La innovación transformando nuestra gastronomía
En un escenario donde la educación tradicional enfrenta el desafío de conectar con nuevas generaciones, Saber con Sabor surge como una propuesta que cruza gastronomía, pedagogía y emoción. Detrás del proyecto está María Ignacia Bustos Hevia, chef y educadora bilingüe chilena, creadora de una metodología que entiende la cocina no solo como oficio, sino como una poderosa herramienta de aprendizaje integral.
Saber con Sabor es un taller gastronómico educativo y recreativo con más de una década de trayectoria, aplicado en distintos contextos y respaldado por publicaciones en diversos medios. Su eje es el sistema ACOJUCO —aprender cocinando, jugando y comiendo— una metodología propia que transforma contenidos escolares en experiencias prácticas, sensoriales y significativas.
La propuesta está diseñada tanto para niños de escuelas tradicionales como para quienes presentan necesidades educativas especiales o dificultades de aprendizaje. Aquí, el acto de cocinar se convierte en un puente entre emoción y cognición, juego y conocimiento. Cada sesión permite que los participantes elaboren sus propios productos desde el inicio hasta el montaje final, con mínima intervención adulta, fomentando autonomía, confianza y curiosidad.
Matemáticas, lenguaje, arte, ciencias o idiomas como el alemán se enseñan a través de preparaciones comestibles, juegos creados por los propios alumnos y dinámicas colaborativas que fortalecen habilidades sociales, autoestima y pensamiento crítico. El error no se castiga: se integra como parte del aprendizaje.
El proyecto también desarrolla sesiones cognitivo-terapéuticas, talleres recreativos y actividades en eventos culturales y museos, donde los niños asumen un rol protagónico e incluso se convierten en formadores de otros niños.
Con formación en gastronomía y educación, María Ignacia ha validado una convicción clara: no hay aprendizaje profundo sin emoción. Saber con Sabor propone una forma distinta de mirar la educación y la cocina, demostrando que aprender puede ser una experiencia alegre, colectiva y profundamente humana.
En la próxima edición, seguiremos presentando proyectos que están ampliando los límites de la gastronomía, conectándola con la educación, la cultura y el desarrollo social.