Una de las figuras más destacadas de la escena gastronómica mexicana fue el primer invitado de La Mesa Latina, ciclo de ocho cenas colaborativas que comenzó el 19 de marzo y se realiza en el restaurante La Mesa, del chef Álvaro Romero. Hablamos de Santiago M. Moctezuma, fundador del restaurante Maizajo, la taquería del momento en Ciudad de México, reconocido por la Guía Michelin y por LaListe, donde el espacio obtuvo el Discovery Gem Award 2026.
Para iniciar esta experiencia, el mexicano preparó un menú compuesto de preparaciones como Gordita de frijol con longaniza, Taco de camarón, Tamal de ostión y Tostada de centolla en los entrantes. En fondos hubo Pescado en penca de nopal, Suadero de cordero y Taco de chorizo verde de pescado, acompañados de distintos tipos de moles –xico, guayaba, pichomole y pipián–, junto a puré de camote, encurtidos y tzatziki, todo eso, a modo de guarniciones. Al cierre, se disfrutó con los postres clásicos del restaurante mexicano: Tres leches y Pie de limón.
Organizado para público general, entre 80 y 90 comensales por cita, en formato de mesas compartidas de mínimo seis personas, y con platos servidos al centro, la experiencia de La Mesa Latina está pensada como una cocina a cuatro manos para compartir y gozar con lo que se genera alrededor de una comida y, por supuesto, de platos con identidad, territorio y relato.
“La Mesa Latina nace del valor que le damos a la colaboración y de las ganas de visibilizar el trabajo que hoy se está desarrollando en la región. La idea es generar encuentros reales entre cocineros y comensales y que Santiago se convierta en otro punto de encuentro para la cocina latinoamericana”, explica Álvaro Romero.
Una de las figuras más destacadas de la escena gastronómica mexicana fue el primer invitado de La Mesa Latina, ciclo de ocho cenas colaborativas que comenzó el 19 de marzo y se realiza en el restaurante La Mesa, del chef Álvaro Romero. Hablamos de Santiago M. Moctezuma, fundador del restaurante Maizajo, la taquería del momento en Ciudad de México, reconocido por la Guía Michelin y por LaListe, donde el espacio obtuvo el Discovery Gem Award 2026.
Asimismo, la propuesta busca que el comensal pase un momento increíble, no solo disfrutando de la comida. La intención es que se genere una interacción constante, también con el chef invitado: poder preguntar y opinar. De este modo, el carácter del encuentro se ajusta a la identidad que cultiva La Mesa. Vale recordar que el espacio abrió sus puertas a fines de 2019 en Vitacura, con una apuesta de cocina estacional, sencilla y directa, basada en ingredientes de pequeños productores y recolectores locales. Destacado por guías y rankings como 50 Best Discovery y The Best Chef Awards, el restaurante es reconocido por su enfoque en la hospitalidad y el trabajo colaborativo, siendo escenario de cenas pop-up, ferias de vino y encuentros gastronómicos.
DESDE EL ORIGEN
“Siempre he sido bastante inquieto y veo que mi restaurante también es un punto de encuentro. Traer chefs de distintos lugares o que yo saliera a otros destinos se hizo algo frecuente”, cuenta Álvaro Romero. En esa línea, explica que surgió la intención de desarrollar una experiencia más continua, principalmente con el fin de robustecer relaciones con chefs amigos, profesionales que admira desde la perspectiva de su trabajo.
Lo cierto es que los encuentros con cocineros invitados se dieron durante todo el año pasado, y la idea de plantearlo como algo regular y más estructurado no se hizo esperar. Al comentarlo con algunos chefs amigos, la idea “les sonó”, y lo siguiente fue calzar agendas, tal como lo explica el mismo Álvaro, quien no demoró en desarrollar el concepto en enero pasado.
Con todo listo para comenzar en marzo de este año, recibiendo a Santiago Muñoz Moctezuma, y una lista de chefs que contempla, entre otros, al chef Eduardo Ortiz, del restaurante Metzi, en Sao Paulo (23 de abril), y a la chef argetina Narda Lepes (19 de mayo), La Mesa Latina pretende, de alguna manera –y humildemente, como recalca el chef de La Mesa– impulsar la cultura gastronómica latinoamericana. “Esto nace desde la ‘colaboratividad’, robustecer relaciones. Y, por otro lado, generar experiencias únicas de alto valor”.
“La Mesa Latina nace del valor que le damos a la colaboración y de las ganas de visibilizar el trabajo que hoy se está desarrollando en la región. La idea es generar encuentros reales entre cocineros y comensales y que Santiago se convierta en otro punto de encuentro para la cocina latinoamericana”. Álvaro Romero.
Todo va de la mano con la evolución gastronómica que se ha vivido en Chile y en Santiago. Álvaro concuerda con esa idea: “No hay mejor momento que ahora para que estas cosas pasen, para que Chile sea plataforma”. Según el chef, este tipo de actividad además permite que la hospitalidad y la restauración se pongan al día de algún modo, porque, a su juicio, están un poco al debe respecto de que las experiencias sean más creativas.
ENTRETENIDAS SORPRESAS
La calendarización de los encuentros para La Mesa Latina se configuró de acuerdo con la agenda de los chefs, pero, tal como explica Álvaro Romero, el ciclo tenía que comenzar con un hit. Santiago Muñoz Moctezuma es un cocinero que, fruto de la investigación gastronómica, sobresale por el empleo de recetas mexicanas en base a ingredientes criollos y técnicas ancestrales como la nixtamalización tradicional. “Personalmente, admiro mucho la comida y la cultura mexicana. Y que venga Santiago, además, es como si se nos visitara el Messi del minuto”, dice alegre, conforme, medio en serio y medio en broma.
