NODO Hotel

Para explorar y disfrutar la ciudad

Para explorar y disfrutar la ciudad

Ideado para viajeros que buscan la más auténtica experiencia citadina, este lugar de premiado diseño promueve que los pasajeros den gusto a su curiosidad por conocer Santiago, al mismo tiempo que sus cómodos y diversos espacios convocan con permanentes actividades. En su edificio de alta eficiencia energética, el hotel no solo tiene funcionales habitaciones, también cuenta con zonas comunes que entregan protagonismo al concepto cowork y a la gastronomía, esto último, con bar de vista panorámica y un restaurante de cocina miscelánea que se luce mediante cocciones lentas y la especial valoración de sabores y recuerdos.

Pensado para el explorador urbano, NODO es un hotel que se instala en la escena santiaguina con particular personalidad. Habría que comenzar destacando que el edificio de 12 pisos que lo acoge es una estructura de gran valor ecológico: no solo opera con electricidad y da protagonismo a la luz natural, su revestimiento con cerámicas bioactivas es capaz de convertir el CO2 en oxígeno, gracias a la tecnología italiana-japonesa Hydrotec. “Cumple la misma función de los árboles, y por el metraje que tiene la construcción, equivale a una hectárea y media de bosque en pleno Providencia. Por eso decimos que es el hotel que respira y purifica el aire”, comenta Diego Cárdenas, gerente general de NODO.

DIEGO CÁRDENAS, gerente general de NODO

Si hablamos del servicio, cerca de 50 personas cuidadosamente seleccionadas por su conocimiento, experiencia e intereses forman un equipo humano convocado para satisfacer la curiosidad que el huésped tenga por Santiago. “Tienen una gran personalidad, son profesionales cálidos y cordiales, gente que siempre estará interesada en entregar buenos datos respecto de lo que puede hacer una persona en la ciudad y en el barrio donde se emplaza el hotel”, afirma el gerente. De este modo, se busca brindar una atención espontánea, cercana y sin mayores formalidades, valores que necesita su público, según advierten los gestores de este hotel, apuntado la propuesta a esos viajeros curiosos, hombres y mujeres de entre 30 y 50 años, aproximadamente, que les gusta conocer centros urbanos y que, muchas veces, vienen desde regiones para quedarse un fin de semana en la capital y sentirse un santiaguino más.

En la tarea de cumplir las expectativas, la ubicación de NODO hace gran parte del trabajo. Estando en pleno Providencia, puntualmente en calle Suecia, una activa vía donde también prima el sello residencial y, sobre todo, donde convergen personas de diferentes lugares y en los alrededores existe oferta de todo, incluida variedad de restaurantes, lo cierto es que se experimenta un atractivo ambiente urbano con clara identidad, que es lo que se pretendió desde la concepción de este proyecto hotelero. “Lo que busca la gente que viene a visitar la ciudad es la experiencia local. Si vas a otros barrios del sector oriente, verás algo muy similar a lo que puedes encontrar en otras ciudades del mundo”, opina Diego Cárdenas.

Si bien desde el principio NODO tuvo muy claro el nicho al que apuntaba su propuesta, lo cierto es que su apertura, justo previo a la pandemia, y su reapertura, en julio de 2021, determinaron la necesidad de adaptarse a las condiciones de un mercado en cambio y que poco a poco ha ido retomando fuerza en la demanda. Así, durante el segundo semestre del año pasado, el hotel comenzó a recibir huéspedes de perfil corporativo y, actualmente, existe una entretenida mezcla entre pasajeros en viaje de placer y gente que llega por trabajo o para trabajar en el recinto. De este modo lo describe el gerente general, quien lleva un año en el cargo y, a lo largo de sus 17 años en hotelería, cuenta con amplia experiencia en aperturas, contando su trabajado para Huilo Huilo y los hotel Kunza de San Pedro de Atacama, Palacio Astoreca, Viña Vik, Ladera y Termas de Chillán.

 

Se busca brindar una atención espontánea, cercana y sin mayores formalidades, valores que necesita su público, según advierten los gestores de este hotel, apuntado la propuesta a esos viajeros curiosos, hombres y mujeres de entre 30 y 50 años, aproximadamente, que les gusta conocer centros urbanos.

