Hotel Pullman Santiago El Bosque

Versátil y orgánico para fluir en la ciudad

Versátil y orgánico para fluir en la ciudad

Luciendo el resultado de una reciente remodelación que dio paso a ambientes diseñados sin barreras, capaces de armonizar instancias laborales y de gozo, este hotel sobresale por su ubicación y comodidad, pero también por cómo procura ser un espacio donde pasen cosas, un sitio amigable para pasajeros corporativos o en viaje turismo, también para público externo. En definitiva, hablamos de un lugar donde es posible vivir las pasiones, sobre todo, en Lila, restaurante cuya propuesta busca integrarse al circuito gastronómico del sector oriente de la capital bajo el concepto casual fast.

Inspirado en un perfecto equilibrio entre el mundo del trabajo y la recreación, Pullman Santiago El Bosque es un hotel con privilegiado emplazamiento: se encuentra cerca de estaciones de Metro, del centro financiero en El Golf y de diversos polos de comercio, resultando una alternativa ideal para turistas y pasajeros corporativos quienes, por lo demás, cuentan con estacionamiento privado de más de cien plazas distribuidas en dos plantas subterráneas.

Todo lo anterior no es fortuito, sino parte de las cualidades que distingue a los hoteles Pullman de todo el mundo, y lo mismo ocurre con la preocupación por eliminar cualquier barrera física capaz de obstaculizar la armonía entre una experiencia compatible con la idea de trabajar y divertirse, en definitiva, de sentir la vida. “Es buscar equilibrio entre el mundo business y la recreación. Todo está pensado para que quienes estén aquí puedan disfrutar en todos los sentidos”, comenta Carla Soto, gerente de Marketing Hoteles Pullman Chile.

DANIEL PIZARRO, gerente de Pullman Santiago El Bosque

Aun cuando hay características comunes en los diferentes hoteles de la cadena, lo cierto es que no hay un Pullman igual a otro y la diferencia se marca, especialmente, en la gastronomía. A partir de aquello, en Santiago El Bosque están trabajando para hacer que Lila, mucho más que el restaurante del hotel, sea un espacio donde se come bien y pasan cosas.

Postpandemia, hemos visto que la gente está muy exigente y, muchas veces, no va a un lugar por la propuesta gastronómica, sino por la experiencia, buscan el espacio social donde reunirse con amigos. Desde ahí es donde estamos actuando, por ejemplo, creando instancias donde combinar un brunch con yoga, arte o diseño. Nos enfocamos en diferentes experiencias para que la gente nos reconozca con estas acciones que hacen vivir distintas pasiones”, detalla Carla Soto.

 

Pullman Santiago El Bosque es un hotel con privilegiado emplazamiento: se encuentra cerca de estaciones de Metro, del centro financiero en El Golf y de diversos polos de comercio, resultando una alternativa ideal para turistas y pasajeros corporativos

 

Vale mencionar que el edificio donde está emplazado Pullman Santiago El Bosque fue inaugurado en 2007 como uno de los hoteles Atton, y tras años de exitoso desempeño, una vez que pasó a ser propiedad de la cadena Accor, se decidió que el recinto continuaría como Pullman, marca de categoría superior en la compañía. De este modo, Santiago El Bosque debutó en la escena hotelera de Santiago durante 2019 como uno de los 150 hoteles de esta línea que hay en el mundo, nueve en Sudamérica y tres en Chile.

Como parte del rebranding, las instalaciones fueron remodeladas completamente, en primera instancia, con la colaboración de una oficina de arquitectura y, posteriormente, gracias al trabajo del área de diseño de A3 Property Investments. Las obras incluyeron no solo zonas como lobby, restaurante, salas de reuniones y la totalidad de las habitaciones, también hubo especial preocupación por renovar sistemas internos, es así como se cambiaron calderas y se refaccionaron los colectores solares que participan en el sistema de agua caliente con el que opera el edificio. Esto último va en sintonía con una filosofía sustentable que ha llevado a que el hotel no solamente haya certificado su huella de carbono cero y obtenido Sello S, a la vez, participa en los programas de línea ecológica de Accor, teniendo como objetivo la eliminación de los plásticos de un solo uso de aquí a un año; a su vez, como proyecto paralelo, está en carpeta la reutilización de desechos generados en la cocina.

 



PARA EL DESCANSO Y EL DISFRUTE

De las 240 habitaciones que tenía el hotel, durante la remodelación se decidió bajar el inventario a 234 para crear nuevos espacios. Entonces, el piso 17, se convirtió en una suite presidencial de 95 m2 con sala de estar, comedor o sala de reuniones, baño de visita, hall de entrada, cocina y vistas al sector oriente, particularmente a la cordillera de los Andes. A su vez, ocho habitaciones Superior se transformaron en cuatro suites ejecutivas de 65 m2 cada una, con sala de estar, habitación principal con baño completo y walking closet.

El hotel también dispone de 14 Junior Suites, espacios de 40 m2 de los cuales nueve han sido equipados con kitchenette para hacer especialmente confortable la experiencia de huéspedes de larga estadía, asegurando para ellos cierta independencia a la hora de su alimentación.

 

Como parte del rebranding, las instalaciones fueron remodeladas completamente, en primera instancia, con la colaboración de una oficina de arquitectura y, posteriormente, gracias al trabajo del área de diseño de A3 Property Investments.

 

El resto son habitaciones de entre 29 y 33 m2, hablamos de categorías Superior y Deluxe, estas últimas, con atractiva vista y servicios como cafetera y trago de bienvenida.

