LA CASCADE

LA CASCADE

La Cascade: la reinvención de un clásico

Con 55 años de funcionamiento ininterrumpido y actualmente a cargo del nieto de su fundadora, Edouart Weisz, el restaurant sigue más vigente que nunca con una propuesta más relajada, que incluye una agradable terraza en el segundo piso del local, y su nueva carta que combina las tradicionales recetas francesas con platos más contemporáneos, manteniendo una calidad de excelencia y a muy buenos precios.

“Calidad insuperable a un precio simplemente irresistible” es la principal motivación para Edouart Weisz, actual chef y propietario del emblemático restaurant La Cascade, que por estos días inaugura su grata terraza estival con una nueva carta de inspiración francesa pero combinada con platos más relajados, como una deliciosa French Burger, ensaladas como plato fuerte y pasta fresca. El dueño busca volver a sus orígenes como un bistró con un ambiente distendido, que puede satisfacer gustos y necesidades de parejas, amigos, familia, reuniones de negocios, celebraciones, etc.

La Cascade abrió sus puertas por primera vez en Santiago en el año 1962, en el mítico local de la Plaza Pedro de Valdivia, a un costado del Cine del mismo nombre. Su fundadora fue Madame Yvette Raillard junto a su marido Tibor Weisz y su hijo Jacques, quienes tuvieron un éxito de inmediato. Era un bistró típico francés, íntimo, familiar y de una cocina que en ese entonces, solo se podía comer ahí. El restaurant se fue superando a sí mismo y se fue transformando en un recinto definitivamente bien montado y diseñado.

“Siempre buscó ser el restaurant más caro de Santiago y eso funcionó perfecto durante el inicio, pero en la actualidad, las cosas han cambiado y hoy creo fielmente que un buen precio y una buena calidad, son los pilares fundamentales del éxito”, señala Edouart Weisz, nieto de Madame Yvette, quien está a cargo del restaurant junto a su hermana Carmen.

Añade que es precisamente esa esencia la que busca rescatar con su actual propuesta, diseñada por el arquitecto Max Cummins y que desde el año 2009 se ubica en BordeRio, en la comuna de Vitacura. “Desde el inicio del restaurant hay un aspecto que nos ha marcado fuertemente y es respetar la calidad de las materias primas, es decir, nunca hemos sacrificado la calidad de lo que ofrecemos a nuestros clientes”, destaca el chef.

Es así como la carta ofrece platos para todos los gustos y paladares exigentes, como Caviar de Siberia, Magret de Canard y caracoles franceses a la Bourguignon. Para comenzar está un clásico de la casa, el Paté de Foie "Maison", el cual, según afirman algunos clientes antiguos, no ha variado su sabor a pesar del paso de los años. Otras especialidades del lugar son el Boeuf Borguignon con puré al horno; el Coq au Vin con cous cous de champiñones y los filetes en seis preparaciones con diferentes salsas y acompañamientos.

Grandes y entretenidas ensaladas se ofrecen como plato principal, entre las que destacan la Detox, que combina a la perfección kale, palta, brócoli, salmón al horno apanado en semillas, tomates baby, bastones de pepino y aderezo de cilantro, yogurt y lima, y la Salade Emilio, con rúcula, kale, lechuga, bluecheese, champiñón, berries y camarones salteados.

Los postres se presentan en una carta aparte y rescatan los mejores recetas francesas dulces, como el creme Bruleé vanille; Tarte Tatin de manzanas; Parfait de café y los famosos Crepes Suzette flambeados con la receta de Madame Yvette. Todo lo anterior se complemente con una completa carta de tragos, espumantes y vinos.

“Una de nuestras fortalezas, además de nuestros 55 años de funcionamiento ininterrumpido, algo que no muchos restaurantes pueden ostentar, es que siempre hemos tenido una clientela sumamente influyente en el quehacer nacional y quizás por este motivo, hemos sido testigos y actores de la historia reciente Chilena”, afirma Edouart Weisz, quien agrega que hoy buscan ampliar público a las nuevas generaciones, con una propuesta de la mejor calidad al alcance de todos.

“Queremos que nuestro público perciba nuestro restaurant como un lugar único donde hay un equipo humano que está feliz, realizado y comprometido con la gastronomía francesa, en una propuesta ágil, relajada y sobre todo con un resultado espectacular… Sólo queremos lograr una calidad insuperable a un precio simplemente irresistible”, concluye el propietario y chef de La Cascade.