 

Esa mixtura de clientes –a la que hay que sumar el público local– tiene en NODO la oportunidad de disfrutar con las diferentes actividades que ocurren en el edificio. Dj y sesiones de música en vivo son parte de esto, por supuesto, también una propuesta de gastronomía que está disponible en el restaurante N3 y en el bar VistAndes. Este último se encuentra en la azotea del edificio y fue remodelado recientemente, tiene capacidad para 120 personas sentadas y su concepto puede describirse como una invitación para el relajo al aire libre; se luce con vista panorámica y oferta de tapas seleccionadas, cervezas y coctelería clásica y de autor a cargo de David Rebolledo, jefe de barra. A medida que se ha ido incorporando al circuito gastronómico santiaguino, ha ido fortaleciendo su propuesta con presentaciones en vivo de músicos y otros artistas, así como activaciones y promociones especiales en tragos y selección de habanos.


El restaurante, por su parte, permite el disfrute de 70 comensales y suele ser elegido para el desarrollo de eventos. Está en la tercera planta y expone la obra estética que Pablo Redondo desarrolló para el hotel, labor reconocida dos años consecutivos con el Premio Chile Diseño, un trabajo que combina colores, texturas y formas, alcanzando un estilo ecléctico en el que se luce el mobiliario con piezas de importante atractivo, tal es el caso de las sillas creadas por el artista Lenny Kravitz e inspiradas en el modelo Mademoiselle del diseñador francés Philippe Starck.

FUNCIONAL Y VERSÁTIL

Las habitaciones de Hotel NODO suman 99 y se dividen en Standar y Corner, diferenciándose por metraje, ubicación y acceso a terraza. Tienen entre 20 y 24 metros cuadrados, siendo las más amplias aquellas situadas en las esquinas. Sobresale el trabajo de espacios así como la incorporación de tecnología con detalles que han sido pensados, básicamente, para otorgar comodidad. Figuran elementos como una caja fuerte que opera con el mismo sistema que abre la puerta del cuarto, iluminación led y televisor que muestra ofertas del hotel, baño integrado al igual que el clóset y mobiliario eficiente con silla y escritorio montados en la pared.

 

En la tarea de cumplir las expectativas, la ubicación de NODO hace gran parte del trabajo. Estando en pleno Providencia, puntualmente en calle Suecia, una activa vía donde también prima el sello residencial y, sobre todo, donde convergen personas de diferentes lugares y en los alrededores existe oferta de todo, incluida variedad de restaurantes.

 

Funcionalidad y minimalismo lideran el diseño, siguiendo la tendencia de hoteles neoyorquinos como PUBLIC o CityzenM, donde la hotelería se ha ocupado de optimizar metros cuadrados, potenciar otros espacios del hotel y crear áreas privadas de máxima eficiencia

Resulta importante destacar que el hotel está dentro del edificio Espacio NODO, edificación a cargo del arquitecto Ricardo Stein, profesional de larga trayectoria en proyectos sustentables y que aquí logró espacios que lucen por su capacidad para brindar autonomía.

En el primer piso está lo que se describe como una base exploradora, un punto donde los huéspedes encuentran datos para conocer la ciudad y bicicletas eléctricas que invitan a recorrer Santiago aprovechando la red de ciclovías de la capital que, por lo demás, pasa por fuera de NODO.

Entrando al hotel, está la cafetería Caprioli y, en el nivel menos uno, se encuentra un centro de convenciones con ocho salones de eventos. A su vez, el edificio cuenta con un piso completo para coworking, ofreciendo diferentes modalidades, desde escritorios compartidos hasta arriendo de oficina por horas o meses.

Todo esto en un solo lugar. Nos encanta decir eso, porque, si bien el hotel fue pensado para el explorador urbano, una persona que viene por trabajo también lo disfruta. Puedes estar acá, tener tu oficina, tomarte un café, hacer reuniones, arrendar una sala por una determinada cantidad de horas y, cuando termina la jornada, compartir en la terraza. Se forma un día redondo”, comenta Diego Cárdenas.

 

Funcionalidad y minimalismo lideran el diseño, siguiendo la tendencia de hoteles neoyorquinos como PUBLIC o CityzenM, donde la hotelería se ha ocupado de optimizar metros cuadrados, potenciar otros espacios del hotel y crear áreas privadas de máxima eficiencia.

 

SABORES MISCELÁNEOS

Con nuevo chef y renovada carta, la gastronomía de Hotel NODO busca dar que hablar. El líder de este desafío es el chef Matías Vergara, un cocinero de 32 años formado en Inacap, cuya inquieta personalidad y constante búsqueda de conocimiento lo llevó hasta España para aprender técnicas de vanguardia, también a formarse como sommelier nivel 2 y a vivir la experiencia de diversas pasantías en bares y restaurantes de Chile y el extranjero, contando entre estos su paso por 99, 040 y BEC.

