Pataliebre Burgerbar & Café

Creatividad y sabor para grandes y chicos

Creatividad y sabor para grandes y chicos

La caleta punk ($14.000). Tataki de atún sellado en costra de sésamo tostado con finas hierbas, chicharrón de calamar, camarones apanados en panko, ensaladilla chilena marinada con leche de tigre vegetal y salsa tártara ($4.500)

En el centro de Puerto Varas, una acogedora casona combina sándwiches de autor, hamburguesas y picoteos con ingredientes locales y una amplia oferta de cafetería y coctelería. “Siempre lo pensamos como un espacio para toda la familia, con foco en los detalles donde todos lo pasen bien”, cuenta María de los Ángeles Moreno, una de las seis socias detrás de este proyecto gastronómico dirigido a toda la familia

Buscando una mejor calidad de vida, María de los Ángeles “Pitu” Moreno y su familia dejaron la capital para instalarse en Puerto Varas. “Nos dimos cuenta de que había muchas Pitus, con guaguas chicas y con ganas de disfrutar con ellas. Acá el concepto de salir con la familia es bien potente y no había un lugar específico para estar tranquilo con los niños, porque llueve mucho y no hay tantas plazas”, explica. Fue así como empezaron a darle la vuelta a la idea de abrir un restaurant con juegos para niños, luego una pareja amiga se sumó y comenzaron la historia de Pataliebre Burgerbar & Café. Los niños, agrega Pitu, siempre fueron el centro de la idea:

María de los Ángeles “Pitu”
Moreno. Socia de Pataliebre
Burgerbar & Café

“Como papás, estábamos aburridos de ir a comer con ellos y que las opciones siempre sean las mismas, como la salchipapa o el alfajor. Pensamos un lugar con varias opciones, si el niño quería comer sano o también si buscaba algo más chocolatoso, todo en un mismo espacio. También lo vimos como una oportunidad para aliviar la pega a la familia y que todos puedan disfrutar, porque si el niño está jugando o pintando en la mesa, nadie lo va a retar”.

En palabras de la publicista, comenzaron la aventura “sin saber leer ni escribir, porque no éramos del rubro” y por eso se asesoraron en cada detalle: con los expertos Daniel Greve y Felipe Sanchez, por ejemplo, seleccionaron los mejores ingredientes para crear lo que sería la primera carta oficial de Pataliebre. “Después hicimos un concurso entre amigos y quienes inventaron los mejores sándwiches, se ganaron el premio de también ponerlos en la carta con el nombre que quisieran”, recuerda Pitu.

 

“A la gente le gusta conocer la historia detrás de cada sándwich, a qué se debe su nombre o quién lo inventó. Tratamos de ponerle nombres que sean bien significativos para nosotros”, cuenta Pitu Moreno. ‘La ganadora’, por ejemplo, es la combinación que triunfó en el concurso que hicieron con sus amigos para incluir sus propuestas en la carta


UN NUEVO CONCEPTO

Luego de mucho trabajo, inauguraron el primer local Pataliebre Burgerbar & Café en noviembre de 2017. Un amplio galpón a las afueras de Puerto Varas se transformó en el punto de encuentro favorito de las familias del sector, gracias a su gran plaza central con muchos juegos para niños. Cocinas de madera, juegos de encaje para la motricidad y resbalines de cuidado diseño eran las estrellas del lugar, al igual que su amplia carta de sándwiches y hamburguesas artesanales en diferentes formatos para grandes y chicos.

“Los niños podían estar varias horas jugando tranquilamente y era muy agradable el concepto. No es tan fácil hacerlo, ya que necesitas un espacio muy grande, en su momento nos ofrecieron llevarlo a Santiago, pero acá tenemos el plus que podemos disponer de lugares más grandes para que todos se diviertan”, explica su fundadora.

La terraza de Pataliebre. Permite disfrutar de su rica gastronomía contemplando el paisaje de Puerto Varas con amigos o familia

Lamentablemente, en agosto de 2018 un incendio destruyó el lugar. Pitu lo recuerda como un periodo difícil: “Fue muy escabroso, además de muchas lucas y muchas deudas, porque el proyecto era una apuesta grande, además habían dos años de amor hacia este sueño y perder eso fue muy fuerte”.

