Casa Zañartu

CASA ZAÑARTU

CASA ZAÑARTU

Hotel que hace historia


Desarrollado en una casona de 1880, el lugar es una original opción de hotelería boutique en el centro de Santiago. Aquí se destaca parte de la historia y cultura de Chile, mezclando épocas y conservando tanto espacios como materialidades del siglo XIX. Por ubicación y conectividad, se trata de un hotel elegido, sobre todo, por turistas extranjeros que buscan conocer los hitos de la capital en tanto parten rumbo a otros destinos del país


HOTEL CASA ZAÑARTU ESTÁ PRÓXIMO A ALGUNOS DE LOS PRINCIPALES MUSEOS Y SITIOS HISTÓRICOS DE LA CAPITAL. El inmueble mismo está cargado de historia y resulta un atractivo en sí. Tiene mil metros cuadrados y perteneció a Miguel Zañartu Santa María, ministro en el gobierno de Bernardo O’Higgins, que participó en la redacción de la Proclamación de la Independencia de Chile.

Sin habitantes ni mantención durante las últimas décadas, la casona se fue deteriorando y convirtiendo en objeto de interés de proyectos inmobiliarios que pretendían demolerla, y ocupar su terreno para la construcción de un edificio. Su propietaria hasta el año 2011 tenía intención de venderla, pero únicamente a quien tuviera planes de conservarla y restaurarla. La persona fue Miguel Salanova, quien concretó ese año la compra junto a su esposa y su cuñado.

La plusvalía del terreno donde se emplaza la propiedad – calle Compañía de Jesús, a pasos de la estación Metro Santa Ana –, resulta desde todo punto de vista insuperable. “Vi una oportunidad de negocio y cerré el trato el mismo día”, dice el dueño, recordando como anécdota que casi no durmió en una semana, emocionado al estar seguro de que había adquirido algo increíble.

Por un tiempo, los nuevos propietarios pensaron que el espacio podía dar lugar a oficinas con el sistema coworking, pero aquel proyecto no fructificó. Así fue como junto con José Tort, que Miguel Salanova se embarcó en la aventura que tenía en mente desde el principio: abrir un hotel.

Aunque dedicó su vida profesional al negocio automotor, Salanova alberga un estrecho vínculo con el rubro hotelero: su abuelo tuvo varios hoteles, lo mismo que su padre. El empresario cuenta que a la familia pertenecieron, por ejemplo, los hoteles Termas de Catillo, Español y España, este último en Viña del Mar. Con tal tradición, no extraña que anidara el deseo de seguir los pasos de sus familiares, y no sorprende que no tardara en poner en marcha un plan para hacer de la antigua casa de los Zañartu una apuesta hotelera, en pleno centro de la ciudad de Santiago.

Al iniciar la restauración, lo primero fue contratar un arquitecto para reforzar la estructura levantada en hormigón y adobe. Luego siguieron las obras de habilitación como hotel, trabajo que  tardó cerca de dos años. Salanova cuenta que fue una labor a pulso en la cual, sin un presupuesto holgado, muchas veces, los propósitos se cumplieron a punta de ingenio, y en gran medida, de forma autodidacta. Él mismo fue diseñando ambientes, consiguiendo materiales y elementos de decoración. Hoy, a poco más de un año desde que se abrieron las puertas de Hotel Casa Zañartu, el empresario siente que se logró un buen nivel, sin embargo, lo ve sólo como el punto de partida para seguir desarrollando y perfeccionando la propuesta.

DEL PASADO AL PRESENTE

Previo a la restauración, hay un momento clave en la historia de Hotel Casa Zañartu. Comenzaba el año 2012, y Miguel Salanova leyó un reportaje que trataba del Palacio Pereira y la familia que ahí había vivido. Estando tan cerca ambos inmuebles – a menos de una cuadra –, resultaba probable que los primeros dueños de su propiedad conocieran a la familia Pereira. Buscó entre los papeles que le entregaron cuando hizo la compra, y encontró documentos – escritos a mano, con pluma y tinta – donde figuraba que la casona había pertenecido a un personaje histórico.

Su investigación no se detuvo. Se enteró que Aníbal Zañartu Zañartu, hijo de Miguel Zañartu, fue vicepresidente del país y se casó con Amelia Íñiguez Vicuña, hermana de Carolina Íñiguez Vicuña, quien a su vez fue esposa de Luis Pereira Cotapos, dueño del palacio. Esos antecedentes han permitido especular que Lucien Henault, destacado arquitecto con distintas obras en la ciudad, entre ellas el Palacio Pereira, habría diseñado también la Casa Zañartu con su estilo neoclásico francés.

Dato tras dato, Salanova comprendió que la casona tenía también un importante valor histórico, algo que en la idea de desarrollar un hotel podía aportar temática y personalidad al proyecto. “Se me ocurrió crear este espacio con historia. Surgió la idea de hacer una galería con detalles de los antiguos habitantes de la casa y su familia, con fotografías de los niños que vivían en el Palacio Pereira, y niños que vivían en este lugar. También imágenes de la primera dueña de casa, e incluso, de la primera Miss Chile, hermana de Amelia Íñiguez”, recuerda el empresario.

En el desarrollo del concepto, Hotel Casa Zañartu también cuenta con una galería con retratos de los presidentes de Chile, diversas fotografías antiguas, y una portada de un matutino creado por integrantes de la familia Zañartu. Esos elementos se mezclan con la exhibición de objetos modernos, aun cuando la historia es el eje y se proyecta seguir exponiendo antigüedades, billetes descontinuados y otros íconos del pasado del país.

