Crecimiento y seguridad: los pilares del próximo gobierno

Crecimiento y seguridad: los pilares del próximo gobierno

Presidenta Ejecutiva
Federación de Empresas de Turismo de Chile

Independiente de quién resulte electo en la segunda vuelta presidencial, existe un consenso transversal: el próximo gobierno deberá concentrar sus mayores energías en recuperar el crecimiento económico y restablecer la seguridad pública. No es solo una prioridad política; es una demanda ciudadana urgente y una condición indispensable para que Chile recupere su capacidad de progreso.

Durante los últimos años, nuestro país ha enfrentado un estancamiento persistente. La baja inversión, la debilidad de la productividad y la creciente complejidad regulatoria han frenado proyectos estratégicos y limitado la capacidad de crear empleos de calidad. A ello se suma un deterioro sostenido de la seguridad que afecta la vida cotidiana, la actividad de las empresas y la confianza de quienes evalúan invertir o visitar Chile.

En el caso del turismo—una industria que depende directamente de que el país sea percibido como seguro, confiable y competitivo—crecimiento y seguridad son dos caras de la misma moneda. Ningún destino puede prosperar cuando los visitantes sienten incertidumbre, y ningún emprendimiento puede escalar cuando la economía no se expande. Son condiciones básicas para que el país retome su capacidad de avanzar.

El turismo genera desarrollo local, empleo formal, innovación, encadenamientos productivos y oportunidades reales para miles de pymes en cada región del país. Pero para desplegar plenamente ese potencial se requieren territorios protegidos, reglas claras y un clima favorable para invertir y emprender. Por eso, el desafío del próximo gobierno no se limita a mejorar indicadores, sino a reconstruir confianza: hacia adentro, para que las personas vuelvan a sentirse seguras, y hacia afuera, para que Chile vuelva a ser elegido como un destino atractivo para visitar e invertir.

Las urgencias sociales son múltiples, y nadie desconoce su legitimidad. Sin embargo, la recuperación del crecimiento y la seguridad será un trabajo de largo aliento, que exigirá acuerdos amplios, políticas consistentes y una visión de Estado que trascienda los ciclos electorales. En ese camino, el sector privado —y muy especialmente el turismo— está dispuesto a aportar con experiencia, inversión y capacidad de gestión, siempre que existan las condiciones habilitantes para hacerlo.

Chile tiene la posibilidad real de iniciar un nuevo ciclo de desarrollo. Para ello, será fundamental que quien llegue a La Moneda coloque estos dos pilares en el centro de su agenda desde el primer día. Sin crecimiento no hay progreso, y sin seguridad no hay libertad para emprender, trabajar ni proyectar futuro.

El país necesita recuperar la esperanza y la convicción de que puede volver a avanzar. Ese es, sin duda, el gran mandato del próximo gobierno.