VINOS DE CHILE

VINOS DE CHILE

El nuevo Chile de vinos que sale al mundo

Más de 20 viñateros de pequeñas producciones durante 2017 tuvieron la posibilidad de mostrar sus productos, a través de reuniones de negocios y catas especializadas que deslumbraron en mercados internacionales, acreditando así la interesante y renovada propuesta chilena en materia vitivinícola

NUESTRO PAÍS ES HOY el 4° exportador mundial de vinos, el primero del Nuevo Mundo, y uno de los top 10 con mayor producción y superficie plantada de viñedos. Datos sin duda conocidos, pero que ciertamente siguen dando cuenta del posicionamiento que hoy detenta Chile, gracias a su fecundo desarrollo vitivinícola.

Pero hay más. A esta producción se suma de un tiempo a la fecha, la atractiva oferta venida del esfuerzo de pequeños productores con sus propuestas de vinos de autor. Son ellos los que llegan para entregar nuevos aires al quehacer tradicional del vino chileno, mostrando así lo que algunos llaman “El nuevo Chile de vinos”, iniciativas que se vuelven interesantes no sólo por las elaboraciones, sino porque vienen a ensalzar el origen de las cepas, y la ancestralidad de tradiciones en torno a la producción de la bebida nacional.

En virtud de ello, ProChile desarrolló un plan sectorial para difundir lo naciente del vino chileno. Así, una de las etapas de esta iniciativa contempla la realización de una serie de actividades relacionadas, destinadas a la promoción de elaboraciones hechas de variedades tintas, como Cinsault, Carignan y País, y blancas, como la Moscatel de Alejandría y Semillón, entre otras. Cepas que en muchos casos estuvieron escondidas entre antiguos cultivos concentrados en la zona sur de Chile, específicamente en viñedos ubicados en los valles del Maule, Itata y Biobío.

Son las llamadas cepas patrimoniales que últimamente han tenido un despegue, valorado no sólo por especialistas y connotados críticos de vinos nacionales e internacionales, sino también por consumidores atraídos tanto por el contenido de cada botella, como por la historia alrededor de cada producción, que en muchos casos conserva la más pura tradición venida de varias generaciones antecesoras.

EL NUEVO RELATO DEL VINO CHILENO

ProChile generó la participación de más de 20 pequeños productores de vino en diferentes misiones a mercados extranjeros, que incluyeron degustaciones y exitosos encuentros con importadores. En junio de 2017 se llevó a cabo la primera, específicamente a Bogotá, Colombia, gira en la que José Ignacio Maturana, enólogo y socio de Maturana Wines, fue invitado a participar junto a otros nueve viñateros de pequeñas producciones.

“Es importante tener este apoyo, porque reunirse con importadores y otros representantes del mercado internacional de vinos es clave, pues los recursos de un pequeño empresario son escasos, y los esfuerzos se tienen que multiplicar en términos familiares, económicos y asociativos. Viene una ola de asociatividad muy interesante de productores de vinos de autor para mostrar a un Chile de vinos 2.0, sin dejar de lado el mercado tradicional. Es una nueva ventana que indica que nuestro país tiene capacidad, calidad, y que somos personas que estamos mostrando algo único”, señaló Maturana durante un encuentro realizado por ProChile, entre productores, sommeliers, prensa y autoridades, encabezado por su director, Alejandro Buvinic; el subsecretario de Agricultura, Claudio Ternicier; y la directora de Odepa, Claudia Carbonel, con el objetivo de relevar este plan sectorial y las actividades de promoción asociadas.

Posterior a la cita se llevó a cabo una segunda misión. Esta vez a Europa, entre el 20 y 24 de noviembre, donde otras 11 viñas, principalmente de las regiones del Maule y Biobío, tuvieron la posibilidad de mostrar la riqueza vitivinícola de Chile en países como Holanda, Bélgica y Francia, a través de catas especializadas, reuniones y ruedas de negocios con importadores y distribuidores – cerca de 200 –, donde las protagonistas fueron las cepas patrimoniales.

La delegación estuvo acompañada por el reconocido sommelier Héctor Riquelme, quien durante una de las jornadas llevadas a cabo en Ámsterdam, presentó vinos y espumantes de los productores invitados, elaborados con Carignan, País, Cinsault, Semillón y Moscatel, entre otras cepas, degustación dirigida a periodistas especializados, blogueros, sommeliers y representantes de la industria Horeca holandesa, oportunidad en que cada uno de los pequeños viñateros pudo presentar oficialmente sus vinos.

“La recepción de este público especializado en vinos fue excelente. Muchos de ellos no conocían este Chile más pequeño en términos de producción, que tiene que ver con el trabajo de viñedos antiguos, la mayoría en pie franco y sin riego. Les asombró ver a los empresarios en una puesta en escena bonita, gracias a la preocupación de ProChile. Sin duda una gira exitosa, donde dejamos en evidencia que nuestro país tiene una extraordinaria diversidad, con una industria que funciona y exporta hace mucho tiempo, que también cuenta con empresarios de menor escala que poco a poco comienzan a mostrar esa labor de resistencia de hacer vinos, tal cual nos dejaron como legado los españoles, cuidando este tesoro ancestral de viñedos pre-filoxéricos”, explicó Riquelme a su regreso al país.

“Chile es conocido como un país de excelencia en materia vitivinícola, y ya llegó el momento de empezar a hacer algo distinto. Los agricultores son tan pequeños que tenemos que ayudarlos en términos de asociatividad, o hacer proyectos específicos para ellos, a la medida”, indicó Buvinic, y agregó: “En Europa estuvimos con distribuidores e importadores que son más de nicho, que buscan algo distinto a lo que se está consumiendo en los mercados que representan. Esto no solamente ha sido un proceso de reconstruir el patrimonio ancestral, que va de familia en familia, está también el innovador aporte de gente joven que ha ingresado al tema de las cepas patrimoniales, permitiendo elevar los estándares de calidad del vino, para de esta forma salir a otros mercados, y mantener ese relato detrás de la elaboración que tiene que ver con el patrimonio, nuestra cultura y sus raíces”.