Forestani Melipilla y Rafaella by Forestani: Un polo gastronómico que toma forma cerca de Santiago

Forestani Melipilla y Rafaella by Forestani: Un polo gastronómico que toma forma cerca de Santiago

Bajo la mirada de un empresario de Isla de Maipo, en estos restaurantes situados cerca de la Ruta 78, en el antiguo camino entre la capital y San Antonio, el comensal encuentra, por un lado, espectáculo y una carta internacional con acento peruano; y, por otro, un espacio sofisticado de inspiración italiana, con foco en pastas, pizzas y pastelería de alto nivel.

Próximo a la plaza de Melipilla, en una de las arterias más transitadas de esta ciudad, conviven dos restaurantes que, aunque distintos en forma y fondo, responden a una misma premisa: en los alrededores de la capital también existe una oferta gastronómica de calidad, contemporánea y con identidad. Se trata de Forestani Melipilla y Rafaella by Forestani, ambos bajo la gestión de Eduardo Aguilera, un empresario que llegó a la industria tras décadas de trabajo en la aviación comercial y que hoy ha convertido su apellido materno en una marca.

En noviembre de 2024, mientras estaba en Forestani Melipilla, Eduardo reparó en un local casi contiguo: un jardín infantil con un cartel de arriendo. La ubicación, el espacio y, sobre todo, la cercanía operativa con su restaurante, activaron una idea que venía rondando: abrir una trattoria. No se trataba solo de expandirse, sino de diversificar. Sentía que su propuesta no estaba cubriendo todo lo que el público local buscaba.

EDUARDO AGUILERA | dueño de restaurantes

Según comenta su dueño, Melipilla tiene una tradición gastronómica, aquí la gente sale a comer. La oferta local, sin embargo, no incluía un lugar especializado en pastas, pizzas y pastelería que, además, tuviera una estética contemporánea y una experiencia pensada para distintos momentos del día. De esa necesidad nació Rafaella by Forestani.

FETTUCCINI FRUTTI DE MARE | pasta al huevo con calamares, ostiones, camarón y pulpo. Rafaella by Forestani

RISOTTO DE HONGOS CON OSOBUCO SELLADO Y COCINADO DURANTE TRES HORAS CON VERDURAS | preparado con arroz arbóreo mantecado con mantequilla sin sal y parmesano, lleva callampas deshidratadas y champiñón París. Rafaella by Forestani

Inaugurado en febrero de 2026, tras varios meses de trabajo durante el segundo semestre del año pasado, el restaurante –que lleva ese nombre en honor a la nieta del dueño– ofrece una cocina italiana accesible, cuidada y fresca, en un espacio que se distingue de cualquier otro en la ciudad. El propio Eduardo, quien se define como un “arquitecto frustrado”, participó activamente en el diseño interior junto a su equipo. El resultado es una mezcla de atmósfera industrial y guiños surrealistas, como un árbol situado en medio del salón, la presencia de estructuras metálicas que evocan el cobre y, por la noche, iluminación en tonos rojos que regala magia e intimidad.

Según comenta su dueño, Melipilla tiene una tradición gastronómica, aquí la gente sale a comer. La oferta local, sin embargo, no incluía un lugar especializado en pastas, pizzas y pastelería que, además, tuviera una estética contemporánea y una experiencia pensada para distintos momentos del día. De esa necesidad nació Rafaella by Forestani.

En la propuesta gastronómica hay pastas frescas, pizzas al horno napolitano, panadería y una pastelería de calidad creada con asesoría de un chef formado en Le Cordon Bleu. La cocina en general está liderada por Juan Meneses, chef con amplia experiencia en restaurantes de comida italiana.

Desde las ocho de la mañana, el restaurante ofrece opciones de desayuno y, no es extraño, que los clientes ocupen el espacio como oficina gracias al buen wifi. A partir del mediodía, la carta se despliega con más de una decena de pizzas y pastas, entre otras preparaciones, todo originado en la cocina de Rafaella. La jornada se extiende sin pausa hasta la medianoche, con happy hour durante la tarde, promociones como un dos por uno en pizzas los miércoles y ofertas en pastas los jueves.

PIZZA DE JAMÓN SERRANO | de estilo napolitano, es una propuesta contemporánea en ingredientes y bordes

ARANCINI | croquetas de arroz arbóreo rellenas con mozzarella y pesto de albahaca, servidas sobre una base de pomodoro y peperonata caliente. Rafaella by Forestani

AURORA | mousse de caramelo de canela con manzanas caramelizadas y base de bizcocho de vainilla. Rafaella by Forestani

LOS DESAYUNOS DE RAFAELLA BY FORESTANI | pueden contemplar, además de café y jugo, paila de huevos y rebanadas de pan de semillas; o un sándwich como el de la imagen: con pesto, jamón serrano, tomate y mozzarella. También postre del día, en este caso, Semifredo: mousse de frutilla con espuma de limón, salsa de frutos rojos y tuile de vainilla. Rafaella by Forestani

CALZONI CLÁSICO CON POMODORO | jamón y mozzarella. Rafaella by Forestani

El restaurante tiene capacidad para entre 80 y 90 comensales y cuenta con terraza en la fachada, resultando un lugar bien acogido por familias, ya que incluye área de juego para niños. También se apunta al público joven con la incorporación de DJ en horarios acotados y una propuesta de coctelería que contempla tragos capaces de dialogar con la cultura italiana.