EL VALOR DE LO ORIGINAL

La casona donde se emplaza el hotel tiene extensos pasillos conectados por escalas. Son los espacios originales de su distribución, pues en la restauración hubo total respeto por el diseño, no obstante se acomodaron algunos sectores para crear áreas comunes. En cuanto a los salones de gran tamaño, algunos se convirtieron en dos o más cuartos. De esta forma, los tres niveles de la casa se habilitaron con habitaciones, 18 en total, todas con diferente metraje: single (10 a 12 m2), triple (25 m2), king (20 m2) y suite (30 m2). Algunas pocas tienen vista a la calle Compañía de Jesús, y la mayoría se orienta al patio interior, con salida a este en el caso de las ubicadas en el primer nivel.

La restauración conservó todo aquello que estaba en condiciones de ser reparado. Es así como se pueden apreciar suelos de baldosas y parqué originales. Lo mismo ocurre con los cielos, puertas, ventanas y postigos. Únicamente en las habitaciones del segundo piso que dan a la calle se renovaron los ventanales, instalando doble vidrio para  aislar del ruido exterior.

Pintura y toques en dorado renovaron la fachada, donde luce la actual bandera de Chile junto a los tres anteriores emblemas. En el interior, la ambientación se desarrolló destacando las estructuras originales del diseño, pero combinándolas con elementos modernos, tanto en decoración como en mobiliario, donde lucen muebles de líneas modernas y también los de estilo clásico, antiguos y refaccionados. La línea se observa en salones, galerías y habitaciones. En baños – todos nuevos y diseñados como cuartos individuales, sin tina, pero sí ducha –, se optó por la clásica armonía y contraste del blanco y negro.

DESAFÍO GASTRONÓMICO

El patio interior es el único espacio al aire libre del hotel, está frente a la puerta de ingreso, cruzando la galería que muestra imágenes de la familia Zañartu. Aun estando tan cerca del tráfico capitalino, resulta un lugar tranquilo que se habilitó con mesas y toldos, como parte de las áreas que atiende la cafetería del Hotel Casa Zañartu. La cocina, que ofrece desayuno americano que incluye la estadía, está disponible de 8:00 a 11:00 horas, y considera ensalada de frutas, café, té, tostadas, mantequilla, mermelada y palta.

Con entrada independiente, Café Casa Zañartu es un espacio para todo público. Como un salto en el tiempo, su decoración dista de la del siglo XIX: tiene colores claros, más vivos, y paredes vestidas con letreros de frases típicas chilenas. En su carta hay opciones de platos, ensaladas y sandwichs como almuerzo, también figuran jugos, aguas de hierbas, muffins, brownies y tortas. Atiende de 7:30 a 21:00 horas. Tiene capacidad para recibir cerca de 25 comensales, incluyendo sillas y mesas en los distintos espacios comunes del hotel: salones, lounge y terraza interior.

Entre los planes de los socios de Casa Zañartu está abrir una segunda terraza, de 80 m2, y ampliar las alternativas gastronómicas, como tapas y vinos chilenos, por ejemplo. La intención es mostrar Chile, punto de importancia si se contempla que el hotel recibe, principalmente, pasajeros extranjeros en viaje de turismo, huéspedes que, además, buscan facilidad para trasladarse y cercanía con el casco histórico de la ciudad.

SERVICIO PERSONALIZADO

Propio de una propuesta boutique, distinguirse en atención es uno de los sellos que busca tener Casa Zañartu. Fernando Elichabe, administrador del hotel desde enero, está enfocado en ello. El ejecutivo, quien habla tres idiomas, español, inglés y portugués, estudió en Argentina, y trabajó seis años en Río de Janeiro gestionando hostales. Desde su incorporación instauró la filosofía de que el huésped es el rey: “Me enfoqué en que los pasajeros se sientan como en casa”

Elichabe explica que el público del hotel está en el grupo etario de 30 a 50 o 60 años, y el promedio de visita es de dos o tres días, porque los turistas toman Santiago como un punto de llegada o de partida desde o hacia otros destinos del país, “es algo para cambiar, porque esta ciudad tiene mucho que ofrecer”. Es por eso que, como parte del check in, los huéspedes reciben información de medios de transporte y diversas alternativas para disfrutar la capital. Junto a eso, se implementó Tour Casa Zañartu: mediante una empresa que trabaja con movilización personalizada, el hotel gestiona visitas al Cajón del Maipo, litoral central, Farellones o Valparaíso, entre otros lugares, siempre con horarios definidos por el cliente.

Los desafíos, proyectos y nuevas ideas, siempre respetando el concepto histórico chileno, son parte de Hotel Casa Zañartu. Para Miguel Salanova, embarcarse en esta aventura ha sido algo así como completar una parte que faltaba en su vida, y recuperar algo propio de su familia. Sumergirse en la historia y vestirse de investigador, reencontrarse con un negocio familiar ha sido su motivación. Se trata de una experiencia de aprendizaje en la que, dice, queda mucho por hacer, siempre con la idea de perfeccionarse.

Hotel Casa Zañartu

  • Compañía de Jesús 1520, Santiago
  • Teléfonos: (+56-2) 2697 4590 - (+56-9) 5905 0876
  • reservas@casazanartu.cl
  • www.casazanartu.cl

Chef&Hotel es una publicación nacional independiente y objetiva, que desde hace 17 años cubre en forma amplia todas las propuestas del Canal Horeca y Food Service como también el quehacer del mundo hotelero, gastronómico y turístico en Chile y Latinoamérica, con una propuesta fresca y entretenida.

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