Cecinas Soler

CECINAS SOLER

CECINAS SOLER

Tradición familiar a través del tiempo


Reconocida entre las mejores picadas de Chile, sus instalaciones llevan al visitante a épocas pasadas, adornadas del atento servicio de su fiel equipo de colaboradores, que invita a probar su amplio abanico de productos derivados de la carne de cerdo.
El encanto de sus recetas y sabores tan característicos, siguen haciendo de este lugar un imperdible en la zona


Sandwich Jamón crudo: corte de jamón crudo,
acompañado de salsa picante y palta ($5.250)

ES PARADA OBLIGADA DE QUIENES PASAN, de ida o de vuelta, por la carretera 5 Sur, justo a la altura del acceso norte a Curicó. Referente gastronómico popular, convertido sin duda en marca reconocida a nivel nacional, por décadas el restaurant Cecinas Soler atrae cada día a cientos de visitantes a sus icónicos espacios, buscando no sólo su gran variedad de productos, también sus singulares sabores, plenos de historia y herencia familiar.

Su exitoso andar comenzó en 1942 con el catalán José Soler Milá, quien junto a su hijo Jaime Soler Mallafré, decidieron dedicarse a la industria de embutidos, a través de la crianza de cerdos, y la venta directa de sus productos al consumidor con una pequeña fábrica de cecinas artesanales, la que más tarde obtuvo un mayor posicionamiento gracias a la recordada fiambrería Splendid, emplazada en la céntrica intersección de las calles Montt y Peña.

“Cuando era joven, luego de egresar del colegio, mi abuelo se fue al campo con mi bisabuelo. Como tenían cerdos, pensaron en hacer algo con ellos. Ahí surgió la idea de tener una fiambrería. Tras encontrarse con un ciudadano español de origen vasco que vivía acá y sabía hacer cecinas, apoyados por su experiencia empezaron un pequeño negocio en el centro de Curicó”, cuenta Ángel Soler Sepúlveda, tercera generación de la familia, actual administrador de la fábrica, sala de ventas y el restaurant Cecinas Soler.

Pasado el tiempo, a fines de los años ‘60 llegó la modernidad al exitoso emprendimiento de la familia con la renovación absoluta de la incipiente fábrica de cecinas, trasladada donde actualmente se encuentran sus instalaciones, crecimiento que trajo consigo una concurrida rotisería y restaurant, en el cual hasta hoy es posible sentarse a probar cada una de sus elaboraciones hechas de recetas originales, servidas de primera fuente.

Marta Ulloa e Irene Llanca están a cargo de la rotisería de Cecinas Soler

“Según recuerda la familia, cuando partieron en 1967, en el segundo piso había mesas de pool. La gente entonces empezó a venir, también para tomar desayuno o a la hora de once, no como hoy que principalmente vienen a almorzar. Algo de esa tradición queda todavía, pues algunos vienen a tomar el té. El espacio era pequeño, menos de la mitad de lo que es el local en la actualidad”, dice Ángel Soler, sobrino de Claudio Soler Cortina, actual gerente general de la empresa.

Por la alta concurrencia de público en el lugar, la capacidad hoy es más de 120 sillas, distribuidas en su mayoría en mesas para cuatro personas. A pesar de haberlo renovado en diferentes ocasiones mantiene el encanto de antaño, donde incluso la rotisería aún parece almacén. “Es un tema de tradición, tenemos un local con tanta historia que para muchos es como revivir tiempos pasados. Tengo clientes que vienen hoy y que antes lo hacían con sus papás, por eso conservamos ese público cautivo que sigue encantado con nuestro producto. Es algo que va más allá de que sea bueno, es un tema de recuerdos”, explica Soler Sepúlveda.

