A pocos metros de Ajo Perejil, el primer restaurante de Andrés Lira, una nueva puerta se abre en Chimbarongo. Se trata de Pan Tumaka, un bar y restaurante que en apenas dos meses de funcionamiento, ya comenzó a instalarse como una alternativa distinta dentro de la escena gastronómica local.
El proyecto nació desde una inquietud que el propio cocinero arrastraba hace tiempo: salir del formato de parrilla con el que su primer restaurante terminó siendo ampliamente reconocido. “Faltaba algo diferente”, comenta. La necesidad de explorar nuevos sabores, técnicas y estilos culinarios fue lo que finalmente impulsó la creación de este segundo espacio.
PAELLA MAR Y TIERRA | arroz bomba con pimentón, chorizo, cerdo, pollo y frutos del mar como almejas, choritos y gambas
UNA NUEVA INQUIETUD GASTRONÓMICA
El nombre también refleja esa intención. “Pan Tumaka” proviene del tradicional “pa amb tomàquet” catalán, una preparación simple pero emblemática de la cocina mediterránea elaborada con pan tostado, tomate maduro, aceite de oliva y sal. En el restaurante, esta preparación se transformó en una cortesía para cada mesa, funcionando como una bienvenida que resume el espíritu del lugar: cercanía, sabor y simpleza bien ejecutada.
La apuesta no fue menor. El local, que anteriormente funcionaba como una sanguchería y schopería conocida en la zona, debió pasar por una extensa remodelación iniciada en agosto de 2025. El objetivo era transformar completamente el espacio y alejarlo de su identidad anterior para acercarlo a una atmósfera más ligada a la estética europea.
“Esa era la apuesta, traer algo grande a Chimbarongo”, asegura Andrés Lira, chef y dueño de Pan Tumaka.
El nombre también refleja esa intención. “Pan Tumaka” proviene del tradicional “pa amb tomàquet” catalán, una preparación simple pero emblemática de la cocina mediterránea elaborada con pan tostado, tomate maduro, aceite de oliva y sal. En el restaurante, esta preparación se transformó en una cortesía para cada mesa…
ESPACIO DE ELEGANCIA Y OFICIO
Pan Tumaka tiene capacidad para cerca de 100 personas distribuidas en dos pisos. Aunque el primer nivel concentra la mayor parte del movimiento diario, el segundo suele activarse en eventos y celebraciones especiales. El ritmo comienza temprano y entre las 12:30 y las 13:00 horas el ingreso de comensales se vuelve constante, especialmente durante la semana gracias a su oferta de almuerzos y menú ejecutivo.
La primera impresión del lugar apunta directamente a la estética mediterránea que buscaba transmitir su dueño. Mesas robustas, iluminación cálida, detalles barrocos y una cuidada selección de elementos decorativos construyen un ambiente que intenta transportar al visitante fuera de la lógica habitual de un restaurante de paso.
TUMAKA FISH | sándwich de reineta en pan brioche artesanal con cebolla morada, tomate, aceitunas y ají verde, junto a panes de la casa
PASTA A LA RUEDA | fettuccine, tagliatelle o papardelle mezclados en rueda de queso Grana Padano flambeado al momento
Gran parte de esa identidad visual fue trabajada junto al artista autodidacta y diseñador gráfico local, Víctor Javier Godoy, quien colaboró en la conceptualización estética del espacio. Entre los elementos que más llaman la atención aparecen cuadros inspirados en iconografía religiosa europea, como una representación de San Cristóbal cargando al Niño Jesús, además de piezas decorativas en fierro y objetos confeccionados por artesanos de la zona.
La conexión con el territorio, sin embargo, sigue presente. Los grandes platos de piedra utilizados para varias preparaciones provienen de Pelequén y parte de la decoración también fue desarrollada por creadores locales como las lámparas de mimbre, característicos de la zona. La intención de Andrés nunca fue desligarse completamente del entorno, sino reinterpretarlo bajo una mirada distinta.
La primera impresión del lugar apunta directamente a la estética mediterránea que buscaba transmitir su dueño. Mesas robustas, iluminación cálida, detalles barrocos y una cuidada selección de elementos decorativos construyen un ambiente que intenta transportar al visitante fuera de la lógica habitual de un restaurante de paso.
Ese equilibrio entre sofisticación y cercanía también se percibe en el servicio. Andrés circula constantemente entre las mesas, saluda a los clientes por su nombre y muchas veces termina las jornadas conversando o despidiendo personalmente a quienes visitan el restaurante. La sensación de familiaridad sigue siendo parte esencial de la experiencia.
