“Para mí, RONDA es, por lejos, el proyecto más importante”, reconoce el empresario. “Todos mis proyectos me han apasionado, pero en este estoy involucrado al 100% en todos los aspectos: el servicio, la comida, los cócteles, la experiencia, la música y la propuesta estética. Por eso ha sido, sin duda, el proyecto más desafiante”.
Basta verlo moverse por RONDA para darse cuenta de que su compromiso e involucramiento son totales.“Desde hace más o menos 10 años que venía mirando esta esquina. Me gustaba mucho, es súper icónica y siempre me imaginé tener un restaurante aquí”, cuenta el empresario Rafael Puentes, haciendo referencia a la intersección norponiente de Av. Nueva Costanera con Juan Bautista Pastene, en el epicentro del polo gastronómico de Vitacura.
Una ubicación emblemática y privilegiada, que en los últimos años han ocupado varios restaurantes. Por eso, cuando se le presentó la oportunidad, no dudó en desarrollar su nueva apuesta en el rubro gastronómico en la esquina que siempre tuvo en la mira.
Para eso se asoció con Atilio Aguilar, empresario del sector de alimentos, las energías renovables y la tecnología. Juntos dieron vida a RONDA, un restaurante de cocina española con inspiración mediterránea que refleja la visión compartida de ambos socios. Rafael, por su parte, es un nombre conocido en la industria gastronómica, donde lleva más de 12 años participando como socio fundador de exitosos proyectos como Jardín Mallinkrodt, Olam, Nkiru Bar y 45 Bistró.
LLAUNA DE GAMBONES | gambones con arroz cocinado en su propio caldo de sabor concentrado, finalizado con emulsión de azafrán
“Desde hace más o menos 10 años que venía mirando esta esquina. Me gustaba mucho, es súper icónica y siempre me imaginé tener un restaurante aquí”, cuenta el empresario Rafael Puentes, haciendo referencia a la intersección norponiente de Av. Nueva Costanera con Juan Bautista Pastene, en el epicentro del polo gastronómico de Vitacura.
NOCHE DE RONDA
RONDA también es un proyecto que, literalmente, le quitaba el sueño. Recuerda que una noche de sábado se quedó trabajando hasta tarde en su casa. La construcción del restaurante ya llevaba varios meses y ya tenían prácticamente todo definido: el concepto, la propuesta gastronómica y la coctelería. Solo faltaba una cosa: el nombre.
Buscando ideas que evocaran la tradición de compartir, el objetivo siempre fue encontrar un nombre corto, potente y que, además de sonar bien, representara un concepto. Cerca de las dos de la madrugada apareció «RONDA».
“Cuando encontré el nombre, inmediatamente me transportó a la ciudad de Ronda, en la provincia de Málaga, dentro de Andalucía, una zona de España que tanto a Atilio como a mí nos encanta. Sentimos que todo calzaba perfecto. El nombre era corto, potente y, además, transmitía exactamente lo que queríamos representar. Una ronda es sinónimo de compartir: cuando llegas a un restaurante o a un bar con amigos, lo primero que haces es pedir una ronda de cervezas, vinos o cócteles; y antes de irte, muchas veces llega la última ronda. Esa idea de reunirse alrededor de una mesa, celebrar y compartir es justamente el espíritu que queríamos darle al restaurante. Además, nos conectaba con un lugar de España que ambos admiramos mucho. Lo llamé de inmediato, le encantó y, desde ese momento, supimos que ese sería el nombre del proyecto”.
CROQUETAS DE JAMÓN IBÉRICO | croquetas al estilo Ronda, hechas con jamón ibérico y terminadas con una fina feta de paleta ibérica
PAN TUMACA CON JAMÓN IBÉRICO | pan rústico de masa madre con tomate fresco de temporada, jamón ibérico y aceite de oliva extra virgen
El concepto elegido refleja bien la esencia de este nuevo lugar. Un restaurante con alma de bar que apuesta por ser un punto de encuentro y reunión y una reivindicación del compartir como tradición y arte. Para eso tomaron como inspiración la relevancia que tiene la cocina en la cultura española. En cómo se comparte en mesas largas, entre familiares y amigos, donde las conversaciones se extienden y el tardeo se da de forma natural, siempre en torno a un arroz o unas croquetas y las rondas de birra y jarras sucediéndose una tras otra.
“Eso es lo que buscábamos, transmitir un poco la vibra que se vive en los bares de allá o en los chiringuitos. Sentíamos que hacía falta algo así en Santiago. Acá, no hay mucho restaurante español con la onda que queríamos darle. Este no es un lugar donde vienes, comes y te vas. Acá, la gente llega a las ocho, se queda compartiendo y le dan las 12 de la noche”, asegura el socio fundador.
“Para mí, RONDA es, por lejos, el proyecto más importante”, reconoce el empresario. “Todos mis proyectos me han apasionado, pero en este estoy involucrado al 100% en todos los aspectos: el servicio, la comida, los cócteles, la experiencia, la música y la propuesta estética. Por eso ha sido, sin duda, el proyecto más desafiante”.