Andrés Soler y Ángel Soler

CUESTIÓN DE SABOR

Por décadas, el jamón planchado de Cecinas Soler ha sido el favorito, además de su línea tradicional: arrollado de huaso, arrollado de lomo, salame, jamón crudo, pernil, queso de cabeza y salchichón cerveza, que también se cuenta entre las elaboraciones más solicitadas. Destacan igualmente la pierna de jamón crudo, las prietas, la longaniza parrillera…“y la butifarra blanca, un producto típico de Cataluña que muy pocos la producen”, indica Ángel Soler.

La mayoría de las elaboraciones disponibles en la rotisería son posibles de consumir en el lugar, pues están incluidas en la carta del restaurant a través de generosas presentaciones al plato, las mismas que también se pueden pedir en pan: sandwich Jamón queso, sandwich de Pernil, sandwich de Jamón planchado, sandwich Gorda y sandwich Lomo, por mencionar algunos. “Además tenemos la típica paila de huevos con tocino o jamón. La idea es traer a la mesa todos los productos de nuestra rotisería. Si bien tienen un formato más de carretera, también tenemos opciones más pequeñas para la gente que quiera pasar y no comer tanto”, agrega Soler.

Sandwich Lomo italiano: lomo asado de cerdo, acompañado de palta, tomate y mayonesa de la casa ($5.750)
Sandwich Barros Jarpa: jamón planchado y queso ranco caliente en pan frica ($5.050)

La propuesta de Cecinas Soler sigue siendo la de un alimento natural, sin preservantes ni mezclas de productos y siempre frescos, “y es carne, porque no tratamos de engañar a nadie”, asegura Ángel Soler. También cuenta que “logramos un jamón y un lomo sin sellos. Llevamos trabajando cerca de dos años con un asesor para lograr productos bajos en sodio. La meta es llegar bajo los 400 mg. a mitad de año”. La idea es, aparte de las tradicionales recetas catalanas desarrollar recetas internacionales, con elaboraciones que se puedan elaborar en su línea de producción.

Sandwich Vienesa: vienesa en pan,
chucrut, tomate y mayonesa de la casa ($2.700)

La marca Soler no sólo es parte de la propuesta de pequeñas panaderías y sangucherías en Curicó, pues también trabajan con importantes empresas hoteleras de la ciudad, Radisson y El Descanso, y muy estrechamente con el restaurant Los Ganaderos de Talca. “Estamos viendo la posibilidad de ingresar con nuestros productos a una pizzería y algunos food trucks de la zona”, dice el administrador.

La etapa de expansión de la empresa ha cobrado vida con la apertura de un nuevo local ubicado en Los Militares 5934, sector subsuelo, locales E y F, en Las Condes, Santiago, espacio que posee una rotisería pero no cuenta con manipulación de alimentos. “Es una corner shop más chica, que ofrece todos los productos que tenemos acá en Curicó, excepto aquellos que son más de carnicería de barrio, como el arrollado de lomo. El resto lo tiene todo. El concepto de las mesas es igual, pero para dos personas. El local con más de 130 asientos es ondero, pensando en el lugar donde está ubicado”, explica Ángel. El objetivo es ampliar aún más el canal de ventas, donde nuevos clientes puedan llevar a sus hogares una gran variedad de cecinas de elaboración propia, que conserven la calidad superior y el toque artesanal característico de Cecinas Soler.

Restaurant Cecinas Soler

  • Longitudinal Sur km. 189, acceso norte Curicó
  • Región del Maule
  • Teléfono: (+56-75) 254 5580
  • restaurant@soler.cl
  • www.soler.cl
  • Horario: Lunes a domingo
  • Invierno: 08:30 a 22:30 hrs. - Verano: 08:30 a 23:30 hrs.

Chef&Hotel es una publicación nacional independiente y objetiva, que desde hace 17 años cubre en forma amplia todas las propuestas del Canal Horeca y Food Service como también el quehacer del mundo hotelero, gastronómico y turístico en Chile y Latinoamérica, con una propuesta fresca y entretenida.

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