SEMINARIO FEDETUR

Mauro Magnani, presidente de Fedetur

Un año para el turismo sostenible

Difundir el patrimonio gastronómico chileno, implementar experiencias de cicloturismo y cambiar los sistemas de operación para un hotel, ahorrando energía y bajando la huella de carbono, fueron tres de los ejemplos concretos que expuso la primera reunión que Fedetur organizó en 2017, en el marco del Año Internacional de Turismo Sostenible para el Desarrollo.

PARA COMPARTIR BUENAS PRÁCTICAS VINCULADAS AL TURISMO SUSTENTABLE, la Federación de Empresas de Turismo de Chile (Fedetur), organizó un seminario-desayuno en el espacio gastronómico y cultural De Pablo a Violeta, convocando a actores públicos y privados de la industria turística chilena. La invitación sirvió también para inaugurar el Año Internacional de Turismo Sostenible para el Desarrollo, declarado así por la Organización de las Naciones Unidas.

La vicepresidenta ejecutiva de Fedetur, Andrea Wolleter, dirigió el encuentro y destacó que desde el ámbito privado, se sienten fuertemente comprometidos para ser ejemplo de apoyo cuando se trata de operar con respeto el entorno natural y cultural. “Sabemos que es necesario conectarnos con la industria en general. Este año tenemos como desafío sentarnos a conversar más de sustentabilidad”, afirmó.

Andrea Wolleter, vicepresidenta ejecutiva de Fedetur

El presidente de la entidad, Mauro Magnani, destacó el ánimo de colaboración que existe en Fedetur, resaltando la importancia de implementar prácticas sustentables, no sólo como ayuda al medioambiente, también para entregar experiencias diversificadas y servicios de mejor calidad: “Necesitamos comunicar de mejor forma los ejes de sustentabilidad, avanzar en eficiencia energética, valores sociales y acercamiento a la comunidad (…) Desde el sector privado, queremos mostrar a dónde va la industria hacia 2025”, agregó el directivo.

Una de las metas es conservar el patrimonio, y para realizar esa labor se espera la participación de distintas entidades, por supuesto las del sector público, presente en el encuentro a través de la exposición de Fundación Artesanías de Chile y su experiencia en la práctica del comercio justo.

También estuvo presente Beatriz Román, subdirectora de desarrollo de Sernatur. La ejecutiva destacó que el Año del Turismo Sostenible es una noticia que vienen esperando hace mucho tiempo: “Es una tremenda oportunidad para todos, una ocasión para avanzar y dar un salto sustancial en términos de sustentabilidad. Es una muy buena notica que el sector privado también se esté sumando.

Como sector público tenemos el Plan Nacional de Turismo Sustentable, con diversas acciones muy concretas en términos de áreas silvestres protegidas, empresas, etc. Este encuentro enmarca muchas de las acciones que estamos haciendo…Este año nos estamos vistiendo de sustentabilidad”

Elena Nabau, Sylvie Rey y Luis Silva
Patricio Qüense y Fernando de la Fuente

PATRIMONIO GASTRONÓMICO Y CICLOTURISMO

Oscar Santelices, presidente de Transforma Turismo, compartió los propósitos más inmediatos que tiene la entidad que dirige. Figura entre otros, aumentar la pernoctación y gasto promedio del turista, sobre todo aquel calificado como “de intereses especiales”, logrando que la industria sume, o más bien duplique en 2025, los tres mil millones de dólares que recibe hoy. Seguros de que el país tiene los recursos y condiciones para lograr esa meta, en Chile Transforma cuentan con una hoja de ruta donde la sustentabilidad no sólo se entiende como tema medioambiental, sino que además como socio cultural, de comunidad y económico. Se concentran en desarrollar experiencias posibles de mantenerse independientes del gobierno de turno, siempre potentes, donde el país tenga ventajas comparativas por las que sea reconocido en el extranjero. Por ahora son cinco: enoturismo, astroturismo, naturaleza aventura, indígena y cultural-gastronómico. Esta última comprendiendo la cocina chilena como patrimonio, y realizando acciones puntuales como Chile Come, una de las seis experiencias expuestas en el seminario de Fedetur.

Desarrollada en 2016, Chile Come es una plataforma digital que acerca la gastronomía al turismo, explicó Andrea Wolleter. Plantea el desarrollo sustentable del patrimonio culinario chileno a través de una alianza en la que confluyen organizaciones públicas y privadas, gremios como Fedetur y Achiga, y entidades como Inacap, Imagen de Chile, Subsecretaría de Turismo, Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, Agencia de Cambio Climático y Sustentabilidad, y Sernapesca. Comprende asimismo el levantamiento de información de restaurantes a lo largo de Chile, y un directorio de proveedores sustentables certificados que por el momento llega a 500.