Fruto de la remodelación del hotel, todas las habitaciones tienen equipamiento nuevo incluyendo aire acondicionado. Destaca que todas disponen de una cama king o dos camas queen, logrando espacios muy versátiles para que puedan hospedarse, incluso, parejas con dos niños. A lo anterior se suman diversos detalles que favorecen la experiencia de descanso, como sábanas de 200 hilos importadas desde un proveedor exclusivo en España y respaldos trabajados de tal manera que evocan el cuero, dando especial calidez a un ambiente elegante y moderno; los antiguos pisos de alfombra se reemplazaron por material vinílico para mayor higiene, los televisores son de 55” y los baños tienen instalaciones completamente nuevas.

Durante su visita en el hotel, los huéspedes pueden ir hasta el último piso para disfrutar de la piscina climatizada y, si así lo desean, también del gimnasio. En la misma planta hay dos de las salas para eventos, se trata de los salones Bali y Pekín, ambos con luz natural y panorámicas al sector oriente de la ciudad y a la comuna de Providencia. En total, los espacios para reuniones son diez y los hay de diferentes tamaños, hasta 200 m2. Como complemento, está el jardín de la primera planta del edificio, perfecto cuando los clientes buscan personalizar sus actividades. Y para atender todas las necesidades del público, el hotel se ocupó de contar con un departamento encargado de banquetería y coffee break, considerando un servicio integral y preparado para acompañar durante todo el proceso de gestión, contando con propuestas diseñadas para cada necesidad.

CARTA Y SERVICIO DINÁMICO

Lila, el espacio gastronómico de Pullman Santiago El Bosque, abrió sus puertas durante septiembre del año pasado y lo hizo no solamente para huéspedes. Con acceso directo por la calle Roger de Flor, recibe comensales de lunes a domingo, contando entre 60 a 70 personas durante la hora de almuerzo, número que crece en horario nocturno, según resalta Daniel Pizarro, gerente de Pullman Santiago El Bosque. El restaurante busca unirse al dinámico circuito gastronómico que existe en torno a la Av. Isidora Goyenechea y también al Mercado Urbano Tobalaba, todo eso, siguiendo la premisa de que “la marca Pullman da mucha importancia a la gastronomía y exige separar un poco el restaurante del hotel. La intención es que sea un espacio independiente”, explica el gerente del hotel.

A cargo del chef César González, profesional que fue seleccionado para el cargo según criterios de experiencia, creatividad e ingenio, la cocina de Lila ha podido ir plasmando el concepto denominado casual fast, un ideario que no se limita a lo culinario, sino que se extiende al servicio, siempre en sintonía con brindar una buena experiencia para los clientes, sumando detalles como reconocimiento de comensales y gustos personales.

 

Lila, el espacio gastronómico de Pullman Santiago El Bosque, abrió sus puertas durante septiembre del año pasado y lo hizo no solamente para huéspedes. Con acceso directo por la calle Roger de Flor, recibe comensales de lunes a domingo, contando entre 60 a 70 personas durante la hora de almuerzo

 

El concepto elegido permite brindar una vivencia versátil que satisface al público de los segmentos turismo y ejecutivo, pero, sobre todo, a gente que disfruta con la comida y la atención ágil, ideal para quienes tienen poco tiempo y buscan lo simple, sin perder la calidad, es decir, en plena conexión con el estándar del hotel, según lo enfatiza Daniel Pizarro. “Somos conscientes de estar en un barrio donde todo ocurre rápido, desde la hora del desayuno”, dice el gerente, a propósito de la concurrencia de profesionales y sistema coworking en el entorno.

En Lila, el desayuno está disponible entre 6:30 y 10:30 hrs. durante la semana laboral, y un poco más tarde los fines de semana, eso, tanto para huéspedes como para público general, y en cada jornada los comensales pueden disfrutar de una propuesta al plato, a la carta, con una reformulación de antiguos formatos de desayuno.

Terminado el primer servicio del día, el restaurante comienza a funcionar como tal en horario continuado hasta las 23:30 hrs., cuando cierra la cocina. El gerente de Pullman Santiago El Bosque resalta que gracias al concepto que han elegido pueden trabajar con una carta amplia, ofreciendo pastas y platos de carnes y pescados, entre otras preparaciones. La oferta, que incluye menú del día, también es dinámica con recambio cada tres meses, fórmula que “da la posibilidad de sorprender a los huéspedes y clientes”, explica Daniel Pizarro.

Lo mismo ocurre en la propuesta de bar, área en la que trabajan con destilaciones y maceraciones que apoyan el desarrollo de una coctelería de autor entre cuyas cualidades figura la labor de los bartenders con frutos del sur, “generando un recuerdo del bosque que es donde, de algún modo, está el hotel”, concluye el gerente.

Como sello final, resulta necesario comentar el rol que Lila ha querido dar a su propuesta de espacio bar: durante la remodelación del hotel se decidió ubicar la barra del restaurante al centro del espacio, integrándose en 360 grados con el ambiente, el mismo donde –cabe señalar– luce un mobiliario italiano y el público tiene opción de usar una terraza que, gracias a que cuenta con techo retráctil y aire acondicionado, está disponible todo el año.

  

Hotel Pullman Santiago El Bosque

Chef&Hotel es una publicación nacional independiente y objetiva, que desde hace 18 años cubre en forma amplia todas las propuestas del Canal Horeca y Food Service como también el quehacer del mundo hotelero, gastronómico y turístico en Chile y Latinoamérica, con una propuesta fresca y entretenida.

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