Después de la crisis Henry Cullell

Después de la crisis Henry Cullell

Cambiar la mirada para salir fortalecidos de una crisis


• PASAR Y SALIR FORTALECIDOS DE UNA CRISIS REQUIERE REFLEXIONAR Y BUSCAR UNA FORMA MÁS AMPLIA DE ORGANIZAR EL CAOS. OBLIGA A REPENSAR LOS PROPÓSITOS, TRANSFORMAR RADICALMENTE EL PENSAMIENTO Y MOVILIZARNOS PARA ADAPTARNOS AL NUEVO CONTEXTO


NO HAY DUDA QUE HOTELES, restaurantes y bares fueron los más golpeados con la crisis social. Todos tienen claro que la tormenta aún no pasa, y con quien podamos hablar escucharemos la misma opinión: “Los efectos de la crisis social se harán sentir en el 2020, y tal vez se extiendan por un par de años. Es necesario revaluar o suspender inversiones y esperar menos consumo”.

Sin embargo la interpretación de los hechos, con una mirada distinta, nos puede llevar a construir una opinión diferente: “Los efectos de la crisis social se conocen. Tenemos que adaptarnos al nuevo contexto, repensar los propósitos y cuestionar el modelo de negocio. Hay oportunidades para salir fortalecidos”.

Es común encontrar casos de negocios donde el cambio de mirada llevó a ver más oportunidades en la adversidad que en la prosperidad. Fijaron objetivos que rozan lo ideal, y se mantuvieron en un progreso continuo para no quedar atrapados en la falsa ilusión de que se vive en el mejor sistema. El cambio de mirada implica ver en positivo lo que otros ven en negativo:

- La incertidumbre moviliza: El acuerdo por una nueva Constitución representó un avance importante en la dirección de restablecer la paz social, pero también alertó sobre la posibilidad de discutir los derechos de propiedad y la participación de iniciativas privadas en ciertas áreas de la economía. Esto cambió el plano de las incertidumbres y cayeron las confianzas. “Entonces no corresponde paralizarse. Siempre tener presente que, en medio de una crisis, lo único que se puede controlar son las acciones propias”.

- Hay oportunidades con una economía decreciente y más inflación: Se estima que el PIB crecerá entre 0% y 1,5% este 2020. La demanda interna se contraerá casi un 2%. Caerá la inversión. El desempleo bordeará el 10% este primer semestre. Eventos externos e internos, sumados a una política monetaria que ha perdido efectividad en el corto plazo, hace suponer un tipo de cambio inestable y más inflación. Esto implica, entre otras cosas, consumidores con menor poder adquisitivo y pérdida del margen bruto. “Entonces, a emprender y buscar nuevos negocios, revisar precios, comprar mejor y cuidar el flujo de caja”.

- Sin orden público, igual crear valor: El orden público es vital para el desarrollo de cualquier modelo socioeconómico. Gran parte del sentir generalizado “ya nada funciona”, es consecuencia del difuso estado de derecho que se vive. El tamaño y calidad de la oferta-demanda se afecta. Las jornadas de ventas son más cortas y el consumo fuera del hogar se restringe, quitando dinámica a la economía. Vimos cómo la actividad comercial, post jornada laboral, muere cuando el sistema de transporte público se afecta. “Una mirada distinta llevará a crear propuestas de valor para las mañanas, a replantear el motor operativo hasta hacerlo menos intenso en RR.HH., y a mejorar el valor del ecosistema donde se opera”.

- Reconocer y aceptar el nuevo marco valórico: Consumidores y empleados exigen conversar y ser escuchados. Exigen propósitos con sentido de pertenencia y dignidad. Cumplir con esto requiere de un marco valórico distinto: equidad, transparencia, impacto social, empoderamiento, tolerancia, inclusión, aspiraciones legítimas. “Se hace necesario que las marcas revisen los valores que se relacionan con los clientes, trabajadores, proveedores y todo su ecosistema”.