“La gente me ve siempre en la cocina. Eso es lo que nunca voy a perder, la humildad”, comenta el gestor de Ajo Perejil y Pan Tumaka, en conversación con Chef&Hotel.
VITELLO TONATO | sándwich de roast beef de punta de ganso, salsa atún con alioli, aceituna y queso fundido en pan brioche artesanal
COCINA MEDITERRÁNEA CON ACENTO LOCAL
La propuesta gastronómica de Pan Tumaka se mueve entre referencias españolas, italianas y francesas, siempre desde una lógica abundante y pensada para compartir. La carta busca ampliar el repertorio culinario de la zona sin perder cierta cercanía con el público local.
Uno de los platos más representativos es la Paella Mar y Tierra, servida en la misma paellera y pensada para dos o más personas. Preparada con arroz bomba, chorizo, cerdo, pollo, pescado y mariscos como choritos, almejas y gambas, se transformó rápidamente en una de las preparaciones más solicitadas.
También destacan opciones como el Saltimbocca –medallón de punta de ganso con jamón serrano y salvia cocinado en mantequilla– y el Tumaka Fish, un sándwich de reineta servido en pan brioche artesanal elaborado en el mismo restaurante.
Precisamente el trabajo con el pan es uno de los aspectos que Andrés destaca dentro de su cocina. El brioche utilizado en varias preparaciones se produce internamente como parte de una idea de “deconstrucción” del clásico sándwich chileno, buscando llevarlo hacia una experiencia más elaborada, donde incluso el uso de cubiertos pasa a ser parte de la experiencia.
La propuesta gastronómica de Pan Tumaka se mueve entre referencias españolas, italianas y francesas, siempre desde una lógica abundante y pensada para compartir. La carta busca ampliar el repertorio culinario de la zona sin perder cierta cercanía con el público local.
Aunque varios ingredientes y productos son importados –especialmente italiano–también existe una preocupación por mantener vínculos con proveedores de la zona. Los pescados, por ejemplo, provienen de distribuidores locales y varias preparaciones incorporan productos cercanos, como aplica en su primer restaurante.
La carta, además incluye opciones vegetarianas y veganas, junto con una selección de vinos pensados para maridar las distintas preparaciones, entre ellos etiquetas de viñas como Cono Sur, Casa Silva y otros productores nacionales.
EL ESPECTÁCULO
Si hay una preparación que concentra miradas dentro del salón, es la Pasta a la Rueda. El plato, servido directamente desde una horma de queso Grana Padano flambeado, mezcla fettuccine, tagliatelle o papardelle frente a los clientes en una preparación que combina cocina y espectáculo.
Niños y adultos se detienen a observar el proceso mientras el queso se derrite y la pasta termina de integrarse dentro de la rueda caliente. Más allá del efecto visual, el plato refleja una de las principales intenciones de Pan Tumaka: acercar preparaciones poco habituales para gran parte del público de la zona.
El brioche utilizado en varias preparaciones se produce internamente como parte de una idea de “deconstrucción” del clásico sándwich chileno, buscando llevarlo hacia una experiencia más elaborada, donde incluso el uso de cubiertos pasa a ser parte de la experiencia.
El equipo de cocina también ha sido clave en esa construcción. Andrés reconoce que la llegada del chef Gustavo Rivera –cocinero de 30 años formado en Inacap– ocurrió casi por casualidad. Sin buscarlo activamente, Rivera se interesó en el proyecto y terminó integrándose rápidamente al restaurante.
Mientras divide su tiempo entre Pan Tumaka, Ajo Perejil y distintos eventos gastronómicos y de banquetería, Andrés continúa proyectando nuevas ideas. Entre ellas, un futuro proyecto en San Fernando que todavía se encuentra en etapa de desarrollo.
Por ahora, su foco sigue estando en Chimbarongo y en consolidar este nuevo restaurante que, más que reemplazar a Ajo Perejil, busca complementarlo. “Si alguien no encuentra algo allá, puede cruzar la calle y probar algo completamente distinto acá”, comenta.
La invitación, apunta justamente a eso: atreverse a probar. A descubrir sabores mediterráneos en medio de una comuna tradicionalmente ligada a otros códigos culinarios. Y a entender que detrás de Pan Tumaka no sólo hay una nueva carta, sino también la inquietud permanente de un cocinero que sigue buscando nuevas formas de cocinar y sorprender a los comensales.
Pan Tumaka
- García y Reyes 105, Chimbarongo, Región de O'Higgins
- Horarios: lunes-sábado 12:30 a 23:00 hrs domingos: 12:30 a 18:00 hrs
- Instagram (@pantumakarestaurant): https://www.instagram.com/pantumakarestaurant/