LA SASTRERÍA

LA SASTRERÍA

Un homenaje a la sastrería nacional

En pleno Pedro de Valdivia Norte se abrió en marzo La Sastrería Hotel Boutique. Inspirado en el oficio de Luis Aedo, uno de los más importantes sastres de la capital y dueño de la casa tradicional, hoy su familia recibe con cariño a turistas nacionales y extranjeros.

LUIS AEDO, uno de los sastres más destacados de Chile, se convirtió en pionero y maestro de muchos compañeros de oficio, tan famoso como su tienda, en calle Providencia, hasta donde llegaban importantes personalidades de nuestra sociedad. Gracias al oficio que desarrolló con maestría, construyó una hermosa familia junto a su mujer y sus tres hijos. Al final de su carrera trasladó el taller y la sala de ventas a su casa de toda la vida, a El Gobernador 183, Pedro de Valdivia Norte. Ahí, Sandra, Boris y Lorena, sus hijos, crecieron viendo cómo su padre, con dedal y tijera, creaba prendas de vestir de extraordinaria calidad y enormemente valoradas por los clientes más exigentes. Esta es la historia detrás del concepto de La Sastrería Hotel Boutique.

En este proyecto familiar está Marta Rivera, dueña de casa y esposa de Luis Aedo, quien lamentablemente hace un par de años enfermó y vive en una casa de reposo. Marta, junto a su hija Lorena y su yerno Juan Pablo, son los gestores e impulsores de este hotel, donde el cariño, el calor de hogar y la atención personalizada son muy importantes. En tanto, en la logística del día a día está Claudia Andrade, la administradora.

La historia de los dueños como empresarios hoteleros es muy reciente. “Venimos de mundos diferentes, soy periodista y mi mujer, abogada y defensora laboral. Las circunstancias nos llevaron a cumplir este sueño. Hace un par de años, cuando mi suegro enfermó, nos encontramos con la casa familiar habitada sólo por mi suegra, por lo que decidimos transformarla en hotel boutique”, recordó Juan Pablo Rojas, quien paralelamente está encargado de las comunicaciones en la Biblioteca Nacional.

La Sastrería Hotel Boutique se inauguró en marzo de este año, en una casa que es un clásico de la arquitectura chilena de mediados del siglo XX, una sólida construcción de ladrillos de dos pisos, con piso de parquet y amplios espacios. Sobre la localización estratégica, comentaron: “sabemos que estar ubicados en Pedro de Valdivia Norte es una gran fortaleza. Estamos a pasos del Parque Metropolitano y de la estación del nuevo teleférico; también, a pocos metros del Parque de las Esculturas, a cuadras del mall Costanera Center, de Providencia y el Metro. En el mismo barrio tenemos restaurantes de primer nivel, como el 2661”, indicó Juan Pablo, quien agregó: “además del rescate cultural del oficio del sastre, nos interesa relevar las características del barrio Pedro de Valdivia Norte, con su fisonomía residencial, su patrimonio arquitectónico y su condición de nuevo polo turístico”.

El concepto detrás del hotel está basado en una historia familiar verdadera, y eso se respira en todos los rincones. “Lo logramos gracias a la diseñadora de interiores Macarena Ibarra, quien se preocupó de reutilizar telas, maniquíes e implementos de sastrería para lograr una decoración elegante, acogedora y evocadora”, dijo Lorena Aedo. Así, la decoración está directamente relacionada con el rescate cultural del oficio del sastre y la historia de la casa, por eso se decidió reutilizar muchos de los muebles originales. “Las camas tienen pieceras con trabajos de sastre originales, hechos con telas finísimas. Las cabeceras son los marcos de las antiguas ventanas, y cada habitación tiene un maniquí que se puede usar como colgador. En distintas partes del hotel se pueden ver planchas, máquinas de coser y dedales, así como fotografías que remiten al noble oficio de la sastrería”, explicó la dueña. 