Durante 2017, Transforma Chile también pondrá en marcha un modelo de turismo inteligente y sustentable que incluye, entre otros, un sistema de gestión integral para un área silvestre; abordar energías renovables en las microempresas y apoyarlas para que se reconviertan; potenciar el astroturismo en la Región de Coquimbo; impulsar iniciativas como Ciclismo Autoguiado en la cuenca del Lago Llanquihue. “Este es un proyecto muy interesante, hecho por la empresa Alianza Creativa, que incluye metodología concreta para trabajar con diferentes empresarios de la región”, indicó Andrea Wolleter. El proyecto financiado por Corfo y que tiene como mandantes a la Subsecretaría de Turismo, Sernatur y Fundación Imagen de Chile, comenzó a fines de 2015. Fomenta una actividad que en naciones europeas tiene gran desarrollo, y puede aumentar la pernoctación del turista de cuatro a ocho noches, relacionándose, además, con la elección de hoteles tres estrellas o tipo boutique.

Franklin Carpenter y Oscar Santelices
Diego Baeza, presidente de Chilesertur; Fernanda Valdovinos y Matías López

DOS INVITACIONES PARA HOTELEROS

Sólo 70 hoteles en Chile tienen Sello S, y de 190 que existen en Santiago, siete cuentan con la certificación sustentable. Este pobre escenario plantea un desafío para la industria, el reto de imitar o adherirse a sistemas que, por ejemplo, han demostrado que es posible rebajar la huella de carbono hasta 150 toneladas anuales, o integrarse a la comunidad aledaña a los hoteles, fomentando su crecimiento y entregándole mayor valor.

Sylvie Rey, gerente corporativa de apertura de Hoteles Atton, demostró en la inauguración del Año de Turismo Sostenible para el Desarrollo, cómo un hotel que no se define como sustentable ha optimizado su labor con diversas prácticas de ahorro de energía. Comenzaron en 2008 con la idea de cuidar la eficiencia en gas y electricidad. Así fue como crearon un comité compuesto por miembros del directorio y colaboradores de la empresa. Acumularon 120 iniciativas, pero inicialmente se centraron en dos: un sistema de iluminación eficiente, y un mecanismo solar para el agua caliente. Entre los resultados puntuales está haber bajado 150 toneladas anuales de la huella de carbono, y haber generado una política sustentable a implementar, cada vez que se construye un nuevo hotel Atton.

Entre las actuales prácticas de la cadena hotelera figura el uso de luminaria led (con inversión recuperada en 2.2 meses); un manual de eficiencia energética; el uso de termopaneles en ventanas; un sistema de control de electricidad en las habitaciones, activado por tarjetas magnéticas; convenio OPI anual con Enel Distribución Chile – ex Chilectra – (ahorro de 11% por año); sistema solar térmico en cada hotel para agua caliente sanitaria (con ahorro de energía de 22%, y 10% en consumo de gas); y preferencia por productos locales, como apoyo al comercio nacional, operando con productos biodegradables certificados. “Muchos se preguntan, ¿para qué cambiar a un sistema sustentable? La respuesta está un poco más allá, darse cuenta que no implica vender más, sino vender mejor”, afirmó Sylvie Rey.

También en el mundo de la hotelería, Smartrip es otro caso de buena práctica. Se trata de una agencia de viaje con foco social, Empresa B desde 2014 y con Sello S a partir de 2016. Juan Luis Crespo, su gerente general, compartió la experiencia de su novedosa iniciativa con los asistentes al seminario, explicando en primer lugar que la agencia nació a partir de una sensación compartida por muchos: el poco apoyo y beneficio que reciben las comunidades vecinas a los destinos turísticos y hoteles. Además, la existencia de una masa de turistas interesados en destinos sustentables, ayudó a crear una nueva forma de hacer negocio. Crespo así lo explicó: “Hoy tenemos más de 60 hoteles en convenio, tanto en Chile como en Perú, y lo que hacemos es comercializar esos hoteles con condiciones especiales en temporada baja. Reinvertimos el 20% de nuestro ingreso en proyectos de desarrollo local y en negocios de comunidades aledañas a esos hoteles”. Los recintos asociados entregan un porcentaje de su stock para ser ofrecido con importantes descuentos. Los recursos generados han permitido, por ejemplo, que habitantes del destino donde se emplaza el hotel desarrollen un producto determinado, o se conviertan en proveedores del mismo hotel, con el enorme impacto que ese compromiso puede llegar a tener en las familias y la comunidad local. ¿Qué ganan esos hoteles en convenio? “Difusión, mejora de su vínculo con la comunidad y mejor imagen de la marca”, señaló finalmente el ejecutivo.