También se dieron cuenta del amor y la unión del puertovarino, recibiendo mucho apoyo tanto de sus clientes como de sus amigos y colegas: con la colaboración de otros emprendedores del rubro, tras el incendio hicieron una gran fiesta para poder pagar los sueldos a su personal. “Fue algo muy especial, jamás perdimos la esperanza de volver, porque sentíamos que no podíamos abandonar Pataliebre. Estábamos muy presentes en la vida de la gente y nos pedían que siguiéramos con esto. Era matar una marca muy potente”, sentencia Moreno.

 

Luego de mucho trabajo, inauguraron el primer local Pataliebre Burgerbar & Café en noviembre de 2017. Un amplio galpón a las afueras de Puerto Varas se transformó en el punto de encuentro favorito de las familias del sector, gracias a su gran plaza central con muchos juegos para niños

 

RENACER DE LAS CENIZAS

Nadie dijo que continuar con el sueño original sería fácil. Una vez que encontraron el lugar adecuado para reabrir, firmaron el contrato y vino la crisis social de octubre 2019. Luego, la pandemia. Dos amigos más se sumaron al proyecto y abrieron nuevamente en enero de este año: “Desde que reabrimos ha sido un exitazo y estamos muy agradecidos de la recepción de la gente”.


La clásica y antigua casa que hoy acoge a Pataliebre, en Diego Portales 318, antes fue terminal de buses y feria artesanal. “Es una construcción de dos pisos y redonda, de esas estilo barco, clásica de Puerto Varas. Tratamos de mantener la mayor parte original de la casa, hicimos algunos suples en formato invernadero para ampliar la superficie útil y quedó precioso”, indica Pitu. En la remodelación, se habilitaron los dos pisos de la casa. Mientras la cocina y las mesas están en la planta baja, en el segundo nivel cuenta con una amplia terraza, bodegas y oficinas más los baños, a los que se llega por una amplia y ancha escalera, que se mantuvo de la construcción original.

Papas al lomo ($9900). Salteado de vacuno más cebolla moraday tomates cherry con salsa peruana sobre papas fritas y salsa tomate picante
Tostada palta, huevo pochado, salsa de queso y semillas de maravilla ($3700). Acompañada de Cappuccino ($1800)
Las ensaladas incluyen hortalizas y hojas de huertos orgánicos. Regados sólo por agua de lluvia, libre de químicos y fertilizantes. La Rallada ($6900), destaca por combinar camarones con pimientos verdes y rojos en juliana más gajos de naranja y dressing mango-oliva
F. George ($8.000). Hamburguesa casera de 150 grs más aros de cebolla apanados en panko, mermelada de tocino y cebolla, queso cheddar fundido, con salsa bbq y lactonesa casera
La Pork ($8600). Con pork adobado en salsa BBQ casera y especias más queso cheddar derretido, coleslaw, lactonesa betarraga y mix de verdes

En su diseño, el actual Pataliebre Burgerbar & Café también considera espacios para los niños. Sin bien por las restricciones de la pandemia y el distanciamiento social para prevenir el Covid-19 no han podido habilitarlos, sí han pensado en otras opciones para llegar a los niños. “Por todos los medios tratamos que los niños estén felices y disfruten la experiencia, les damos juegos de mesa, bingos, el vasito más lindo es para ellos y hay unos juegos preciosos que mandamos a hacer especialmente para que se los lleven a la casa”, explica.

La decoración interior, en tanto, estuvo a cargo de Implementa Sur y destaca por sus detalles. A juicio de Moreno, “a pesar de que los dos locales tienen una arquitectura muy distinta, igual entras y sientes ese sello de un detalle en cada esquina, eso nos marca mucho. Las plantas, los colores, los sabores, todo está pensado. El equipo también está muy empapado con eso, con una onda muy positiva que también repercute en la operación, para que vivas una experiencia completa. La gran mayoría del personal que teníamos volvió luego de dos años y eso fue muy gratificante, mantenemos el mismo chef y hay mucha confianza, lo que hace que todo fluya bien”.

