Microhoteles

Mucho más que suficientes. ¡Sorprenden!

Mucho más que suficientes. ¡Sorprenden!

• Su principal sello son las habitaciones pequeñas, a veces la mitad de una tradicional. Se habla de ellos como una de las tendencias en hotelería moderna, pero no hay que confundirse, lejos de ser una moda, se trata de un tipo de hospedaje que ofrece un interesante modelo de negocio, uno que “amenaza” con instalar sólidas raíces en la industria hotelera. Así se aprecia al revisar cómo lucen entre las nuevas aperturas de grandes cadenas y firmas autónomas desde hace, por lo menos, dos décadas

Atractivos para huéspedes diversos, seniors y millennials, viajeros de negocio y de placer, también para empresarios y desarrolladores hoteleros. De esta forma figuran los llamados microhoteles en el escenario actual. Su sello diferenciador es al mismo tiempo una importante ventaja: habitaciones cómodas y funcionales, pero pequeñas, algunas llegan a tener poco más de 10 m2. Tal cualidad es fruto de un delicado trabajo arquitectónico y de diseño interior gracias al que se maximizan los espacios, y no solo pensando en el confort del huésped, también con visión comercial, pues según esta perspectiva, en la misma área que ocupa un hotel tradicional se pueden acomodar más suites, sin perder con ello estilo ni bienestar.

En la literatura referida a microhoteles se habla que su origen o, más bien, su inspiración está en la cápsula japonesa u hoteles pod, aquellos que hace unas cuatro décadas fueron sinónimo de hospedaje económico y en pocos metros cuadrados, pensando principalmente en alternativas para viajeros corporativos.

Hoy, como una versión renovada de aquella fórmula, los hoteles de habitaciones mínimas se encuentran con relativa frecuencia en ciudades de diferentes partes del mundo, generalmente, grandes urbes como Nueva York o Londres, sin ser exclusivas de esos escenarios.

Habiendo sabido ganar un lugar en la oferta de la industria, vale conocerlos mejor. En comparación con hoteles urbanos tradicionales, sus tarifas resultan más bajas respecto del precio promedio de los hospedajes de categoría. Asimismo, considerando que los metros cuadrados de sus habitaciones pueden sumar la mitad o menos de lo que se encuentra en opciones clásicas, el mobiliario y equipamiento sorprende al pasajero con originales propuestas que pueden incluir, entre otros recursos, elementos plegables o posibles de guardar bajo otro mueble. Sus baños, en tanto, siempre desechan la opción de tina, la línea es privilegiar lo práctico con atractivos, pero sobre todo funcionales diseños de ducha.

La estética juega un papel importante en este tipo de hoteles y, con inteligencia, sus desarrolladores saben dejar a un lado prejuicios que hablan acerca de gran espacio como sinónimo de confort. Es usual encontrar ambientes de corriente minimalista y, muchas veces, también evocaciones a las mencionadas cápsulas japonesas, así como a los espacios de primera clase en aviones. Pero no se trata de una regla, pues en el universo de microhoteles la única norma, si es que hay alguna, es que nada de lo que el huésped ve está ahí por azar, cada centímetro del espacio está hecho y situado para una función.

Por otro lado, los microhoteles suelen tener especial preocupación respecto de sus áreas comunes y es así como, al igual que cualquier otro tipo de hotel, desarrollan zonas de coworking y espacios gastronómicos con restaurantes y bares donde suelen ser comunes actividades como happy hour, entre otras.

UNA APUESTA DE GRANDES CADENAS

El concepto microhotel ha resultado atractivo para reconocidas compañías de la industria y así lo evidencian los desarrollos de firmas como Hilton y su marca Motto, Mariott y sus hoteles Moxy o Accor, como uno de los propietarios de los hoteles Mama Shelter.

Motto by Hilton, con presencia en Europa, Estados Unidos y Sudamérica, se describe como una propuesta flexible, acogedora e inteligente que se ideó para personas conectadas que buscan ser dueñas de su experiencia hotelera o de viaje. Aquí se trabaja un concepto de salas denominado Social Hub, esto es, espacios de trabajo acogedores e ideados para ser algo así como refugios personales en estratégicas zonas de la ciudad.


Moxy Hotels, por su parte, es una marca que debutó en Milán, el año 2014 y ya suma 62 aperturas distribuidas por Europa, Asia-Pacífico y Norteamérica, proyectando 127 más, varios de ellos en el Caribe y América Latina.

Sobresale por su diseño industrial y lúdica personalidad reflejada, por ejemplo, con el registro de huéspedes en el Bar. Sus pequeñas habitaciones están llenas de grandes sorpresas, como lo son luces LED activadas por movimiento y funcionales elementos, entre otros, sillas plegables, espacios bajo la cama y ganchos para dejar la ropa colgada en la pared. Especialmente adaptable a las necesidades de sus huéspedes, su modelo también contempla oferta de aperitivos y refrescos 24 horas, así como la original idea de salas de planchado para la ropa. Siguiendo la línea de que los microhoteles tienen especial preocupación por sus espacios, Moxy sorprende con áreas entretenidas y muy bien trabajadas, como lo es Bar Moxy, centro vital de este proyecto y donde se invita a divertirse entre amigos con bebidas artesanales, platos pequeños y música de fondo.

