Este proceso responde a un principio fundamental: no basta con ser cocinero para enseñar gastronomía; es necesario ser especialista en aquello que se imparte en el aula. La experiencia práctica sigue siendo un pilar esencial, pero hoy debe complementarse con conocimiento disciplinar profundo, actualización constante y una comprensión integral del entorno en el que se desenvuelve la gastronomía.
En esta línea, una de las capacitaciones fue liderada por el chef asesor del Laboratorio de Investigación Gastronómica, Heinz Wuth, quien trabajó con los docentes en la tercera asignatura del tren de gastronomía científica. Esta instancia permitió fortalecer competencias vinculadas a la comprensión de los procesos físico-químicos que ocurren en la cocina, abordando la gastronomía desde una perspectiva analítica y rigurosa.

GIORGIO GNECCO L. | Subdirector de la Escuela de Gastronomía de Duoc UC
Heinz Wuth manifestó sobre las capacitaciones, «es fundamental que los docentes se capaciten constantemente, ya que el rubro de la gastronomía evoluciona de forma permanente y es necesario adaptarse tanto en técnica como en conocimiento. En mi caso, realicé una capacitación en el ramo de Gastronomía Científica, la cual aporta herramientas basadas en ciencias para entender mejor el funcionamiento de los productos, las diversas reacciones en la cocina y la correcta conservación de los alimentos.
Sobre todo, este conocimiento permite lograr proyectos de innovación, respondiendo a una de las grandes tendencias entre los alumnos: emprender e innovar con conceptos gastronómicos que resulten atractivos y, al mismo tiempo, sostenibles.»
Esta instancia permitió fortalecer competencias vinculadas a la comprensión de los procesos físico-químicos que ocurren en la cocina, abordando la gastronomía desde una perspectiva analítica y rigurosa.
La gastronomía científica no busca reemplazar la tradición, sino comprenderla en profundidad. Entender por qué ocurren ciertos fenómenos en la cocina permite no solo replicar resultados con mayor precisión, sino también innovar con criterio. En este contexto, la asignatura de Gastronomía Científica e Innovación Gastronómica promueve que los estudiantes sean capaces de modificar y texturizar productos mediante el uso de aditivos alimentarios, diseñando propuestas gastronómicas fundamentadas en principios científicos.
Este enfoque representa un cambio relevante en la forma de enseñar cocina. Se transita desde una lógica basada en la repetición hacia una basada en la comprensión, donde el estudiante deja de ser un ejecutor para convertirse en un profesional capaz de analizar, cuestionar y crear. Para lograr esto, el rol del docente es clave, y su formación debe estar a la altura de estos desafíos.

CHEF FELIPE ARAYA | experto en Gastronomía Consciente, junto al equipo Docentes Gastronomía Duoc UC
Por otra parte, la capacitación liderada por el chef Felipe Araya abordó la asignatura optativa de Gastronomía Consciente, una propuesta formativa que amplía significativamente la mirada tradicional de la gastronomía. Esta asignatura invita a comprender la cocina como un sistema que impacta directamente en la salud de las personas, en el entorno y en la sociedad.
La gastronomía consciente no es una tendencia pasajera, sino una necesidad creciente en una industria que enfrenta desafíos vinculados a la alimentación, la sostenibilidad y la calidad de vida. En este contexto, la asignatura busca que los estudiantes desarrollen una visión integral de la relación entre alimento y salud, comprendiendo aspectos como la nutrición, el bienestar y el impacto de la alimentación en distintos estilos de vida.
En este contexto, la asignatura de Gastronomía Científica e Innovación Gastronómica promueve que los estudiantes sean capaces de modificar y texturizar productos mediante el uso de aditivos alimentarios, diseñando propuestas gastronómicas fundamentadas en principios científicos.
Asimismo, se promueve el análisis de tendencias actuales, la comprensión de las exigencias del consumidor moderno y la capacidad de proyectar soluciones gastronómicas que respondan a problemáticas reales. El proceso formativo culmina con la elaboración de una propuesta concreta orientada a mejorar la calidad de vida de las personas, integrando criterios de sostenibilidad, responsabilidad social y viabilidad.
Felipe Araya entregó su mirada a este esfuerzo de la Escuela de Gastronomía Duoc UC, “el verdadero valor de una institución no está solo en lo que enseña a sus estudiantes, sino en cuánto trabaja en la preparación de quienes los forman. Que Duoc UC impulse este tipo de capacitación en sus docentes habla de una escuela que entiende que la gastronomía de hoy exige mucho más que técnicas: exige criterio, actualización, conciencia y una comprensión más profunda del impacto que esta profesión tiene en la salud, la cultura y el rendimiento humano. De ese modo, la educación no solo responde a los contenidos formales, sino que también proyecta una mirada más profunda, capaz de formar con sentido, responsabilidad y visión.”

