VINOLIA

VINOLIA

Un viaje virtual a la cuna del vino chileno

El primer centro enoturístico urbano de Chile estrena sus innovadoras instalaciones, cimentadas en un concepto inédito que promete vivir una completa aventura sensorial, desde sobrevolar por renombrados valles vitivinícolas del país, hasta degustar parte de sus mejores vinos, y todo sin dejar la ciudad

RECORRER GENEROSOS VIÑEDOS, percibir aromas, sabores, sonidos típicos del campo, y múltiples sensaciones en torno a los vinos de destacadas viñas de Chile, es la apuesta de Vinolia. Un singular espacio que reúne lo mejor de la escena vitivinícola nacional, pensado para turistas nacionales y extranjeros que desean vivir la experiencia de participar en un recorrido enoturístico, sin moverse de Santiago.

Así, este lugar ubicado en pleno Alonso de Córdova, en Vitacura, trae importantes bodegas de los valles de Casablanca y Colchagua a la ciudad, pero de manera virtual. “Buscamos que tanto turistas vacacionales o cualquier persona de Santiago y regiones, puedan participar de un tour que dura una hora, visiten un valle y recorran cinco viñas para aprender sobre el vino chileno”, cuenta Cristóbal Luna, gerente de Vinolia.

A sólo semanas de su apertura, aquí se ofrece como principal atractivo visitar ambos valles mediante un formato que funciona igual a un cine, donde el turista en cada viña es recibido por el propietario respectivo, quien presenta su bodega y luego da paso al enólogo, para que de manera entretenida y coloquial invite al visitante a apreciar y degustar uno de sus más destacados vinos.

Todo comienza en la Sala de los Sentidos, única en Chile, donde a través de una instancia sensorial, el turista se transporta al campo al escuchar sonidos característicos. Luego es invitado a aprender y reconocer 48 aromas relacionados con el vino, agrupados en familias y distribuidos en diferentes módulos. Ahí, en una especie de juego educacional y lúdico, se aprende en qué cepas de vinos es posible encontrar cada uno de esos aromas. “Este espacio fue diseñado gracias a un trabajo con enólogos, que nos ayudaron en el desarrollo de estas esencias para que cumplieran, tanto con los estándares definidos por los profesionales que elaboran el vino, como por los aromas particulares de los vinos chilenos”, explica Luna.

La etapa siguiente se produce en otro ambiente, lugar al que se invita a los turistas a ingresar al Cine y Cata, donde se lleva a cabo la degustación de cinco vinos de cepas distintas, repasando lo aprendido en el espacio anterior. “Es como entrar a una gran barrica o un fudre, por la materialidad que nosotros utilizamos. Ahí se sobrevuela el valle a través de videos”, dice el ejecutivo.

Dentro de la experiencia Colchagua, “se recorre el valle y luego el turista aterriza en cinco viñas distintas: Casa Silva, Koyle, Lapostolle, Caliterra y Los Vascos”, indica Luna. Para el caso de Casablanca, las bodegas incluidas en este tour son Veramonte, Bodegas Re, Morandé, Loma Larga y Casas del Bosque. Cualquiera de estas experiencias funciona con horarios definidos, de lunes a sábado a las 16:30, 18:30 y 20:30 horas.

Según el gerente de Vinolia, las zonas vitivinícolas fueron elegidas por razones particulares. En el caso de Casablanca, por tratarse de una de las diez capitales del vino del mundo. Colchagua por ser nominado por la revista Wine Enthusiast, como Wine Region of the Year Award en 2005, y porque “sigue posicionándose cada vez más como un destino de enoturismo, tanto para chilenos como extranjeros”.

En esta misma línea, cada una de las viñas fueron elegidas de acuerdo a un denominador común: estar abiertas al turismo, y tener una importante presencia en el extranjero a través de cada una de sus líneas de vinos. “Queremos lograr algún grado de fidelización, especialmente con quienes nos visitan de otras naciones, para que sigan consumiendo vino chileno una vez que regresan a su país de origen”, señala Luna.

El tour tiene un costo de $32.500, y ofrece opciones en inglés y portugués. Pronto se incorporará la experiencia valle del Maipo, igualmente con cinco reconocidas viñas, la  cual estará disponible a partir de septiembre próximo. De forma adicional, Vinolia cuenta con un emporio donde se venden los vinos de las diez viñas incluidas, y donde además destaca la oferta de artesanía fina chilena, con representatividad desde el Desierto de Atacama hasta la Patagonia.

Otra novedad es la apertura de un Wine Bar al que cualquier persona podrá acceder, en el que se venderán 22 vinos por copa. En éste, las mismas diez viñas destacarán sus vinos elaborados de cepas no tradicionales. “No acostumbramos a degustar de manera regular en nuestras casas o en algún restaurante. Incluso, para complementar la experiencia, tendremos al costado de nuestra terraza un jardín de variedades, para que los turistas puedan aprender en terreno aún más acerca de los vinos”, explica el gerente.

La idea del concepto Wine Bar de Vinolia, es descubrir sensaciones a través de aromas y sabores, acompañados de tapeos o tablas enfocadas en destacar productos chilenos, las que según Cristóbal Luna, “serán preparadas en base a quesos de diferentes variedades, charcutería artesanal, productos del mar y snacks orgánicos, servidos en artículos de madera del sur de Chile y greda de Pomaire, además del uso de vasos reciclados de botellas de vino. Lo que buscamos es recrear un viaje al campo, pero en la ciudad”.

Vinolia

  • Alonso de Monroy 2869
  • Vitacura, Santiago
  • Facebook: Vinolia_Chile
  • Instagram: @ vinolia_chile