Para el chef invitado la experiencia en La Mesa Latina fue increíble: “Hay una comunidad muy bonita detrás y el esfuerzo que hace Álvaro por generar estos espacios se siente. Poder hacer cocina mexicana con productos chilenos es llevarnos al máximo nivel. Es muy bonito compartir, crecer y encontrarse con gente nueva”.
Con todos los chefs con los que Álvaro Romero ha compartido, tanto en La Mesa como en cada una de sus salidas al extranjero, hay un interés real en base al trabajo de la persona: “El hecho de convocarlos no es resultado de un ranking, una lista o un premio. Viene gente que está haciendo algo de peso y que, para nosotros, como equipo, es muy motivante interactuar con ellos, con su oficio. Por ejemplo, Santiago ocupa técnicas empleadas por los aztecas. Vemos usos que, como cocineros, nos aportan”.
“Siempre he sido bastante inquieto y veo que mi restaurante también es un punto de encuentro. Traer chefs de distintos lugares o que yo saliera a otros destinos se hizo algo frecuente”. Álvaro Romero.
A su vez, cada cocinero que será parte de La Mesa Latina tiene un desafío diferente en la cita y se esperan entretenidas sorpresas. En el caso de la visita del chef de Maizajo, por ejemplo, no se contempló la experiencia del 19 de marzo: el sábado 21 de marzo hubo un pop-up en Félix Café, donde presentó una propuesta de tacos y cocina tradicional mexicana en formato de brunch callejero. Una instancia más informal, pensada para acercar su cocina a un público amplio.
“LATINOAMÉRICA ES EL LUGAR”
La Mesa se ha convertido en un punto de encuentro para compartir y, como una gran fiesta, en cada fecha de La Mesa Latina, el restaurante se vestirá del invitado tanto en la gráfica como en las luces y en la forma en que se sirve la comida y la coctelería.
Junto con la idea de que todas las cenas tengan un contenido o tema diferente, se contempla un proceso de hospitalidad para los chefs invitados, por ejemplo, compartiendo con proveedores y visitando viñas chilenas. La intención es mostrarles un poco de Chile, también permitir que trabajen productos chilenos y forjar de este modo una entretenida mezcla cultural. Con materia prima local, vegetales y carnes que no suelen cocinar o no conocen, sin duda, al cocinero se le abre un espectro y se enriquece la experiencia. Santiago M. Moctezuma lo confirma tras su paso por Santiago: “El sabor, la textura y la calidad de los productos de mar, como el erizo, los locos y los pescados, estoy impactado. Todo muy fresco, increíble”, comentó
Todo es parte de la identidad latina del ciclo gastronómico. Y este carácter tiene relación con resaltar el origen, el lugar donde nos encontramos. Así lo explica Álvaro Romero, a quien cada vez que le ha tocado compartir con amigos, siempre está presente lo latino, el origen más allá de lo endémico, lo rural que tiene Latinoamérica.
La Mesa se ha convertido en un punto de encuentro para compartir y, como una gran fiesta, en cada fecha de La Mesa Latina, el restaurante se vestirá del invitado tanto en la gráfica como en las luces y en la forma en que se sirve la comida y la coctelería.
Para el chef de La Mesa, la cocina latinoamericana es “atómica”. Tras visitar algunos lugares de la región, cuenta que ha visto un regreso a los orígenes, y eso va más allá de las tendencias. Si en su minuto los países nórdicos dieron rigurosidad; si la recolección también fue tendencia, lo mismo que la relación cercana con el proveedor; o si se valora el purismo asiático, vale considerar lo que también entrega la cultura de esta parte del planeta. “Creo que Latinoamérica lo que tiene es origen, productos endémicos; es un lugar donde el oficio hace la diferencia, eso es parte de nuestro patrimonio”, dice.
Y su relato se refleja muy bien en una anécdota que vivió hace dos años, cuando debió mostrar su trabajo en Los Ángeles, California: mientras hacía cordero al palo y tortilla de rescoldo, temprano en la mañana, el cuidador del estacionamiento, un oaxaqueño, le preguntó qué estaba haciendo y por qué tiraba la tortilla al fuego. Álvaro explicó que así se hacía en el sur de Chile. El mexicano, a continuación, le comentó que su abuela lo hacía de la misma manera: “Y estamos hablando de kilómetros de distancia. Entonces, hay una conexión. Creo que ahí es donde Latinoamérica funciona como un solo gran continente”.
En resumen, para Álvaro Romero, “Latinoamérica es el lugar”. Y Chile tiene una oportunidad en ello. Hay una invitación latente para conocer este pedazo del fin del mundo o que, de algún modo, Santiago se pueda ir convirtiendo en un punto de encuentro regional. ¿Por qué no? Todo eso es parte de la apuesta de La Mesa Latina. “Sería fantástico que otros compañeros cocineros se motiven con iniciativas creativas, que aprecien que son reales”, dice el chef de La Mesa. Desde esa posición, con este ciclo gastronómico hay una ambición de robustecer relaciones, de abrir la casa para recibir gente y también de dar vitrina a otros cocineros. “Es muy enriquecedor que te toquen la puerta y que te digan ‘me atrae tu trabajo, quiero que otros lo conozcan’”.
La Mesa Latina
- $80.000 p/p (sin maridaje) / $120.000 p/p (con maridaje)
- Dirección: Alonso de Córdova 2767, Vitacura.
- Reservas y más información en:
- Instagram (@lamesa_chile) https://www.instagram.com/lamesa_chile/
- o teléfono +56 9 9072 2461