinarias locales no solo honra la identidad cultural, sino que también añade un atractivo único para los visitantes y fomenta la diversidad en la oferta gastronómica.

La innovación culinaria, sazonada con una pizca de pensamiento sistémico, da vida a nuevas ideas y conceptos. La colaboración entre diferentes sectores, desde la agricultura hasta la educación culinaria, fortalece la cadena alimentaria y abre nuevas puertas hacia la excelencia gastronómica.

La educación y la conciencia se sirven como platos principales en este banquete de desarrollo. Al integrar el pensamiento sistémico en la formación de profesionales gastronómicos, se fomenta una comprensión profunda de la complejidad inherente a la industria, preparando a futuras generaciones para afrontar los desafíos con una perspectiva integral. Este enfoque no solo fortalece la industria gastronómica, sino que también contribuye al bienestar social y medioambiental, creando un legado culinario sostenible y vibrante para las generaciones venideras en Chile.

En resumen, la gastronomía y el pensamiento sistémico se entrelazan para ofrecer un banquete integral que no solo satisface el paladar, sino que también nutre el desarrollo sostenible en Chile. A los chefs y artistas culinarios, les extendemos una invitación a seguir explorando, innovando y colaborando, pues en sus manos y mentes reside la capacidad de transformar la gastronomía en una fuerza positiva para la sociedad, el medio ambiente y la identidad cultural. Que este banquete sea el inicio de una nueva era gastronómica, donde cada plato sirva como una obra maestra de sostenibilidad y creatividad, dejando un legado culinario perdurable para las generaciones futuras.

¡Que el arte de la cocina sea la guía hacia un futuro gastronómico brillante y lleno de posibilidades!