El profesional comenta que están trabajando en una potente propuesta que ya tomó forma con la presentación de la carta del bar durante el pasado mes de junio, y que espera asentarse durante el segundo semestre con una cuidada selección de platos para el restaurante N3.

OSTIONES GRILLADOS sobre un puré de arvejas preguisantes y gel cítrico
TÁRTARO DE BANANA CON MANGO, cebolla morada y patacones con lactonesa de coco (vegano)

HUMMUS DE BETARRAGA de la huerta, viene
con un chip de papas nativas y aceite de perejil
(vegano)

Antes de ahondar en aquello, vale comentar la propuesta de desayuno: disponible en el restaurante para huéspedes y para público general con un valor cercano a $12.000, se diseñó con estaciones que incluyen, entre otras opciones, aguas saborizadas, yogur, leche vegetal, frutos secos, quesos, jamones, salmón ahumado y una selección de bollería, croissant y pan, eso, además de preparaciones con huevo.

A la hora de almuerzo está disponible el menú ejecutivo con entrada, fondo, bebida o jugo y una oferta de sopas y ensaladas. La carta del restaurante, en tanto, presenta una cocina de cocciones lentas que explota un concepto misceláneo y de recuerdos. Aquello se lleva a la práctica con platos como un tártaro de res, en cuya preparación la carne se corta a mano y muy pequeña para llegar a la mesa con arándanos y papas fritas, también cortadas a mano. Otro ejemplo es un tartar de banana con patacones y crema de coco, plato vegano donde la fruta verde se asa a la parrilla y se combina con mango, pepino, cebolla morada, tomate, cilantro y aceite de oliva, en tanto la crema se emulsiona con limón jengibre y aceite de oliva.



El restaurante N3, permite el disfrute de 70 comensales y suele ser elegido para el desarrollo de eventos. Está en la tercera planta y expone la obra estética que Pablo Redondo desarrolló para el hotel, labor reconocida dos años consecutivos con el Premio Chile Diseño, un trabajo que combina colores, texturas y formas, alcanzando un estilo ecléctico.


“Mi cocina habla de mis propias experiencias. Respeto las recetas, pero si pruebo algo muy sabroso intento darle un giro. Lo principal es el sabor y la buena ejecución”, comenta Matías Vergara. Reflejo de lo que habla es su propuesta de ostiones, magallánicos y sellados, se sirven con puré de arvejas al hinojo y cóctel de cítricos.

Más de la cocina de Hotel NODO se aprecia en sopas y cremas, como la de zanahoria con curry y la de miso con vegetales y tortilla de huevo. A su vez, para instancias de relajo, figuran alternativas como una hamburguesa de quinua acompañada con tomates asados, lactonesa de pesto y doble queso cheddar. También hay sándwiches, el de lengua prepara la carne braseada con cerveza y la acompaña con manzana asada, una cabeza de ajo y chucrut de repollo morado con mostaza americana y antigua.

La banquetería no se queda atrás: para este ámbito, en NODO se adaptan a los requerimientos de los clientes, al mismo tiempo que está disponible una carta con platillos como fritos de queso de cabra con salsa teriyaki, brochetas de camarón con puré de palta y aceite de sésamo, albahaca, cilantro y limón, además de mini albóndigas de res glaseadas con honey mustard.

Vale enfatizar y adelantar que la cocina liderada por Matías Vergara se está preparando para más y las sorpresas se esperan, sobre todo en el restaurante N3. Para todo esto el chef ya aumentó su equipo de cinco a diez personas y busca la eficiencia con técnicas de cocción al vacío, asimismo, privilegia platos rápidos, sabrosos y bien ejecutados, pero, sobre todo, con vanguardia. Así comienzan a surgir recetas especiales para agasajar a los comensales, figurando, entre otros, cordero a la parrilla servido con crema de zapallo camote asado, manzana asada y tierra de avellanas.

 

Hotel NODO

Chef&Hotel es una publicación nacional independiente y objetiva, que desde hace 18 años cubre en forma amplia todas las propuestas del Canal Horeca y Food Service como también el quehacer del mundo hotelero, gastronómico y turístico en Chile y Latinoamérica, con una propuesta fresca y entretenida.

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