HABITACIONES

Claudia Andrade, la administradora, describió la capacidad hotelera: “tenemos cinco habitaciones, todas con baño privado, que destacan por su decoración y la comodidad de camas y muebles. Cada una tiene el nombre de una tela usada por los sastres: Cachemire, Tweed, Príncipe de Gales, Algodón y Seda. Son distintos ambientes con distintas características, y en total podemos alojar diez personas con un servicio ‘a la medida’, totalmente garantizado”. Hay habitaciones con camas king, de dos camas y una con cama nido, pensando en que una pareja pueda venir con sus hijos; también hay dos habitaciones amplias con mesas de trabajo. Todas tienen baño privado y estufa eléctrica, y hay wi-fi en todo el hotel.

La filosofía de los dueños del hotel incluye la sustentabilidad y el apoyo a artesanos locales. Por eso los artículos de baño están hechos por personas que trabajan con productos naturales, y que son de la misma comuna. “Gracias a la viña Los Vascos ofrecemos un welcome drink, pues siempre estamos buscando cómo sorprender a los pasajeros”, comentó la administradora. 

Respecto al tipo de huésped, Juan Pablo señaló que “pensamos en distintas categorías: Aquellos que prefieren un hotel boutique, a uno de cadena porque tienen intereses especiales y quieren conocer la cultura del país que visitan; los que buscan la tranquilidad y la atención personalizada; los que vienen de compras y quieren estar cerca del mall más grande de Sudamérica (…) Una vez tuvimos una pareja joven que vino a operar a su bebé, porque estamos cerca de la clínica Santa María y también de la Indisa”. Además comentó que la gente que viaja por negocios encuentra un ambiente ideal para trabajar, conectado con los centros financieros.

Pese a que abrieron hace poco, han recibido varios extranjeros, principalmente de Ecuador, Argentina y Colombia. “También recibimos una pareja de irlandeses que vive en Australia. Todos, sin excepción, han quedado maravillados con la casa y súper contentos con la atención”, dijo Marta Rivera.

DESAYUNO CON COCINA ABIERTA

Al ingresar al lobby de esta casa-hotel, sorprende gratamente el acogedor living y la cocina abierta y colorida, con una atractiva barra. “El desayuno es una buena instancia para difundir la cultura gastronómica chilena, ofreciendo nuestros característicos panes (hallullas y marraquetas), fruta de la estación, pasteles de Curacaví, preparaciones caseras como las mermeladas preparadas por mí, o los queques, todo acompañado de café orgánico”, explicó con orgullo Marta.

Cuando el clima lo permite se puede disfrutar de las dos terrazas. Existe una interior que es donde en primavera-verano se sirve el desayuno. “Ahí hemos hecho catas de vino, con sus respectivos maridajes, que han sido un rotundo éxito. Ahora estamos implementando un sistema de calefacción que nos permita usar ese espacio también en invierno”, comentó Juan Pablo. Desde ese lugar se accede por una escalera caracol, a la terraza del segundo piso que tiene una magnífica vista hacia el Costanera Center, el lugar ideal para disfrutar de un trago y planear las actividades de la noche.

Cabe señalar que La Sastrería posee una atractiva alianza con el restaurante 2661, a cargo del chef Christian Hayes. “Es uno de los cocineros más importantes de la nueva escena que reinterpreta la gastronomía chilena. Somos vecinos y estamos empeñados en agregar valor a este maravilloso barrio. A Christian le encantó el hotel, y ya se lució en el evento de inauguración. Ahora queremos hacer muchas cosas juntos. Para nuestros pasajeros es un lujo poder ir a probar sus almuerzos. Estamos planeando hacer algunas preparaciones en vivo en la cocina del hotel para sorprender a los huéspedes”, indicó Lorena. 

Finalmente los dueños adelantaron que está en sus planes obtener la Certificación “S” de Sustentabilidad, detalles que se darán en el camino de esta propuesta hotelera interesante, original, donde la historia de la familia y los orígenes de tan noble oficio como la sastrería, reviven con un certero fin turístico. 

  • La Sastrería Hotel Boutique
  • El Gobernador 183, Pedro de Valdivia Norte
  • Providencia, Santiago
  • Teléfono: (+56-9) 4875 1495
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  • www.lasastreria.cl