DOCENTES ESCUELA DE GASTRONOMÍA DUOC UC | junto al chef asesor Heinz Wuth, gastronomía Científica
Ahora bien, más allá de los contenidos específicos de cada asignatura, este proceso de capacitación instala una reflexión que resulta clave: el rol del docente en gastronomía debe estar en permanente evolución.
En lo personal, considero fundamental que nuestros docentes comprendan la importancia de mantenerse constantemente capacitados, no solo desde lo técnico, sino también desde una mirada más amplia de la gastronomía como herramienta de impacto social. Ser un buen cocinero no garantiza ser un buen formador; hoy se requiere preparación, actualización y una profunda conciencia del contexto en el que se enseña.
La gastronomía consciente no es una tendencia pasajera, sino una necesidad creciente en una industria que enfrenta desafíos vinculados a la alimentación, la sostenibilidad y la calidad de vida.
En esa línea, hay un aspecto que cobra cada vez mayor relevancia y que debe estar presente en la formación: el foco en los distintos momentos de la vida de las personas. La gastronomía no puede ser indiferente a los cambios demográficos que estamos viviendo como país.
Chile, al igual que muchas sociedades, está avanzando hacia un escenario donde en los próximos años habrá más personas en la tercera y cuarta edad que jóvenes. Este es un momento crítico de la vida, donde la alimentación cumple un rol determinante en la salud, la autonomía y la calidad de vida. Por lo mismo, formar profesionales que comprendan estas necesidades no es solo deseable, es urgente.

DOCENTES Y ESCUELA PRESENTES | en la capacitación de gastronomía consciente junto al chef Felipe Araya
Pero este foco no debe quedarse únicamente en las etapas avanzadas de la vida. También es fundamental poner atención en los infantes, entendiendo que la alimentación en las primeras etapas define hábitos, desarrollo y bienestar a largo plazo. En ese sentido, la gastronomía tiene un rol formativo y preventivo que muchas veces ha sido subestimado.
Cuando un docente logra integrar estas miradas en su enseñanza, no solo está formando cocineros, está formando profesionales capaces de incidir positivamente en la sociedad.
Ahora bien, más allá de los contenidos específicos de cada asignatura, este proceso de capacitación instala una reflexión que resulta clave: el rol del docente en gastronomía debe estar en permanente evolución.
Por ello, este modelo de capacitaciones habilitantes pone énfasis en la actualización permanente, promoviendo que los docentes se formen directamente con especialistas en áreas específicas. Esta estrategia permite asegurar coherencia entre los contenidos del currículum, las metodologías de enseñanza y las competencias que demanda el mundo laboral.
Además, fortalece la credibilidad del proceso formativo, ya que los estudiantes reciben conocimientos actualizados, contextualizados y respaldados por expertos. En definitiva, se trata de formar docentes que no solo transmitan conocimientos, sino que también inspiren, cuestionen y guíen a los futuros profesionales en un entorno cada vez más exigente.
Estas capacitaciones reflejan una visión de la educación gastronómica que trasciende la técnica y se proyecta hacia una formación integral. La incorporación de la ciencia y la consciencia en la cocina no es casual, responde a una necesidad concreta de la industria y de la sociedad.
Hoy, los consumidores demandan mayor transparencia, valoran el origen de los productos, buscan opciones más saludables y exigen prácticas responsables. En este escenario, formar profesionales capaces de responder a estas expectativas no es una opción, es una responsabilidad.
Desde Duoc UC, este tipo de iniciativas refuerza el compromiso con una educación gastronómica pertinente, actualizada y conectada con los desafíos del presente y del futuro. Formar mejores docentes es, en consecuencia, formar mejores profesionales. Y en esa cadena de valor, el impacto final no solo se ve en la industria, sino también en la calidad de vida de las personas.

