Estatuto laboral para el turismo: una oportunidad para fortalecer el empleo y la competitividad

Estatuto laboral para el turismo: una oportunidad para fortalecer el empleo y la competitividad

Presidente Hoteleros de Chile

El nuevo estatuto laboral para el turismo marca un punto de inflexión para una industria que lleva años planteando la necesidad de contar con una regulación acorde a su realidad. No se trata de una excepción ni de una flexibilización de derechos, sino de reconocer que el turismo opera bajo dinámicas completamente distintas a la de la mayoría de las actividades económicas.

La hotelería, la gastronomía y los servicios turísticos no funcionan de lunes a viernes ni mantienen una demanda constante durante todo el año. Nuestra actividad depende de las temporadas, de los fines de semana, de los feriados, de los eventos y, muchas veces, de factores tan impredecibles como las condiciones climáticas. Esa estacionalidad obliga a gestionar equipos con una capacidad de adaptación que la normativa actual, pensada para otros sectores, no siempre lo permite.

El proyecto presentado por el Gobierno avanza precisamente en esa dirección. Mantiene intacta las horas de trabajo semanales y los límites legales para las horas extraordinarias, pero permite distribuir la jornada en un período más amplio, haciendo compatible la protección de los trabajadores con las necesidades operacionales de una industria que concentra gran parte de su actividad en momentos específicos del año.

Desde Hoteleros de Chile valoramos especialmente que esta iniciativa recoja una demanda histórica del sector. La experiencia internacional demuestra que los principales destinos turísticos cuentan con marcos regulatorios diferenciados para responder a la naturaleza de esta actividad. Si Chile aspira a consolidarse como un destino competitivo a nivel mundial, necesita reglas que comprendan cómo funciona realmente la industria.

Este debate trasciende la organización de los turnos. Hablamos de competitividad, productividad y empleo formal. Hoy el turismo aún enfrenta importantes desafíos para recuperar plenamente los niveles previos a la pandemia, mientras convive con una alta rotación de personal y una informalidad que impacta directamente en la estabilidad laboral, la capacitación y la calidad del servicio.

Una mayor adaptabilidad permitirá planificar mejor las dotaciones durante todo el año, reducir la dependencia de contrataciones de corto plazo y ofrecer empleos más estables. Esto beneficia a los trabajadores, que podrán contar con mayor continuidad laboral y mejores posibilidades de desarrollo, y también a las empresas, que podrán formar equipos más comprometidos y especializados.

La experiencia que vive un huésped depende, en gran medida, del capital humano que lo recibe. Por eso, avanzar hacia empleos más estables y profesionalizados no solo mejora las condiciones laborales; también fortalece la calidad del servicio y la imagen de Chile como destino turístico.

El turismo ha demostrado ser un motor de desarrollo económico, inversión y generación de empleo en todo el país. Para que continúe cumpliendo ese rol, necesitamos una legislación que dialogue con la realidad de nuestra industria.

En el actual contexto económico y frente a la crisis de empleo que enfrenta el país, resulta fundamental que este proyecto de ley tenga una tramitación con la urgencia que esta industria requiere. Avanzar en su aprobación en un plazo razonable permitirá entregar certezas a trabajadores y empleadores, impulsar la recuperación del turismo y fortalecer una actividad que tiene un enorme potencial para generar empleo formal y contribuir al desarrollo económico de Chile.