- La falta de financiamiento no es traba: Los bancos ajustaron sus políticas de crédito, y Horeca en particular tendrá dificultad para acceder a financiamiento por problemas ligados a las garantías que pueden ofrecer, y por tratarse de un sector sensible al poder adquisitivo de las personas. “Es importante buscar nuevas formas y fuentes de financiamiento. Es bueno asociarse y fomentar el mutualismo para crecer”.

La realidad nos dice que el plan maestro de las empresas, los FODA y las buenas prácticas de gestión que se estaban aplicando, caducaron de inmediato el 18 de octubre de 2019. En un cerrar de ojos nos dimos cuenta que el contexto socioeconómico cambió abruptamente, y nada de lo anterior nos sirve para avanzar.

Es hora de levantar cabeza e iniciar un proceso de adaptación al nuevo contexto. Muchos han reflexionado y encontraron una forma más amplia de organizar el caos. Esas formas son las líneas de trabajo para transformar radicalmente el pensamiento y replantear propósitos. La nueva mirada ha detectado que es lo que hoy le importa a la gente.

- En lo valórico, un caso notable es el de Carrefour, en Francia: La marca desarrolla un black market para permitir que los pequeños agricultores puedan vender las semillas que a esa fecha se encontraban prohibidas por ley. Carrefour, sin embargo, no se ha quedado sólo en eso, trabaja con los legisladores para promulgar el cambio a la ley y permitir que esas semillas se comercialicen de manera legal. Con esto llevaron prosperidad, equidad, y más condiciones de competencia al pequeño agricultor.

- Empleadores más conscientes: Las empresas están hechas para generar utilidades financieras, pero la forma en que lo hacen se vuelve cada vez más relevante. “No importa cuánto ganas, sino cómo lo ganas”. Entonces el trato con respeto y dignidad, participación activa con espacios para la innovación, compensación justa, capacitar y desarrollar, entre otras cosas, son elementos vitales y diferenciadores en esta nueva etapa. Un claro ejemplo del nuevo empleador son las 1.480 empresas que se sumaron al Desafío 10X, permitiendo que 39.300 trabajadores accedan a más equidad y prosperidad.

- Colaborar e innovar: Los restaurantes somos grandes depredadores de recursos. Es necesario construir restaurantes más sostenibles y pro economía circular. Las propuestas gastronómicas deben ser miradas desde el suministro, diseño de producto y gestión de residuos. Las políticas de separación de residuos y reducción de mermas, el desarrollo de huertos en azoteas, acuaponía, bebidas saludables, plant-based y zero waste, son respuestas y tendencias de muchos restaurantes que desean ser sostenibles en el marco de una economía circular.

- Dejar de impresionar y hacer la diferencia: Es necesario dejar de hablar para generar impresión, y trabajar en algo que genere cambios. Ahí está la diferencia. Un ejemplo simple puede ser colaborar de manera activa con personas anónimas, que hoy se dedican a conseguir recursos para fabricar alimentos y entregárselos a gente de la calle. En nuestros restaurantes mucha comida pasa a ser parte de la merma del negocio. Relevante será darle un sentido distinto a esa merma y se transforme en útil para otros. Incluso desarrollar programas de voluntariado que involucren al personal, ayudarán a desarrollar el sentido de pertenencia y compromiso con la sociedad y la propia empresa.

La reflexión y búsqueda de líneas de trabajo para ordenar el caos implica evolución. Es una transformación que debemos hacer para pasar del estado “satisfacer necesidades”, al de “crear confianza social”.

Las marcas debemos invertir en “crear confianza social”, que es lo que importa a la gente hoy. Debemos tener miembros colaborativos, que se respeten, que piensen, que vendan, que sean operativos. No debemos tener miedo a transformarnos, sino a no cambiar, a no tener el mismo sentido común de la gente y a no tener inteligencia natural. Cambiar la mirada y salir fortalecidos de una crisis es habilidad de pocos.

Chef&Hotel es una publicación nacional independiente y objetiva, que desde hace 17 años cubre en forma amplia todas las propuestas del Canal Horeca y Food Service como también el quehacer del mundo hotelero, gastronómico y turístico en Chile y Latinoamérica, con una propuesta fresca y entretenida.

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