Cava Colchagua hotel boutique

Una experiencia única para alojar

Una experiencia única para alojar

Perteneciente a una familia de viñateros este original hotel situado en la ciudad de Santa Cruz ofrece a los huéspedes 19 habitaciones acondicionadas dentro de centenarias barricas de roble, con todas las comodidades, a lo que se suma un spa con servicios también ligados al vino. La idea se inspira en invitar a desconectarse en un ambiente campestre vitivinícola, en un lugar equidistante de varias regiones del país

Desde niños, Patricia y Francisco Ravanal estuvieron inmersos entre parrones y uvas. Una vida de tranquilidad en el campo, despertares con el canto de las aves y una invaluable infancia lejos de la vorágine de la ciudad y la tecnología. Con esa carga de experiencia en su memoria, siendo adultos se aventuraron a concretar un proyecto de hospedaje en la ciudad de Santa Cruz, Colchagua, que ofreciera la misma motivación de su vida, sumando a este un toque único y cargado de detalles. Así surge su proyecto Cava Colchagua hotel boutique.

Patricia Ravanal, socia y gerente del hotel; Raúl Ravanal padre, encargado de mantención y áreas verdes; Patricia González madre, encargada de paisajismo y jardines y Francisco Ravanal, socio de Hotel Boutique Cava Colchagua

La familia Ravanal tiene más de cien años de tradición campesina en el cultivo y producción de vinos, oficio que fue traspasando de generación en generación y que hoy ha permitido a sus nietos innovar y construir uno de los únicos hoteles con barricas de roble en el mundo, a lo que se suma un spa que garantiza descanso y bienestar a todos quienes los visitan.

En barricas de roble. Que alguna vez albergaron más de 45.000 litros de vino, hoy es posible descansar a gusto, con todas las comodidades de una habitación de hotel
En barricas de roble. Que alguna vez albergaron más de 45.000 litros de vino, hoy es posible descansar a gusto, con todas las comodidades de una habitación de hotel

“Somos de Santa Cruz, sector Lihueimo, siempre vivimos en ese lugar junto a nuestros padres, hasta los 18 años cuando nos cambiamos a Santiago para continuar nuestros estudios”, recordaron los hermanos. Patricia Ravanal, es ingeniera comercial, con MBA de la Universidad Adolfo Ibáñez y más de 20 años de experiencia trabajando en bancos. Actualmente es la gerente del Cava Colchagua Hotel Boutique y tesorera de la Cámara de Turismo de Colchagua. Francisco Ravanal, en tanto, es socio del hotel, abogado, doble Magister UC, con más de 14 años trabajando en el servicio público, donde actualmente se desempeña.

El spa del hotel. Cuenta con siete hot tub bien distribuidos, que se esconden tras parrones de uvas, que garantizan una experiencia única ya sea bajo un manto de estrellas, la lluvia o un cielo despejado en Verano


NUEVO USO PARA LAS BARRICAS

La aventura comenzó en 2014, cuando los hermanos se dieron cuenta de que las barricas o cubas de roble que alguna vez albergaron más de 45.000 litros de vino se desperdiciaban. Cuando vieron el gran espacio y su estructura, se imaginaron la experiencia que significaría para alguien pasar una noche dentro de ellas. A raíz de esto, llamaron inmediatamente a su padre Raúl, quien tenía más conocimientos de cómo poder poner en marcha este proyecto. “Yo crecí en el campo. Mi papá trabajaba en un viñedo y aprendí todo de él. Cuando Francisco y Patricia me contaron de su idea me pareció espectacular e inmediatamente me puse manos a la obra para comprar y acondicionar las primeras cinco barricas, y transformarlas en una experiencia única de descanso”, comentó Raúl Ravanal, quien se involucró en la novedosa idea después que su padre Teodoro Ravanal, terminara con su negocio de vino y vendiera su campo en Lihueimo.

Francisco explicó el exhaustivo proceso de limpieza por el que pasaron las barricas que emplearon para las habitaciones del hotel “primero se utilizó un sistema de enjuague con tubos que trabajan a presión y permiten la eliminación de las manchas más profundas o de los residuos de productos de limpieza, bien por disolución o mediante su arrastre. Después vino la eliminación de las manchas adheridas y de los gérmenes gracias a la acción mecánica y/o química de los detergentes”.  Respecto al diseño de las habitaciones-barricas, este estuvo a cargo de Patricia y Francisco Ravanal, junto con ingenieros y arquitectos. La madera de las barricas fue tratada con aislantes, para protegerlas de las lluvias, además se encuentran selladas con una pasta elaborada de la misma madera de roble. “Se trata de una arquitectura elegante y rústica, que se relaciona con las tradiciones de Colchagua, donde hemos restaurado barricas, y maquinas antiguas relacionadas con la producción de vino” comentó la gerente Patricia Ravanal.