ATEMPORAL Y SIN PRETENSIONES
Por cierto, la arquitectura y el diseño de RONDA es clave en el concepto de lugar de encuentro, pensado para compartir. Y como en cada uno de sus aspectos, Rafael también se involucró por completo en la propuesta arquitectónica con Jaime Rosales y de interiorismo con la asesoría de Estudio Santa María (Josefina Santa María).
A su juicio, a pesar de la importancia de esta esquina dentro del polo gastronómico de Av. Nueva Costanera, el lugar nunca se aprovechó del todo. Por eso se reformuló por completo y poco y nada queda de los locales que funcionaron antes ahí.
Los principales cambios se pueden observar en la terraza, que se aprovechó y explotó más, con abundante vegetación y cierres perimetrales de vidrio que no sólo le dan más luminosidad, sino también más seguridad. Y a pesar de ser abierta, la terraza se encarpa en invierno con un techo transparente, que permite apreciar el cielo. Además, se instalaron butacas que miran hacia la casa, la que ahora se convierte en el punto focal y adquiere mayor protagonismo.
En tanto, en el salón interior predominan los colores tierra, inspirados en la paleta del Mediterráneo, y se lucen dos barras y una gran mesa central redonda en medio de un espacio con doble altura y frente a grandes ventanales, que hacen que la terraza y el salón se integren visualmente de manera natural.
Y el segundo piso tiene una reservada una sorpresa, un baño que es todo un espectáculo, con una vibra propia y un espíritu lúdico y donde destacan cuadros de dos reconocidos artistas, el chileno Guillermo Lorca y el cubano Darian Mederos.
“Quisimos que este lugar no sea pretencioso, sino atemporal y que no canse a la vista. Uno donde puedas venir a almorzar con tus compañeros de trabajo, pareja o tus amigos en la noche, y volver el fin de semana, pero sin que te aburra”, acota Rafael.
El concepto elegido refleja bien la esencia de este nuevo lugar. Un restaurante con alma de bar que apuesta por ser un punto de encuentro y reunión y una reivindicación del compartir como tradición y arte. Para eso tomaron como inspiración la relevancia que tiene la cocina en la cultura española.
COCINA ESPAÑOLA, FRESCURA MEDITERRÁNEA
Esa simpleza, bien ejecutada y cuidada hasta en los más mínimos detalles, cruza también la propuesta gastronómica de RONDA. A cargo del joven chef Thomas Campos –quien anteriormente estuvo en el desaparecido Malva Loca– y con la asesoría del chef Mauricio Jofré, en la carta conviven los clásicos de la cocina española con preparaciones de inspiración mediterránea, frescas y con los pescados y mariscos como protagonistas.
RONDA | cóctel de autor con gin Monkey 47 y licor de saúco, equilibrado con jugo de pomelo fresco y tónica zero, emulsionado con albúmina para una textura sedosa, tomillo y terminado con pimienta
Así, su invitación a compartir se concreta en torno a platos tradicionales de esta gastronomía, con tapeos como el Pan tumaca con jamón ibérico y unas memorables Croquetas de jamón ibérico que, para Puentes es “lejos la mejor croqueta de todo Santiago”. Por supuesto que no falla la emblemática Tortilla de papas, que acá se encuentra en tres versiones: clásica, de chistorra y de pulpo.
“Quisimos que este lugar no sea pretencioso, sino atemporal y que no canse a la vista. Uno donde puedas venir a almorzar con tus compañeros de trabajo, pareja o tus amigos en la noche, y volver el fin de semana, pero sin que te aburra”, acota Puentes.
Mientras que entre los fondos destacan las Llaunas, un plato popular en las regiones de Cataluña y Valencia y que es difícil de encontrar en la capital. Son al estilo de una paella, en base a arroz, y vienen en una bandeja de bordes metálicos que le da nombre a la preparación. Acá, se ofrece en tres variedades, con gambones, carnes y pescados y mariscos.
Además del Cachopo, un plato tradicional de la región de Asturias que consiste una milanesa de res crujiente, servida con huevo a baja temperatura y abundante queso maduro recién rallado y acompañada de papas fritas. De postre, hay más clásicos españoles, como la Tarta vasca casera, la Torrija al caramelo y los Churros.
La propuesta de bar también está pensada para compartir y pedir una ronda tras otra, con jarras de sangría y tinto de verano, la popular combinación de vino tino, gaseosa y rodajas de cítrico. Además, se sirve coctelería tradicional y moderna, con imperdibles como RONDA, el cóctel de la casa y el más pedido en la barra, que se prepara en base a gin y licor de sauco y lleva también jugo de pomelo, tónica y un toque de pimienta. Una elección ideal para la primera de muchas rondas que esperan a sus comensales.
RONDA
- Av. Nueva Costanera 3950, Vitacura
- Horario: martes a sábado de 13 a 1.30 hr, domingo de 13 a 18 hr
- Instagram (@ronda.cl)
- Web: https://www.rondarestaurante.cl/