El resultado Rafaella by Forestani es una mezcla de atmósfera industrial y guiños surrealistas, como un árbol situado en medio del salón, la presencia de estructuras metálicas que evocan el cobre y, por la noche, iluminación en tonos rojos que regala magia e intimidad.

SAZÓN Y SHOW

Si Rafaella representa la expansión y la especialización, Forestani Melipilla es el punto de partida de este polo gastronómico. Inaugurado en marzo de 2020, tras la pandemia, el restaurante logró consolidarse a finales de 2021. El inicio, sin embargo, se remonta a agosto de 2019, cuando el proyecto comenzó con cuatro socios; con el tiempo, la sociedad se fue diluyendo hasta que Eduardo continuó solo, asumiendo completamente la operación y el desarrollo del restaurante. Sería su segunda apertura pues en 2014, bajo el nombre de Amplus, ya operaba un proyecto que incluía hotel y restaurante, negocio que fue evolucionando hasta ser el actual Forestani Isla de Maipo, sumándose luego Forestani Pichidangui, que opera de manera estacional.

EQUIPO RESTAURANTE | Rafaella by Forestani

BESO DEL CIELO | un aperitivo refrescante y ligero, lleva Ramazzotti violetto y vodka de pera, también Red Bull de sandía. Rafaella by Forestani

ATARDECER | trago cítrico y suave con vodka de mandarina, Saint Germain, raíz de sauco y un toque de Red Bull de sandía. Rafaella by Forestani

Forestani Melipilla, de dos pisos y diferentes ambientes –todos unidos por la estética vintage y de lo reutilizado–, tiene una carta internacional que combina carnes a la parrilla, pescados como corvina, salmón o atún; y preparaciones italianas, todo con un marcado acento peruano, detalle que tiene origen en la experiencia de Eduardo Aguilera en Lima, donde vivió cuatro años. Con Félix Hijuela a la cabeza de la cocina como chef ejecutivo de la marca Forestani –cocinero con sazón y talento natural que llegó como garzón en 2019–, el restaurante no solo luce por sus platos: incorpora presentaciones artísticas y eventos, en una lógica que estuvo presente desde el inicio del proyecto. El lugar puede funcionar como restaurante, con capacidad para más de cien personas o como teatro, alcanzando hasta 220 asistentes. Han pasado por su escenario artistas como Luis Jara y comediantes como Stefan Kamer, y también se han realizado acciones con organizaciones locales, como la fundación Granito de Esperanza, integrando una dimensión solidaria a la programación. Cada mes se realizan uno o dos eventos, muchos de ellos vinculados a lanzamientos de productos, matrimonios o celebraciones. Para cada uno, el equipo del restaurante trabaja en conjunto desde la decoración hasta la música, bajo la gestión de Rubén Villarreal, encargado de la coctelería, pero también figura clave en la operación diaria de Forestani, la organización de eventos y la coordinación del servicio.

Próximo a la plaza de Melipilla, conviven dos restaurantes que, aunque distintos en forma y fondo, responden a una misma premisa: una oferta gastronómica de calidad, contemporánea y con identidad. Forestani Melipilla y Rafaella by Forestani, ambos bajo la gestión de Eduardo Aguilera, un empresario que llegó a la industria tras décadas de trabajo en la aviación comercial y que hoy ha convertido su apellido materno en una marca.

AMPLIAR EL MAPA CULINARIO

Ambos restaurantes comparten, además de equipos estables que en su mayoría son de Melipilla, una preocupación por la calidad de los insumos: combinan productos locales con otros traídos desde fuera de la zona, permitiendo ofrecer preparaciones que no siempre se encuentran en la ciudad. También comparten infraestructura, gestión y, en algunos casos, personal, lo que permite mantener estándares consistentes entre ambos espacios. Por ejemplo, estacionamientos disponibles desde la mañana.

La coctelería es un eje relevante en la experiencia. En Forestani, destacan los macerados y una carta amplia de clásicos y tragos de autor, mientras que en Rafaella se opta por una línea más vinculada al mundo italiano. A esto se suma una carta de vinos que trabaja, entre otras, con viñas de Isla de Maipo.

Con cada detalle, el proyecto de Eduardo Aguilera deja ver una visión: aportar a la identidad gastronómica de Melipilla y demostrar que en ciudades pequeñas cerca de la capital pueden existir propuestas de alto nivel. 

Forestani Melipilla, de dos pisos y diferentes ambientes –todos unidos por la estética vintage y de lo reutilizado–, tiene una carta internacional que combina carnes a la parrilla, pescados como corvina, salmón o atún; y preparaciones italianas, todo con un marcado acento peruano, detalle que tiene origen en la experiencia de Eduardo Aguilera en Lima, donde vivió cuatro años.

