MUNDO ELEFANTE

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Veganos pioneros en Pucón

Gracias a su entorno mágico y natural que contribuye a mantener la filosofía de la vida de sus dueños, María Lira y Juan Labarca, este restaurante que abrió sus puertas en diciembre de 2016 ha contribuido a dar una opción diferente en la ciudad turística del sur.

Juan Labarca y María Lira

LUEGO DE ALGUNOS AÑOS DEDICADOS A LA PRODUCCIÓN GRÁFICA, la santiaguina María Lira comenzó su práctica de Ashtanga Yoga en 2011. Decidió abandonar el rubro gráfico y viajar por distintos lugares donde descubrió el mundo vegetariano. Se fue a vivir a Australia, visitó India en varias oportunidades, travesías que sembraron en ella la idea de enseñar Ashtanga en Chile. “Cambié mi alimentación y empecé a empaparme de nuevos ingredientes y sabores. Hice de este nuevo modo de comer algo alucinante, entretenido, y lo mejor de todo, saludable”, señaló la diseñadora gráfica de la Universidad Diego Portales, quien hizo varios cursos de comida en Australia, India, Estados Unidos y finalmente Alemania, donde trabajó en varios restaurantes veganos.

En tanto Juan Labarca, también de Santiago, quien co-creó el sitio web Patineta.net junto a su amigo Patricio del Sol, trabajaba en fotografía en el ambiente de los deportes extremos, además de hacer otro tipo de labores con su cámara.

La primera experiencia gastronómica de los socios fue en Santiago, en 2014, cuando hacían delivery vegano en puntos empresariales de la capital. “En ese entonces teníamos un público más bien carnívoro, que querían poner a prueba esta novedad que estaba surgiendo llamada comida vegana. Íbamos creciendo en ello, hasta que se nos ocurrió visitar Berlín, Alemania, donde alcanzamos a estar ocho meses, para luego viajar a India, donde estuvimos cuatro meses”, recordó María. Fue allá donde se empaparon de ideas, técnicas y sabores que no habían experimentado antes. Registraron y rescataron la esencia de los locales visitados, con la idea de tener un local propio en el futuro.

Los años vividos en otros países fueron el motor de todo. Así lo explicó María: “En India aprendí a especiar, a dar importancia a los sabores y cómo combinarlos para enriquecer un plato, también saber sus propiedades nutricionales. Además aprendí sobre comida cruda, a deshidratar, fermentar y brotar, temas que aquí en Chile no tenía idea que existían. Era un mundo nuevo, fresco y lleno de vida, que me hizo cambiar mi físico y acercarme más a la naturaleza, a los procesos, a cultivar la paciencia y la tolerancia”. En Alemania se interiorizó en el mundo vegano, y en Estados Unidos, en la escuela de Matthew Kenney, aprendió a hacer un plato gourmet, “a cómo mezclar los sabores mediterráneos con los asiáticos, cómo combinar los aspectos saludables de la cocina vegana con elementos no tan saludables. A llevar todos mis conocimientos previos a un nivel más profesional”.

Sopa del día de coliflor, puerros y aceite de trufa ($3.800)
Buddha bowl: quínoa con verduras asadas al horno, aderezo, salsa de tahini, cama de hojas verdes, ensalada de betarraga y pepino ($4.800)
Torta de chocolate y frambuesa ($1.900) y té Golden milk ($2.800)

Después de haber estado largo tiempo fuera del país, pensaron en regresar a Chile. “Sabiendo que teníamos un estilo de vida definido, claramente Santiago no era la opción. Pucón en cambio era óptimo, ya que cuenta con un entorno natural espectacular, la gente que habita es más consciente, y tiene ese ritmo pausado que a muchos capitalinos les cuesta entender”, coincidieron ambos.

Ser el primer restaurante vegano de Pucón fue todo un desafío, y lo sigue siendo para Mundo Elefante, que abrió sus puertas al público a mediados de diciembre de 2016. “La verdad es que no hicimos ningún estudio demográfico previo de la zona, tan sólo nos guiamos por el instinto. Como teníamos conocimiento de lo rico y novedoso que era la cocina vegana, sabíamos lo que estábamos haciendo”, aseguró Juan.

Sobre las bondades y servicios del restaurante, Labarca indicó: “En primer lugar, la comida vegana es bondadosa por donde se le mire: no lastima animales, cuida el medio ambiente y el bienestar de las personas. También es una comida que no excluye, es apta para gente con ciertas alergias, por ejemplo al gluten, lactosa, frutos secos, soya, entre otros”, y si bien de momento el local es pequeño, por lo mismo da la sensación de estar en casa, “además, como tenemos buena conexión wi-fi es grato venir a trabajar, comer algo o beber un rico café”. Paralelamente disponen de varios snacks y súper alimentos, que los turistas y residentes agradecen a la hora de subir al volcán o hacer trekking, por ejemplo.