Actividades exteriores. El hotel ha implementado lugares románticos, como una laguna que ofrece un singular paseo en bote, con un paisaje entre cerros y viña

De esta manera fueron acondicionando 19 habitaciones, de dos tipos: Gran Reserva (4 habitaciones) con 30 metros cuadrados distribuidos en 2 niveles conectados por escaleras interiores. En su piso inferior se encuentra el dormitorio que conforma toda la barrica y en el piso superior la sala de baño con shower door. Y la habitación Premium Ravanal (existen 15) con 38 metros cuadrados también distribuidos en 2 niveles. En su primer nivel está el dormitorio que conforma toda la barrica, en el nivel superior al que se llega por una escalera integrada, se ubica la sala de baño. En este tipo de habitación es factible agregar una cama inflable para un niño de 2 a 14 años. Ambas habitaciones cuentan con cama box spring para 2 personas, aire acondicionado, TV cable, Wi Fi gratis, caja de seguridad, amenities (shampoo, bálsamo, crema etc.) y secador de pelo en el baño; terraza con vista a los hermosos parronales y servicio de comida a la habitación.

En su pequeño restaurant/bar/cafeteria. Se ofrecen pizzas a la piedra, finas y crocantes, la Tabla Cava Colchagua; ensaladas variadas y sándwich en diferentes tipos de pan con ingredientes típicos de Colchagua

 

“Se trata de una arquitectura elegante y rústica, que se relaciona con las tradiciones de Colchagua, donde hemos restaurado barricas, y maquinas antiguas relacionadas con la producción de vino” comentó la gerente Patricia Ravanal

 

“Tenemos contemplado un proyecto de ampliación de habitaciones a mediano plazo, para sumar 11 en categoría premium, con un mejor diseño y más amplitud, pero solo de un piso”, manifestaron los socios. No obstante, aclararon que producto de la pandemia el crecimiento está detenido. “Nuestras ventas han sufrido una fuerte merma, el año 2020 cerramos en el periodo abril a septiembre. En los meses de noviembre a febrero las ventas se estabilizaron, pero en marzo cuando volvieron las cuarentenas nuevamente bajaron. Nuestro principal mercado es el brasilero, que ya no viene a Colchagua. Hoy nos hemos enfocado en huéspedes nacionales”. Para ellos han creado promociones especiales en temporada baja (desde 1 mayo al 31 octubre) como “Colchagua Romántico” (3 días / 2 noches) con alojamiento para dos personas con desayuno, 1 botella de vino Ravanal Reserva y 1 pizza ($241.000 + IVA la pareja). Otra opción es “Un día entre viñedos”, 1 noche de alojamiento para dos personas con desayuno, sesión spa Cava Colchagua (masajes para dos + tina de baño medicinal), 1 botella de vino Ravanal Reserva ($220.000 + IVA la pareja).

Para cumplir con los estándares de pandemia, se asesoraron con un prevencionista que acude constantemente. “Por lo mismo, no hemos tenido ningún colaborador enfermo. Incluso ha habido huéspedes médicos que nos visitan y nos señalan que tenemos mejores medidas que una clínica”, señaló la gerenta y socia Patricia Ravanal. Ella indicó además que están satisfechos con lo realizado en todos estos años, lo cual les ha valido Certificados de Excelencia en Travelers Choice de Tripadvisor.

En materia de sustentabilidad los hermanos puntualizaron “principalmente nos preocupamos de utilizar materiales reciclados, todas nuestras barricas son centenarias, forma parten de nuestra tradición vitivinícola y que, de no estar acá, probablemente se hubieran destruido. Asimismo, los muebles del hotel son de las mismas maderas de las barricas”.  

ODA AL DESCANSO

“Pero un descanso no es completo si no cuenta con un relajante baño bajo las estrellas o un masaje para botar tensiones, en nuestro spa”, sostuvo Patricia, quien detalló los servicios que ofrecen en esta materia, pensando también en quienes además de descansar y desconectarse –sin tener que viajar grandes distancias– producto del estrés que genera esta pandemia, requieren aún más atenciones con masajes y tinas especiales.

Las habitaciones. Se trata de una arquitectura elegante y rústica, que se relaciona con las tradiciones de Colchagua, donde han restaurado barricas para convertirlas en habitaciones, decoradas con detalles relacionados con la producción de vino

Patricia define su spa como “una oda al descanso a la transformación de energías, relajación y placer. Donde podrán disfrutar estar rodeados de parques, bosque, laguna, senderos, árboles y animales. Además de recoger la energía de los cuatro elementos y las sensaciones que llegan del mundo que les rodea en este mágico lugar”. Ofrecen, por ejemplo, un masaje de relajación para liberar las tensiones en manos de profesionales, en una sala climatizada inmersa en los parronales donde los rayos de luz cruzan sus parras energizando al huésped. O siete hot tub bien distribuidos que se esconden tras parrones de uvas, que garantizan una experiencia única ya sea bajo un manto de estrellas, la lluvia o un cielo despejado en verano. Con sus aguas calientes, un buen vino, trago o refresco y algo para picotear, dan la oportunidad de compartir un momento único con la pareja, familia o grupo de amigos. “Nuestro spa está completamente equipado de camarines y ropa adecuada. Luego de cada terapia se puede disfrutar de la piscina, con todos los resguardos gracias a protocolos Covid”.