El interés del empresario deriva de su formación: 35 años trabajando en el área de mantenimiento de una línea aérea. Fue ahí donde aprendió la importancia del servicio y, a través de los viajes, comenzó a interesarse por distintas cocinas. Ese aprendizaje, sumado al apoyo de familiares y cercanos como su amigo Carlos Muñoz, y a una ética de trabajo que atribuye a su historia familiar marcada por el esfuerzo de su padre, terminó por empujarlo a emprender.

CARNES A LA PARRILLA | entraña, lomo vetado, lomo liso y bife aliñados con ajo, orégano, comino y especias, todos cocinados en parrilla de acero dulce con carbón de espino. Forestani Melipilla

CEVICHE CARRETILLERO | preparación de inspiración peruana con ají amarillo, que incorpora papa nativa chilena en una adaptación local. Forestani Melipilla

Siendo alguien que aprovecha al máximo el tiempo y que transmite esa exigencia a los equipos más jóvenes, Eduardo también reconoce un componente de fe en su trayectoria: una confianza que lo ha llevado a iniciar proyectos en escenarios inciertos, convencido de que el camino se abre con trabajo y perseverancia. Esa mezcla de intuición, disciplina y convicción se refleja en su forma de operar: está presente en cada detalle, participa en el diseño de los espacios, prueba los platos antes de que lleguen a la carta y se ocupa de mantener estándares en todos sus locales.

LOMO SALTEADO | de receta tradicional trabajada con una reducción de condimentos para ajustarse al paladar chileno. Forestani Melipilla

PALOMA SPRIT | refrescante cóctel con Saint Germain, Ramazzotti, maracuyá y mango. CÓCTEL MACHU PICCHU | trago de inspiración peruana con granadina, jugo de naranja, menta y vino, de perfil suave. FRUTO PROHIBIDO | mezcla de manzana, maracuyá, piña y vodka, en una propuesta suave y frutal. PIÑA COLADA | dulce y ligera, esta preparación de la casa lleva crema y ron de coco. Forestani Melipilla

COCINAS DIFERENTES BAJO UNA MISMA FILOSOFÍA

Tanto en Rafaella como en Forestani Melipilla, la carta construye identidad desde equipos que interpretan y proyectan los sabores. En el primero –como se adelantó–, la cocina está liderada por Juan Meneses, profesional con 35 años en gastronomía, formado en Inacap y con una carrera que lo ha llevado por restaurantes, hotelería y eventos. Hizo su práctica con Guillermo Rodríguez en el Hotel San Francisco y pasó quince años en Le Due Torri. También trabajó bajo la guía del chef italiano Valerio Garutti en el restaurante Bel Paese, en Las Condes, y más recientemente estuvo seis años en el hotel PuraMar de Curanipe, enfocado en cocina de mar.

Forestani Melipilla puede funcionar como restaurante, con capacidad para más de cien personas o como teatro, alcanzando hasta 220 asistentes. Han pasado por su escenario artistas como Luis Jara y comediantes como Stefan Kamer.

Su vínculo con la comida italiana no es circunstancial, es un lenguaje que domina y que lo convocó a sumarse a Rafaella, donde –tal como explica el chef– la carta se construye desde una base de cocina clásica, con incorporaciones de autor en desarrollo. Meneses añade que la propuesta de platos se mantiene en constante movimiento, incorporando novedades. Hoy se luce con arancini, risotto de hongos con osobuco, pastas como fettuccini y una carta de pizzas, donde la margarita y la de jamón serrano son favoritas. Todo lo que sale del horno napolitano es elaborado por el Ezequiel Díaz, pizzaiolo formado en Italia cuya labor no es replicar la pizza napolitana tradicional sino una apuesta contemporánea.

PULPO COCIDO Y TERMINADO A LA PARRILLA | servido con salsa anticuchera en base a ají amarillo y ají panca. Forestani Melipilla

ATÚN NIKKEI | con semillas de sésamo negro y blanco, acompañado de quinoa, verduras y queso parmesano. Forestani Melipilla

La experiencia se completa en la barra, donde el bartender Jean Carlo González trabaja una coctelería clásica y de autor con énfasis en lo estético y en el uso de productos de calidad. Parte del concepto es terminar algunos tragos en la mesa, generando una interacción directa con el cliente.

En Forestani Melipilla, la cocina se mueve en clave internacional con influencia peruana, aun cuando está encaminada hacia la integración de elementos chilenos, especialmente considerando el contexto campestre de la zona. El chef del restaurante, Jordan Núñez, explica que el objetivo es adaptar los sabores al paladar local sin perder la identidad, incorporando, por ejemplo, condimentos como el comino.

Si bien la carta mantiene una base estable, suele ajustarse o incorporar nuevas preparaciones. Algunos inamovibles son el ceviche carretillero, el lomo salteado y el pulpo a la parrilla. La zona de parrillas, precisamente, es protagonista del primer piso del espacio, ahí suelen asarse cortes como entraña, lomo vetado, lomo liso y bife, siempre trabajados a la vista por el maestro parrillero Yeefri Céspedes que destaca que ellos mismos hacen el corte y aliñan con una mezcla de hierbas.

Forestani Melipilla

Rafaella by Forestani

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