A nivel de ambiente, los dueños buscaron adecuar el lugar para que después de practicar yoga, la gente pudiera quedarse trabajando y tomar desayuno en la cafetería, con capacidad para 25 personas entre interior y exterior. “A través del diseño y la decoración pretendemos lograr un lugar cómodo, no formal, donde las personas se sientan como en el living de su casa”, dijo María, quien agregó que el yoga fue el motor del proyecto. Es por eso que los horarios de atención y la carta están vinculados a la buena práctica del yoga, “abrimos un poco más tarde para privilegiar la práctica matutina. No hay frituras, y los alimentos son frescos y de estación. Hay un especial cuidado con el uso de harinas y azúcares, y tenemos elementos fermentados para apoyar una digestión sana”

COCINA VEGANA DE AUTOR

Ambos coinciden en que la tendencia de alimentación saludable en Chile les ha favorecido, “se nota sobre todo en grupos, familias o parejas que nos visitan. Basta que uno incentive al resto a probar algo nuevo, para que favorezca no sólo a quien lo consume, sino a nuestra Madre Tierra”. Y si bien poseen clientes frecuentes en Pucón, lo más común es la gente extranjera, “muchos vienen de la Patagonia, y al llegar a nuestro local dicen: ‘¡Por fin algo sin queso ni lácteo alguno!’. También está el público que llega con el comentario: ‘¿Comida vegana?, ah, sólo lechuga’, pero una vez que prueban la hamburguesa La pipa, de porotos negros, quedan marcando ocupado”.

Si bien se definen como comida vegana de autor, no les gusta hablar de un estilo determinado. “La línea que buscamos es tener una cocina vegana gourmet con productos locales, una carta sencilla. Más adelante vamos a entregar más opciones crudiveganas que tenemos. En ingredientes destacamos las frutas y verduras en general. Dejamos que ellas tengan el protagonismo en el plato, realzando sus sabores con especies y hierbas que hacen la diferencia”, explicó María.

Hamburguesa La pipa: hamburguesa de porotos negros, salsa barbecue y veganesa de cilantro casera, hojas verdes zanahoria y betarraga, y pan de la panadería Amankay ($5.400)
Crumble tofu ($3.800) y Matcha latte ($2.800)

De la carta destacaron la Sopa del día ($3.800); hamburguesa La pipa ($5.400); el sandwich Niña maravilla, en pan ciabatta con pesto, champiñones, cebolla caramelizada, crema ácida de tofu y pepinillos ($4.800); Tostadas con palta ($3.400); Crumble de tofu ($3.800), favorito de muchos extranjeros. En lo dulce destaca la Torta de chocolate frambuesa ($1.900); Crumble de banana, sin gluten ni azúcar ($1.500); Bolitas de chocolate ($1.000); Açai bowl, con granola casera y plátano, ideal para el desayuno ($4.300).

El menú se llama Buddha bowl, un buen plato de ensalada surtida, alguna proteína vegetal, como la quínoa, aliños que surgen en el momento, y otras sorpresas más para el paladar ($4.800). Y si va con espresso o té helado: $5.000.

“Utilizamos la fermentación, deshidratación y cocción lenta, técnicas antiguas que hoy están siendo rescatadas y realzadas”, señaló María, quien agregó que en cuanto a tecnología, en la cocina disponen de un extractor de jugo prensado en frío marca Hurom. “Funciona espectacular. Los jugos que se obtienen de verdad son de una textura, sabor y colores demasiado atractivos”. También tienen la licuadora Vitamix, de alta potencia, para los smoothies y otras preparaciones. Por último tienen una deshidratadora, ideal para elaborar quesos veganos, hechos de castañas de cajú y cargados de probióticos.

Espresso ($1.500) y Bolitas de chocolate: cacao crudo, avellanas y aceite de coco, endulzadas con dátiles ($1.000 c/u)
Tostadas palta y Sauerkraut o chucrut ($3.400), con jugo Green yogini, energizante con espinaca, pepino, manzana, limón, apio y jengibre ($2.800)

Ante la pregunta de por qué el nombre, María explicó que “en mi primer viaje a India solía mandar mails a amigos y familiares contando parte de mis experiencias. A veces pasaba un tiempo sin escribir nada, y mi padre reclamaba diciendo: ‘¿Cuándo me vas a mandar otra de tus aventuras en el país de los elefantes?’. Como el nombre quedó dando vueltas en mi cabeza, de verdad los observé por primera vez. Son animales grandes e imponentes, viven en comunidad, son veganos, tienen memoria y veneran a sus muertos. Una vez que llegué a Chile, cuando Juan me propuso hacer algo concreto con todos estos aprendizajes, el primer nombre que vino a mi mente fue Mundo Elefante”.

Mundo Elefante

  • Café & Yoga - Cafetería Vegana
  • Colo-Colo 361, esquina Urrutia, Aldea Los Álamos
  • Pucón, Región de la Araucanía
  • Horario: Lunes a sábado, de 10:00 a 21:00 hrs.
  • Mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
  • Instagram: @mundoelefante
  • Facebook: facebook.com/unmundoelefante