Accor es otro caso, siendo uno de los propietarios de la marca Mama Shelter, hospedajes boutique cuya oferta cabe en la categoría de microhotel al contemplar habitaciones de casi 11 m2. Estos hoteles se definen como lugares que abren sus brazos a un público diverso, convocando su encuentro en torno a una cocina casera o en sus salas de reunión, descritas como refugio urbano. Figuran en diferentes ciudades del mundo, como Londres, París y Río de Janeiro, esta última, destino debut de la marca en el hemisferio sur, un lugar con 55 habitaciones, bar y restaurante emplazado en Santa Teresa, barrio bohemio de la ciudad y cercano a museos y lugares de atracción turística como Pan de Azúcar y Cristo Redentor.

LOS INDEPENDIENTES TAMBIÉN PRESENTES

Es bien sabido cómo las apuestas particulares han sabido hacerse un importante lugar en la industria hotelera, y al hablar de microhoteles la historia se repite, destacando varias firmas que desde su inicio se desarrollaron con este modelo.

The Hoxton es una de las apuestas. Su modelo de negocio contempla tomar antiguos espacios vacíos –donde se pueden encontrar interesantes historias – y entregarles una nueva vida, convirtiéndolos en una oferta de hotelería con marcada personalidad. “Nuestros hoteles se inspiran en las calles y en las escenas que los rodean y cada uno es un reflejo auténtico de su vecindario”, describen.

Todo comenzó en 2006, cuando se inauguró The Hoxton, Shoreditch. En 2014 fue la apertura en Holborn y a esta siguieron correlativamente durante los siguientes años las inauguraciones en Amsterdam, París, Williamsburg, Portland, Chicago, Southwark y Los Ángeles, este último el más nuevo, con debut el año pasado.

En la filosofía The Hoxton luce un estilo propio y relajado donde cada mañana el pasajero encuentra su desayuno dentro de una bolsa y junto a su puerta. Por otro lado, y siguiendo la lógica de proporcionar un lugar que sea mucho más que alojamiento, aquí rige la cultura de espacios abiertos con áreas para trabajar y entretenida oferta gastronómica, incluido restaurante y original minibar con precios de supermercado, eso, además de té, café y agua gratuitos. Asimismo, en sus espacios todo habla del entorno, desde las obras de arte que lucen en los vestíbulos hasta el mobiliario y el programa de eventos, un trabajo que refleja preocupación por apoyar la cultura y economía local. Parte de lo anterior es el programa Amigos Hox, que funciona en cada ciudad donde hay uno de estos hoteles y corresponde a un grupo de vecinos que aman el barrio del hotel, siendo ellos mismos los encargados de ayudar a “poblar” las estanterías de las habitaciones con piezas de la zona, además de compartir sus recomendaciones favoritas en la cuenta de Instagram @hoxfriends.

Hotel Hive es otro caso de microhotel independiente. Situado en Washington DC, es un lugar de inteligente diseño que luce innovación e historia al mismo tiempo. Aquí destaca el cuidado que tienen por la ubicación y el trabajo para lograr habitaciones eficientes donde los huéspedes encuentran todo lo que necesitan y nada que no requieran. Y debe ser así a propósito del tamaño de estos cuartos, entre 11 y 23 m2. Ya sean para una o dos personas, todos fueron diseñados con la mentalidad de colmena, pueden tener camas o literas y hay algunos conectadas para casos de pasajeros que se hospedan en grupo. En la distribución de las habitaciones hay una entretenida fórmula: pensando en quienes se duermen temprano, lejos de cualquier ruido, en el último piso está el Loft, con “colmenas” de techos altos, vigas rústicas y ladrillos a la vista. A su vez, y aprovechando todos los espacios, en el sótano disponen las Buzz Rooms, perfectas para pasajeros que se acuestan tarde o pueden dormir sin importar los ruidos externos; son habitaciones situadas directamente encima o debajo del bar y restaurante.

Yotel, es un tercer y entretenido caso de microhotel de marca independiente. Se trata una apuesta que primero se estableció en aeropuertos de Londres y Amsterdam con una oferta de habitaciones desarrolladas por una firma británica con experiencia en el diseño de cabinas para aviones.

Yotel sigue estando en aeropuertos, pero también ha expandido su presencia dentro de ciudades. En Nueva York, por ejemplo, esta marca luce con una personalidad moderna y relajada un espacio donde, entre otros detalles, hay estaciones de autorregistro al estilo de las líneas aéreas, aplicación de conserjería móvil y la operación de Yobot, otra conserjería que se presenta como la primera robótica para equipajes, un sistema donde las maletas quedan resguardadas en uno de los 150 contenedores del hotel, mientras el pasajero recibe un código de barras que se escanea cuando es momento de recogerlo, entretenido ejemplo de cómo los hoteles de habitaciones pequeñas irrumpen en la industria no solo con su fórmula de maximización de espacios, sino también incorporando alta tecnología en sus diferentes servicios. Sin límite a sus posibilidades y siendo tan bien acogidos como modelo de negocio, solo cabe esperar su arribo en mayor número dentro de los mercados de Sudamérica.

Chef&Hotel es una publicación nacional independiente y objetiva, que desde hace 17 años cubre en forma amplia todas las propuestas del Canal Horeca y Food Service como también el quehacer del mundo hotelero, gastronómico y turístico en Chile y Latinoamérica, con una propuesta fresca y entretenida.

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