 

“Una oda al descanso a la transformación de energías, relajación y placer. Donde podrán disfrutar estar rodeados de parques, bosque, laguna, senderos, árboles y animales. Además de recoger la energía de los cuatro elementos y las sensaciones que llegan del mundo que les rodea en este mágico lugar”, Patricia Ravanal

 

PASEOS EN BOTE

“En nuestro hotel boutique hemos implementado lugares románticos, como una laguna que ofrece un singular paseo en bote. Y es que no hay nada más apacible que un paseo en bote, sobre todo con un paisaje entre cerros y viñas”, indicó Raúl Ravanal, quien fue el de la idea y añadió que otra alternativa es disfrutar de un picnic o una clase de yoga en este entorno. Estas experiencias se complementan perfecto con el toque femenino, otorgado por la madre de los fundadores, Patricia González, quien fue la responsable de la gestión, diseño y ornamentación de los espacios y jardines del hotel.

También con el objetivo de ser sostenibles con el medioambiente, en el parque de 5 hectáreas, han mantenido todas las especies existentes, quillay, aromo, pino, eucaliptus, sauces y un viñedo completamente orgánico. Las frutas y productos que emplean en sus recetas –en su mayoría– son producidos en las propias huertas y frutales.

Para quienes desean recorrer los alrededores, el hotel se encuentra a solo 3 kilómetros de los principales puntos de interés de Santa Cruz como la Plaza de Armas, Museo de Colchagua, Museo del Automóvil, Casino Colchagua y del terminal de buses, pero con la tranquilidad del campo, rodeado de parronales.  Además, se ubica a tan solo 1 km de restaurantes cercanos como Casona Bistró, Vino Bello, Casa Colchagua y de los viñedos Laura Hartwig, Montgras, Maquis y Estampa, como también a 15 minutos en vehículo de las bodegas Lapostolle, Montes, Viu-Manent, Neyen y 40 minutos de Viña Santa Cruz. Cabe mencionar que el equipo del hotel gestiona sin costo las reservas a viñedos, restaurantes, trekking, paseos en globo, bicicleta, cabalgatas y traslados al aeropuerto, para sus huéspedes.

SERVICIOS ALIMENTICIOS

“En época normal, nuestro desayuno es buffet, con pasteles, cereales, huevos, alimentos especiales para celiacos, productos orgánicos, distintos tipos de pan, leche, te, café de grano, tortas, pies, y mermeladas artesanales y locales, frutas de temporada y uvas de nuestras propias producciones.  En época de pandemia son los mismos productos, pero el desayuno se sirve en la mesa de la terraza de cada habitación, con utensilios desechables, como medida de precaución Covid”, detalló la gerente. 

Además, cuentan con un pequeño Restaurant/Bar /Cafetería, que ofrece pizzas a la piedra con salsa casera, finas y crocantes, con ingredientes a elección; la Tabla Cava Colchagua con diferentes cortes de quesos entre ellos, queso ahumado, emmental, camembert y adicionalmente cortes de jamón serrano, salame, aceitunas y frutos secos; Tabla de Fruta de temporada, producidas en los mismos frutales del hotel.; Ensaladas  a base de productos frescos rúcula y lechuga y los ingredientes a elección y Sándwich en diferentes tipos de pan (casero, masa madre, pita, amasado) e ingredientes típicos de Colchagua.

Y no podía faltar para finalizar la experiencia en Cava Colchagua Hotel Boutique, una completa carta de vinos con cepas como Cabernet, Carmenere, Merlot Chardonay, Rose, Sauvignon Blanc y ensamblajes, producidos por antiguos viñedos de Colchagua y viñas boutique con pequeñas producciones. También se organizan catas en el propio hotel, con viñedos de la zona.

Dentro de los nuevos proyectos que tienen sus socios, está el desarrollo de vino propio con su pequeño viñedo que cuenta con una hectárea y media de parras de Carmenere y Cabernet, cuya cosecha está programada para el 2022, para llevarlos a guarda en barricas de roble, siguiendo la tradición.  

 

Cava Colchagua Hotel Boutique

Chef&Hotel es una publicación nacional independiente y objetiva, que desde hace 18 años cubre en forma amplia todas las propuestas del Canal Horeca y Food Service como también el quehacer del mundo hotelero, gastronómico y turístico en Chile y Latinoamérica, con una propuesta fresca y entretenida.

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