En línea con la propuesta conceptual del poryecto, el equipo de Pataliebre busca transmitir buena onda y calidez a los comensales
Pataliebre ofrece diferentes opciones de coctelería de autor. Destaca el Pataliebroski ($3900), con vodka, jugo de zanahoria, pulpa de maracuyá, agua tónica, goma y jugo de limón; o el Colibrí ($5500), con ron dorado, ron blanco, amargo de angostura, triple sec, jugo de piña, jugo de maracuyá, jugo de limón y goma
Además de una amplia carta de destilados,
vinos, cervezas y espumantes. Pataliebre
destaca por su lúdica propuesta de coctelería,
que combina creaciones de autor con productos
locales y licores provenientes de todo el mundo

ALTERNATIVAS PARA TODOS

A la par de la anhelada reapertura, los puertovarinos vieron en Pataliebre un nuevo lugar de encuentro. En esta nueva etapa, cuenta Pitu, también se amplió el público, manteniendo el concepto familiar: “Al primer local tenías que ir especialmente, mientras que a este llega mucha gente de paso y eso nos encanta”.

Los sabores de Pataliebre Burgerbar & Café combinan la creatividad y el buen gusto, además de alternativas para toda la familia elaboradas a partir de ingredientes de productores locales. La carta incluye opciones para picar y compartir, hamburguesas artesanales con carne de vacas de libre pastoreo, ensaladas, postres y sándwiches. Para beber, en tanto, cuentan con diferentes propuestas de cafetería, coctelería, vinos y espumantes. “Los sándwiches más pelacables son los que más salen. Los que hicimos con Daniel y Pipe son bien gourmet y especiales, tienen mermeladas agridulces, son entretenidos, con combinaciones poco comunes. Después del incendio inventamos uno nuevo junto con los socios y también es uno de los más vendidos”, explica María de los Ángeles Moreno.

 

Los sabores de Pataliebre Burgerbar & Café combinan la creatividad y el buen gusto, además de alternativas para toda la familia elaboradas a partir de ingredientes de productores locales. La carta incluye opciones para picar y compartir, hamburguesas artesanales con carne de vacas de libre pastoreo, ensaladas, postres y sándwiches

 

En línea con el concepto del local, los creadores de Pataliebre también dedicaron un apartado especial de la carta a los más pequeños. Destaca el plato Pinchadito ($5.100), con quesadillas de mozzarella, choclito en mano, bastones de zanahorias y pepino más huevitos de codorniz, servido con ricas salsas para untar. A su vez, El Nido ($2.900) incluye albóndigas de carne en un nido de spaghettis y una suave salsa de queso y huevo. También hay Mini Burger ($4.500), una hamburguesa de 90grs acompañada de tomate, queso cheddar, lechuga y papas fritas; Fritos de Papa y Pollo ($5.100), con filetitos de pollo apanados en panko más papas fritas y el saludable Colado De Verduras ($1.700), una sopa de verduras del día licuada.

Familias, amigos y parejas. disfrutan de las instalaciones de Pataliebre, que cuenta con diferentes ambientes para que grandes y chicos puedan disfrutar de sus instalaciones
El interior de esta antigua casona. Está lleno de detalles, que dotan de un ambiente cálido y familiar al restaurant

En palabras de Pitu, “el que la sigue la consigue, emprender es lo máximo y hay que leer a la gente. A nosotros realmente, a pesar de nadar en contra de la corriente que nos decía ¡cómo se les ocurre reabrir en una pandemia!, logramos iniciar con gran éxito esta segunda etapa. Los puertovarinos nos quieren, nos apoyan mucho y también nos debemos a ese empuje y esa confianza. Logramos una marca muy rica, no solo en sabor sino también en concepto y eso nos tiene muy felices”

Por este motivo, agrega, buscan potenciar el restaurante “para que la buena onda familiar se mantenga. No solo en lo relativo a venir a comer y que lo encuentres exquisito, sino que también digas ¡Que entretenido ir al Pataliebre! Lo pasas bien, hay música, los garzones son buena onda, la cocina también y eso se está dando”.

 

Pataliebre Burgerbar & Café

Chef&Hotel es una publicación nacional independiente y objetiva, que desde hace 18 años cubre en forma amplia todas las propuestas del Canal Horeca y Food Service como también el quehacer del mundo hotelero, gastronómico y turístico en Chile y Latinoamérica, con una propuesta fresca y entretenida.

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